Castillo: "Batlle y Lacalle desarrollaron una conducción económica fratricida en el país"

A modo de balance del año que culminó, el integrante del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT Juan Castillo afirmó que el año 2002 ha sido uno de los peores en la historia del país y de «nuestras vidas». «No pensamos que haya que describirlo con datos ni con referencias particulares. Demasiado amargo ha sido el trago como para repetirlo. Si hasta alcanza con afirmar que los uruguayos ‘a gatas’ hemos sobrevivido al 2002″, señaló Castillo.

Sostiene el dirigente de la central y del gremio portuario: «Eso sí, no podemos ni debemos permitir que pase al olvido, ni que se empareje responsabilizando a todos por esta situación. No conocemos otra forma de avanzar en la conciencia de clase de los trabajadores y el pueblo, que no sea sobre la base de la crítica y autocrítica como método de su organización, de la síntesis política resultante de la lucha desplegada y de un correcto balance».

Y agrega: «Nuestro pueblo y sus organizaciones sociales, los trabajadores y los sindicatos, federaciones y confederaciones filiales de nuestra central, hemos dado mucha pelea en todos los planos intentando torcer el rumbo político de la conducción económica fratricida que el Presidente de la República, doctor Jorge Batlle, su aliado inequívoco doctor Luis Alberto Lacalle y el ministro banquero fundamentalista Bensión, testarudamente aplicaron.

Ellos son los principales responsables de la crisis productiva, económica, financiera y de la emergencia social que hoy vivimos. No alcanza con agradecer al pueblo, ni adjudicar que fue ‘la paciencia de los uruguayos’. Menos todavía si al mismo tiempo se le agradece al gobierno de EEUU. ¡Basta de arrastrarse: un poquito de vergüenza y de dignidad junto a una pequeña dosis de autocrítica no vendría nada mal!».

Un año de lucha

Recuerda Castillo: «Desde la gesta histórica del 24 de enero, con la marcha a Punta del Este, hasta el gol en la hora con las más de 680 mil firmas en defensa de Ancap que se presentaron, varias fueron las luchas desplegadas que movilizaron a miles y miles de uruguayos en todo el país contra la política económica y la entrega de la soberanía.

Las 700 mil firmas por Antel que hicieron derogar los artículos 612 y 613 del Presupuesto; las impresionantes concentraciones en el Obelisco del 16 de abril y el 25 de agosto; el 1º de Mayo, 27 de junio, 14 de agosto; las ocupaciones estudiantiles, la defensa del Hospital de Clínicas; la lucha por la Rendición de Cuentas; el reencuentro de Sara Méndez con Simón, la cárcel para Juan Carlos Blanco por el caso de Elena Quinteros; el Foro Social Uruguay; el más de centenar de conflictos particulares y generales de los gremios en defensa de los puestos de trabajo, los salarios y los convenios; la defensa del patrimonio nacional con las campañas de firmas por el ferrocarril y el agua que continúan en marcha; los reclamos de jubilados y pensionistas por sus lugares de pago y por aumento inmediato; la salud, la educación, el sistema financiero y la banca, la vivienda, etcétera, son un rápido testimonio de un pueblo que lucha y no se resigna».

Reconoce el dirigente de la central sindical: «No está todo bien, sabemos que no alcanza, pero ¿qué hubiese sido de Uruguay sin un pueblo organizado y en lucha? ¿Cuál serían las consecuencias sin un movimiento sindical clasista, combativo y unitario? Muy pocos lo valoran, difícilmente figuren en las encuestas con un saldo favorable, pero en las raíces de nuestro pueblo saben bien que la unidad gestada décadas atrás por la generación de los Gerardo Cuesta, León Duarte, Gerardo Gatti, Feélix Díaz y nuestro entrañable Don Pepe D’Elía, ha contribuido a la patria con un impecable instrumento y herramienta para luchar por la justicia social, profundizar la democracia y avanzar hacia los cambios que ya soñaba nuestro prócer Don José Artigas, ‘que los más infelices sean los más privilegiados'».

Perspectivas

Más adelante, Castillo afirmó: «Las perspectivas no son nada halagüeñas.

El gobierno continúa en la soberbia de no rectificar el rumbo económico y cuando se equivoca en sus proyecciones, le echa la culpa a la realidad.

Tenemos enormes desafíos por delante y no podemos desfallecer ni bajar los brazos».

Agrega el gremialista que «es cierto que se nos fue un año, pero también es cierto que falta menos, y llegará el momento que la historia cambie, y algún texto le dedicará el espacio que merecen todos los luchadores sociales que algo hicieron por nosotros». *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje