Fuerte ofensiva contra el gobierno
Buenos Aires, ANSA
Los sindicatos descargaron ayer una fuerte ofensiva contra el gobierno del presidente Fernando de la Rúa en el marco del escándalo por el presunto pago de un millonario soborno a un grupo de senadores para que sancionaran una polémica ley de flexibilización laboral.
En un nutrido acto en la Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, el líder de los sindicatos rebeldes, el camionero Hugo Moyano, pidió la renuncia del ministro de Trabajo, Alberto Flamarique, involucrado por distintas acusaciones en el presunto pago de la coima. «Flamarique no tiene ninguna autoridad; ya se tendría que haber ido», dijo Moyano.
Moyano también cargó contra el presidente De la Rúa, quien ayer inició una gira por el exterior que lo mantendrá alejado del país durante doce días.
«Con el ‘quilombo’ que hay en el país, el Presidente se va de viaje… El gobierno vive en otro planeta», señaló Moyano luego del acto, ante la consulta de un periodista. A principios de semana Moyano acusó ante el juez Carlos Liporaci, quien investiga el presunto soborno que, en una reunión con testigos, Flamarique le había dicho hace unos meses que «para los senadores tengo la Banelco».
Se trata de una conocida marca de tarjeta que sirve para que sus usuarios saquen dinero de los cajeros automáticos de los bancos.
La grave acusación del sindicalista, líder de la CGT rebelde, fue ratificada hoy en Tribunales por uno de sus testigos, el ex titular de la CGT, Saúl Ubaldini, quien también pidió la renuncia del ministro de Trabajo.
Durante el acto en la Plaza de Mayo, los sindicalistas combativos también solicitaron la derogación de la ley de flexibilidad laboral que habría sido aprobada a través del pago de una coima de unos 10 millones de dólares.
Moyano prometió nuevos paros y movilizaciones si el gobierno no derogaba esa cuestionada ley ni daba marcha atrás con el recorte en el sueldo de los empleados públicos.
Moyano también atacó a los senadores. «Todos tienen que irse; ya no les cree nadie», remarcó.
El juez Liporaci ya dijo que, según sus indicios, «hubo sobornos» en el Senado y ahora está tratando de cono cer de dónde salió el dinero de la presunta coima.
Su principal hipótesis es que el supuesto soborno provino del gobierno de De la Rúa y son dos los funcionarios que atraen todas las sospechas: el ministro Flamarique y el jefe de los servicios secretos, Fernando de Santibañes.
En abril, cuando fue sancionada, la ley que reforma las relaciones laborales fue saludada por el gobierno como un gran triunfo político.
Hoy continuaron las versiones sobre posibles renuncias en el elenco de ministros y secretarios. Mientras, el vicepresidente Carlos Alvarez volvió a embestir contra los senadores, a quienes les solicitó que accedan al pedido de la Justicia y dejen sin fueros a los parlamentarios sospechosos.
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