Asesor del PIT-CNT pide a Batlle que no pierda la oportunidad de generar empleos en el país
El profesional español se vinculó a la central sindical de nuestro país a partir la actividad que ha desarrollado en el sector industrial. Sus conocimientos en esta área le permitieron convertirse en asesor de la Comisión del PIT-CNT y como tal ha participado en reuniones con empresarios y organismos del gobierno.
Con el fin de saber cuál es la opinión de un técnico europeo en materia industrial de lo que sucede en el Uruguay, LA REPUBLICA dialogó con Vila Orellano. En primer lugar el entrevistado afirmó que le llamaba la atención que un país que produce cuero, carne, lana y esté inmerso en el sector de la forestación permita que toda esta materia prima salga sin darle «valor añadido». O sea, que no se fabriquen cosas con esta materia. Lo que generaría una industrialización mayor para el Uruguay y la generación de más mano de obra y divisas.
A modo de ejemplo Vila señaló que la industria del calzado en Uruguay prácticamente no existe y sin embargo se tiene la materia prima: el cuero. «He escuchado decir que éste es un país muy pequeño y lo insólito es que se produce la materia prima pero se exporta sin valor añadido. En Italia, por ejemplo, hay un pueblo de no más de 50 mil habitantes donde se produce calzado muy caro. Y no sería de extrañar que el cuero provenga de Uruguay».
En el área textil sucede algo similar. Este país se produce mucha lana y esta materia prima se saca. «Mientras que existe, según las cifras oficiales, más de un 17% de desocupación y el 50% de los niños que nacen lo hacen en hogares que viven por debajo de la línea de pobreza. Y lo que llama la atención a cualquiera, más siendo extranjero, es que en un país ganadero se exporta la carne y los ciudadanos no pueden acceder a ella porque los precios son muy altos».
Forestación
Vila subrayó que hoy existe en el país la posibilidad de generar una importante cantidad de puestos de trabajo en el área forestal y ello depende «sólo de la política industrial que se fije a nivel estatal. En estos momentos hay 600 mil hectáreas forestadas en el Uruguay. El 70% tiene plantado eucaliptos y el restante 30% es de pinos».
Destacó el asesor del PIT-CNT que el desarrollo forestal en el país ha sido «bien planificado desde el punto de vista económico. La gente que lo planificó actuó bien, ya que podía haber plantado otro tipo de árbol o desarrollado otra cosa. Y hoy existe una masa forestal que se debe definir qué se va a hacer con esta materia prima».
Desde la Comisión de la central sindical uruguaya se entiende que ahora llegó el momento de generar la «industrialización de esta materia prima, para que no se la sigan llevando toda. No se trata de industrializar todo, pero en un país que vive una de las desocupaciones más altas de su historia sería bueno que el gobierno que encabeza Batlle no perdiera la oportunidad de generar puestos de trabajo a partir de una materia prima que puede rendirle muchos dividendos a las empresas, a los trabajadores y al propio país», indicó Vila.
Para el asesor del PIT-CNT se está en condiciones en el Uruguay de utilizar la materia prima forestal en la elaboración de enchapado, contraenchapado, muebles o parques de madera. «Se debe tener en cuenta que la mano de obra en este país es barata, que es especializada y que existen en el mundo empresas interesadas en invertir en este sector. En Brasil, por ejemplo, se elaboran productos de madera que en muchos casos son comprados por el propio Uruguay. Y sin embargo Brasil como Paraguay están importando materia prima en muchos casos para la producción. Por lo que existe la firme posibilidad de que se cree valor agregado a la madera que sale de este país».
A modo de ejemplo sostuvo Vila que lo ideal sería que el Uruguay llegara a vender «libretas de papel. Lo que permitiría un proceso de industrialización y generación de mano de obra que redundaría en un ingreso mayor de divisas para el país. Pero si aún no se puede llegar a eso sería bueno que por lo menos no saliera la materia prima sin ningún tipo de proceso».
Reafirmó el especialista que la planificación de forestación se desarrolló bien. «Lo que no existe ahora es la forma de aprovechar de la mejor manera el producto de ese emprendimiento que le ha costado mucho al país. Hoy se están utilizando camiones para el traslado de la madera. Por lo que es muy importante que la infraestructura vial por carretera y ferroviaria estén en buenas condiciones. Y lo que se puede comprobar es que la infraestructura ferroviaria deja mucho que desear cuando vemos lo que es AFE. No sólo para transportar madera sino para trasladar pasajeros».
Vila recordó que en Uruguay existen varios grupos forestales, entre los que se encuentran capitales importantes españoles, chilenos y brasileños. Los capitales nacionales son muy pequeños y «como es lógico, le dan la madera a los grupos extranjeros. Porque si los grupos importantes no son capaces de negociar el producto ¿qué queda para los pequeños?».
Negociación
Explicó el asesor del PIT-CNT que la Comisión de Industria y Agroindustria está negociando con los grupos importantes de la forestación y con el propio gobierno uruguayo para que se creen las posibilidades de procesar la madera y darle un valor agregado. Para ello, está claro, debe existir una política de Estado que apunte a convocar capitales que apuesten a la fabricación de productos de la madera.
El técnico extranjero fue categórico en sostener que «cualquier emprendimiento empresarial debe tener en cuenta que la base del contrato laboral será lo que determina la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Si no se tiene en cuenta esto es mejor que no se dediquen a ser empresarios y que se dediquen a ser asaltantes o estafadores». *
(*) Asesor industrial, militante político y sindical de España, se encuentra en el Uruguay contratado por la multinacional ENCE para el sector forestal.
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