El documento de la subcomisión sobre estrategia y aprobado por mayorÃa en el VII Congreso del PIT-CNT sostiene que en el Uruguay de hoy existe el bloque de poder dominante que está hegemonizado, fundamentalmente, por el capital financiero, los importadores, entre otros pocos sectores. Y estos intereses están “defendidos por el actual gobierno, a través de la actuación del ministro de EconomÃa y Finanzas, Alberto Bensión. Este poder, somete al paÃs a la mayor crisis de su historia, con tremendas consecuencias de desocupación, exclusión social, destrucción del aparato productivo y la falta de expectativas para nuestros jóvenes”.
Alerta la central sindical que este modelo “no se puede enfrentar sólo con respuestas parciales, sectoriales o puntuales. Sino que (se debe enfrentar) con el desarrollo de una estrategia de construcción de una nueva relación de fuerzas en el paÃs;, no sólo para derrotar la actual orientación económica, sino para avanzar en el progreso económico, democrático y social de nuestro pueblo. Desde su fundación, la CNT se marcó como eje estratégico el unir al pueblo por esos objetivos. Esa tarea adquirió en cada momento formas concretas, en donde el todo, y cada una de las partes del accionar del movimiento confluÃan en el torrente común de la estrategia”.
Se recuerda en el documento aprobado el movimiento sindical participó e impulsó el Congreso del Pueblo, donde se demostró que un conjunto de organizaciones podÃan ponerse de acuerdo y armar un programa común. Con distinta suerte hasta hoy, ha habido varias experiencias. Otro mojón fue la 1ª. Asamblea Nacional del Pueblo, llevada adelante por la Intersocial de 1999.
Agrega que hoy estamos en mejores condiciones objetivas y subjetivas de ser un eje vertebrador de unidad del pueblo. La crisis acentuada e irreversible, con las polÃticas actuales, hacen a la toma de conciencia multisectorial que no se ha conocido hasta hoy.
“Mucho depende del propio PIT-CNT que la movilización del pueblo organizado asuma nuestro Programa y Plataforma que, insistimos no es corporativa, que tendÃa y tiende a contemplar a la inmensa mayorÃa del pueblo en una lucha de clases que persiste de forma cada vez más profunda y sofisticada. Nuestra acción debe estar enmarcada en todos los ámbitos del desarrollo de la humanidad, desde lo filosófico hasta lo ético cultural, que lleve la historia hacia el cambio social donde el ser humano y la solidaridad es el marco lógico de la acción popular”.
Sostiene el material que “tenemos históricamente (en el movimiento sindical) nuestros aliados naturales, tal el caso de los jubilados, los estudiantes, cooperativistas, desocupados, excluidos, etc. a los cuales se puede sumar aquellos que asuman su pertenencia popular y no tengan relación de explotación sobre otros trabajadores. Tenemos también, históricamente, relacionamientos con sectores no dependientes pero que, perjudicados de alguna forma por la economÃa, tienden coyunturalmente a juntarse con los demás, tal el caso, algunos sectores del agro, del comercio, la industria, etcétera”.
En todos los casos, se agrega, nos exige una polÃtica amplia con el cuidado necesario en las relaciones de acumulación, porque un programa popular, para ser asumido por todos, necesita del consenso, por dos razones básicas: nuestro respeto a los demás y porque nadie está dispuesto a hacer los mandados a otros.
La Asamblea del Pueblo marca un camino concreto a tener en cuenta: la construcción permanente de la unidad con la definición de que, “no nos vamos a adaptar a ninguna corrupción, a la concentración de la tierra, del dinero, de las comunicaciones, a la marginación y a la exclusión, a que se deprede la naturaleza, a la violencia, a un Presupuesto Nacional y a una distribución marginadora, en definitiva, a la falta de Derechos Humanos tomados desde una visión global.”
Indica el documento que “transitamos el año pasado por el Presupuesto Nacional. En febrero último por la Ley de Urgencia (1), y hoy con la Comisión de Defensa del Patrimonio Nacional, la defensa de nuestra riqueza. Hoy y mañana con un gran Movimiento Nacional por el Trabajo, como cuestión prioritaria. Es el ámbito programático para el cual tenemos que hacer los mayores esfuerzos en toda la estructura de la Central. Tenemos también, entre manos la Ley de Iniciativa Popular, que nosotros mismos planteamos, para la cual, básicamente, se utilizan las medidas de emergencia que también el PIT-CNT presentó a toda la sociedad”.
Ante este diagnóstico es que la próxima Mesa Representativa del PIT-CNT tendrá que fijar su estrategia si quiere cumplir, esta vez sÃ, con lo aprobado en su VII Congreso. *
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