Violencia en los liceos divide a los consejeros de Secundaria
Los integrantes del Consejo de Educación Secundaria (Lila Indarte, Jorge Carbonell y Norma Peña) enviaron ayer en forma personal una respuesta a la solicitud del Codicen de rectificación ante las declaraciones sobre violencia en locales liceales que hiciera la presidenta de dicho Consejo, Lila Indarte.
La resolución del Codicen del 11 de abril, firmada por su presidente, Germán Rama, intimaba a la presidenta del Consejo de Secundaria a «rectificar o ratificar» las declaraciones hechas al matutino El País el 9 de abril y a los restantes miembros del Consejo que informaran si compartían las apreciaciones de Indarte.
En la nota, Indarte afirmó: «La propia institución educativa puede ser factor de indisciplina, no le vamos a echar toda la culpa a la sociedad y la familia».
También que «armas, drogas, violencia y transgresión de las normas, son una constante que fascina y pone en peligro la vida de miles de adolescentes, traspasando en muchos casos los muros de los liceos e instalándose en las aulas». A su vez, Indarte expresó que «la adicción a las drogas comienza con el pasaje de la escuela al liceo», a lo cual se encuentra ligado el problema de la violencia.
Las declaraciones fueron a propósito del caso del joven que ingresó armado con una pistola a un liceo público y amenazó a otro estudiante para quitarle su merienda.
La resolución del Codicen solicita además la enumeración de casos de violencia ocurridos el pasado año y la constancia de las medidas adoptadas en cada caso. Además se pedía «dar cuenta de los testimonios de cuáles son los liceos en que los alumnos son inducidos a consumir drogas».
El consejero Jorge Carbonell expresó a LA REPUBLICA que no campartía «el tono general del artículo de El País, que es «la generalización de un problema que difiere del clima que se percibe en las reuniones del Consejo y en la experiencia con los propios directores de los liceos».
En cuanto a que el propio liceo sea un factor de indisciplina, el consejero afirmó que «puede haber procedimientos mejores que otros para tratar estas problemáticas, pero ninguno de ellos es contraproducente y menos aun provocador de indisciplina entre los alumnos».
A este respecto, Carbonell reivindicó los esfuerzos que se han realizado junto al Iname, la Junta Nacional de Drogas, y en trabajo con profesores y directores, que desacreditan la única mención de los aspectos negativos.
«Es falso que las armas, la droga y la violencia sean una constante que fascina a los adolescentes. Los jóvenes no son así», sostuvo Carbonell. Para el consejero, si bien se dan hechos de violencia, la realidad no es de esa naturaleza.
Por último, en relación a que en el pasaje de la escuela al liceo se adquiere el hábito de las drogas, Carbonell afirmó que el que la mayoría de los que se vuelven adictos lo hagan a esa edad no implica que sea debido al ingreso al liceo.
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