Gremio reclama una empresa que no exponga al país a una dependencia de abastecimiento

Fancap presentó documento ante el FA donde rechaza la "asociación"

Sostiene el documento que se quiere una Ancap que asegure que su patrimonio no se perderá. «La que conserve este formidable instrumento en poder del Estado uruguayo, para ser empleado en favor del desarrollo del país, para defender su producción y el trabajo nacional. La que además de mantener el trabajo de forma directa a las 13.000 familias (2.000 funcionarios de Ancap y 11.000 de las empresas privadas) que actualmente dependen de esta actividad, sea capaz de agregar valor, generar miles de puestos de trabajo, a través de políticas que apoyen la actividad productiva nacional. Políticas en la búsqueda y respaldo a investigaciones en curso, para sustituir importaciones de petróleo y a la vez favorecer la actividad agraria como es el caso del biodiesel».

Se agrega que además debe asegurar el abastecimiento ininterrumpido de combustibles a todo el país, en todas las estaciones, a precios únicos a nivel nacional. Que rebaje el precio de los combustibles destinados a la producción y al consumo popular. Además que mantenga la participación efectiva, en todos los escalones, de Ancap en la gestión y el gerenciamiento de la empresa, única forma de asegurar que los intereses de los uruguayos estarán debidamente defendidos.

«No a la dependencia»

Para el gremio se debe tener una Ancap que no exponga al país a una dependencia inconveniente en el abastecimiento de combustibles.

Y que permita mantener una parte de la renta de la industria de petróleo para el Estado, como ha sido en todos estos años gracias a Ancap, y que además incorpore un plus de la misma al ampararse la producción y el negocio.

Se reclama también una ley que permita que los organismos de control del Estado puedan efectivamente controlar todas las actividades donde existan intereses y bienes de una empresa estatal como Ancap.

Para Fancap se debe llevar adelante una auténtica reforma del Estado, que erradique el clientelismo político, en sus formas tradicionales y las nuevas que se han ido inventando como son los contratos de obra (que lamentablemente aún en la actual situación, en medio de la crisis, el Directorio de Ancap vuelve a realizar, utilizando el mecanismo de la «cuota política»), las tercerizaciones sin sentido.

Reconoce el gremio que existen en la misma Ancap experiencias de asociaciones con privados que demuestran que ni todo lo privado es maravilloso ni todo es malo, pero tampoco todo lo público es malo o bueno. Todo depende con qué políticas se encaran las actividades a desarrollar.

Finalmente se sostiene que «para continuar defendiendo a Ancap, cerradas otras alternativas, el camino que entendemos se debe recorrer, es el de la consulta popular.

El patrimonio de Ancap es de todos los uruguayos». *

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