Sindicato de Parmalat solicitó que el gobierno intervenga en la venta de la filial uruguaya
La delegación de trabajadores se reunió con los legisladores ante el eminente proceso de venta de Parmalat Uruguay, luego que ejecutivos de la empresa confirmaran la venta de la filial Uruguay.
«Nos trae hasta aquí el tema de la venta de la empresa Parmalat que es algo evidente ya que los directivos viajaron a Italia para concretar esa operación. A nosotros lo que nos preocupa es que Parmalat pase a manos de una empresa multinacional ya que últimamente éstas están haciendo estragos en lo que respecta a las fuentes laborales y a rebajas salariales. Concretamente, nos interesa la estabilidad laboral», informó el representante gremial, Roberto Mosqueira.
Los trabajadores sostuvieron que el sindicato intentó entablar un diálogo con la empresa con el fin de rubricar un convenio de estabilidad laboral lo que no prosperó ante la negativa del gerente comercial de la subsidiaria, Mariano Gutman.
«(Gutman) nos manifestó que no está autorizado a realizar este tipo de convenios menos aún en estos momentos y que además, tendría que pedir autorización a Italia», explicó Mosqueira.
La situación ameritó que los trabajadores comenzaran una ronda de contactos para plantear la preocupación por las fuentes de trabajo y la estabilidad laboral, reuniéndose con autoridades de la Embajada de Italia y del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
En busca de soluciones
En la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social los gremialistas informaron que existió un planteamiento por parte de los productores, a raíz del cual se hizo un fideicomiso, como forma intentar salvaguardar sus fuentes laborales. Sin embargo, los trabajadores no han firmado hasta el momento ningún tipo de convenio que les garantice su continuidad laboral.
Por su parte, el representante sindical Giovani Bentancor, advirtió que la empresa multinacional que adquiera la subsidiaria podría decidir trabajar con determinadas secciones, eliminando la mitad del personal.
«Sería conveniente informarnos si a través del gobierno o del Senado hay alguna forma de intervenir en esa negociación para que dicho ejemplo no suceda», manifestó el trabajador.
Bentancor acotó que de la fábrica depende prácticamente toda la ciudad de Nueva Helvecia y sus alrededores. «Los que trabajamos allí somos de varias ciudades aledañas, pero también debemos pensar en los doscientos cuarenta productores que remiten leche, con lo cual sumamos unas dos mil personas que dependemos directamente de la fábrica», subrayó Bentancor.
En tanto, Pablo Farías, otro de los integrantes de la representación gremial, aclaró que los trabajadores no se han declarado en conflicto y que siempre han apostado al diálogo.
«Hasta ahora se han logrado cosas importantes, pero nos interesaría mantener el diálogo pues nos preocupa la incertidumbre que vivimos porque detrás de cada trabajador y de cada productor hay una familia», afirmó Farías. *
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