El desempleo sigue siendo el mayor flagelo en América Latina
«Pese a la finalización del ciclo recesivo de 2002 y el asomo de una modesta recuperación económica en 2003, América Latina continúa registrando altos niveles de desocupación; actualmente 19 millones de trabajadores urbanos están desocupados en el continente», dijo.
Tal preocupación la compartió el director general de la OIT, Juan Somavía, quien aseguró que el desempleo es un grave problema de nuestro tiempo.
«El desempleo es un gran problema político de nuestro tiempo: cien millones de latinoamericanos no tienen acceso a un trabajo decente, en su gran mayoría jóvenes y mujeres, además de que niños laboran en preocupantes condiciones».
«Es evidente que no habrá estrategias exitosas para superar la pobreza que afecta a 220 millones de latinoamericanos y caribeños si no se basan en creación de empleos de calidad, y de más y mejores empresas capaces de generar esos puestos de trabajo», afirmó categórico Somavía.
En tanto, Agustín Muñoz, director regional de la OIT, también destacó el avance en América Latina de la informalidad en los nuevos puestos de trabajo, la caída de los salarios reales y la reducción de la productividad de su fuerza laboral.
En el marco de la presentación del informe de la OIT, «Panorama Laboral 2003″, Muñoz afirmó que la tasa de desempleo urbano promedio, que alcanzó al 11 por ciento en los tres primeros trimestres del 2003, es ligeramente inferior a la cifra observada para el mismo período durante el 2002, que fue de 11.2 por ciento.
«A pesar de que aumentó en algo el empleo, éste es de peor calidad, además de que la desocupación femenina tiende a agravarse y que casi uno de cada tres jóvenes está desempleado en América Latina», aseveró el director regional de la OIT.
En ese sentido, dijo, el desempleo sigue afectando en mayor grado a las mujeres; incluso, en los países en los que se redujo el desempleo, esa reducción fue menor en el caso de las mujeres que de los hombres.
En cuanto al desempleo de los jóvenes, señaló, éste se eleva en seis países de la región (Argentina, Brasil, México, Chile, Uruguay y Venezuela) de un total de nueve países examinados, incluyendo a Colombia, Costa Rica y Perú, hasta llegar a duplicar o estar cerca de doblar la tasa de desocupación total.
La Organización Internacional del Trabajo destaca la reducción del poder adquisitivo del salario mínimo en América Latina, que se contrajo en -1.6 por ciento en promedio a consecuencia de los bajos ajustes salariales y del impacto inflacionario.
Así, los salarios mínimos reales experimentaron una fuerte caída: en Venezuela, -15.9 por ciento; Uruguay, -15 por ciento; en Bolivia, -0.8 por ciento; y México, -0.3 por ciento, por mencionar algunos.
Ante este escenario, la OIT plantea la aplicación de políticas macroeconómicas que tiendan a atenuar los ciclos económicos y a estabilizar el crecimiento para lograr una mejoría de la situación laboral de los países, así como la necesidad de una salida productiva a la crisis en el campo de la micro y pequeña empresa y la economía informal, basada en el desarrollo del mercado interno. *
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