ESCALADA

Destructor de EE.UU. cruzó el estrecho de Taiwán tras nuevas tensiones militares con China

China considera que el estrecho es territorio nacional pero otros países lo ven como aguas internacionales.

La fragata australiana HMAS Parramatta (FFH 154) (izq) navega junto al buque anfibio de EE.UU. USS AMerica (LHA 6) y el crucero USS Bunker Hill (CG 52). Atrás el USS Barry (DDG 52), en el Mar de China Meridional. Foto: U.S. Navy
La fragata australiana HMAS Parramatta (FFH 154) (izq) navega junto al buque anfibio de EE.UU. USS AMerica (LHA 6) y el crucero USS Bunker Hill (CG 52). Atrás el USS Barry (DDG 52), en el Mar de China Meridional. Foto: U.S. Navy

Un barco estadounidense cruzó el estrecho de Taiwán el miércoles, un día después de que el presidente chino, Xi Jinping, pidió a sus militares prepararse para la guerra.

El destructor de misiles teledirigidos USS Barry hizo un trayecto «rutinario» por el Estrecho de Taiwán a las 14 horas (hora local) del 14 de octubre y Washington aseguró que el recorrido está «de acuerdo con la ley internacional». Así lo confirmó a la prensa por medio de un Reann Mommsen, portavoz de la Séptima Flota.

«El tránsito del barco a través del Estrecho de Taiwán demuestra el compromiso de Estados Unidos con un Indo-Pacífico libre y abierto», agregó.

La naval estadounidense hace regularmente lo que llaman «operaciones de libertad de navegación» en el estrecho de Taiwán, que separa a la China continental de la isla.

El gobierno de Pekín considera estas incursiones como una violación a su soberanía, y esta no fue la excepción. «Estados Unidos envió en los últimos tiempos varias señales inoportunas a los promotores de la ‘independencia de Taiwán’, comprometiendo gravemente la paz y la estabilidad», dijo el jueves Zhang Chunhui, portavoz del Ejército chino.

«Solemnemente advertimos a Estados Unidos: detengan toda palabra o acto que conlleve a problemas en la región (…) China defenderá con firmeza su soberanía nacional», continuó. 

La independencia, antesala a una guerra

Si bien Taiwán tiene su propia bandera y moneda, no es reconocida como nación independiente por la Organización de las Naciones Unidas y, por supuesto, tampoco por China, que sostiene que le pertenece enteramente.

Washington rompió relaciones con Taipei, la capital taiwanesa, en el año 1979 pero sigue siendo su aliado más poderoso en la región, además de ser su principal proveedor de armas.

El gobierno de Xi Jinping ha amenazado con usar la fuerza si Taiwán proclama su independencia o si hay una injerencia extranjera en este o cualquier particular. EE.UU. y otros países entienden que el estrecho de Taiwán son aguas internacionales, pero Pekín lo proclama como territorio propio.

Tampoco la isla es plenamente independiente, pero goza de cierta soberanía administrativa ligera: tanto la Constitución Política de China como la de Taiwán, es una provincia más de China. Los movimientos independentistas han sido fuertemente reprimidos por ambas administraciones a fin de mantener al gobierno de Xi en calma.

 

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