Empresa de refrescos al borde de la quiebra o desaparición
En la víspera, en el marco de un paro de 24 horas y cuando ya se lleva más de un mes con un campamento frente a la planta industrial de la empresa, los trabajadores realizaron una asamblea general para realizar un balance de las negociaciones y definir las próximas acciones. En este encuentro, en el cual participó el 98% de los afiliados al gremio, se pudo saber que la empresa continúa con los envíos al Seguro de Paro y que en esta oportunidad le tocará a unas 40 personas que no están adheridas a la organización sindical. Adourian informó que los trabajadores han presentado varias propuestas alternativas a los anuncios de despidos. Entre las mismas está la de que los sectores tercerizados que tiene Coca-Cola, como el de limpieza y reparaciones, pasen a manos del personal de esta empresa de refrescos.
Hasta el momento, en las negociaciones que se han mantenido, lo único que se ha acordado estudiar es la posibilidad de que el personal que tenga 58 años pueda retirarse con un importante incentivo y pueda iniciar los trámites para jubilarse. En esta situación están una veintena de personas. La dirección de la empresa le ha manifestado a los delegados sindicales que la actual crisis que vive y los problemas reales que se tienen con las empresas de refrescos «truchas» determinan que unas 60 personas de las cuales se encuentran en el Seguro de Paro no vuelvan a la planta. Y, los que pueden volver tendrán que pasar por un control de competencia laboral; en el cual se tienen en cuenta la actitud, habilidad y conocimiento del trabajador. Lo resuelto por el personal de Coca-Cola en esta instancia es: el reintegro de los trabajadores y mantenimiento de las fuentes laborales; defensa de los convenios vigentes y conquistas sindicales (salario y zafrales); se reafirmó la defensa de la herramienta sindical; el rechazo de los despidos compulsivos; el rechazo a los cambios impuestos sin previa discusión y a la represión sindical; y la recuperación de las tareas tercerizadas.
Autoridades de la empresa mantienen la posición de que deben «existir despidos» entre las 350 personas que hoy trabajan en Monresa porque las caídas de la venta de los productos ha aumentado de forma considerable. También se dejarán desafectados 55 de los 99 zafrales que hoy existen. En los últimos meses, comparado con el mismo período del año pasado, las ventas cayeron en un 40%. y ya estaban bajas en 2001. Ante esta situación «es necesario llevar adelante una reestructura a fondo, si se quiere mantener la planta funcionando», indicaron las autoridades de Coca – Cola. A esta reestructura Monresa le agrega el reclamo a «la DGI, MSP, bromatología de las intendencias y a las aduanas que cumplan con sus funciones. Pedimos que se cobren los impuestos. Sin embargo, sabiendo que no existen los instrumentos para hacerlo se aumentan los impuestos; lo que genera una mayor evasión en el sector»; denunciaron miembros de la empresa de refrescos.
Inicio del conflicto
El 31 de mayo los trabajadores realizaron una asamblea general que contó con la participación del 99% de los afiliados, en la cual tomaron conocimiento de la decisión de la empresa. En primera instancia se pensó que se trataba de envíos al Seguro de Desempleo,
La dirección de Monresa, por su parte, sostiene que no se está ante una persecución sindical y que es necesaria la reestructura, si se quieren mantener puestos de trabajo, porque las ventas han disminuido de forma considerable y no existen los controles necesarios de los organismos del Estado. *
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