La fe desafió a la lluvia

El nuncio apostólico, monseñor Janusz Bolanek definió la peregrinación al Cerro del Verdún como una «conmovedora expresión de fe». Pese a las intensas precipitaciones registradas en la víspera, cientos de fieles renovaron ayer su copromiso espiritual. A ciento cincuenta metros de altura, la Virgen María volvió a transformarse en objeto de veneración, en una jornada muy especial.

El representante del Vaticano presidió la misa celebrada al promediar la mañana, junto al obispo de la Diócesis de Minas, monseñor Víctor Gil. Desde tempranas horas, desafiando la lluvia, desde diversos puntos del país fueron llegando cientos de miles de feligreses, empleando distintos medios de transporte.

Como consecuencia de las adversas condiciones climáticas, la presencia de fieles fue sensiblemente inferior a la verificada en la celebración del año pasado. En nombre del Papa Juan Pablo II, monseñor Janusz Bolonek se refirió particularmente al jubileo cristiano y la trascendencia que la Iglesia otorga a María en las celebraciones litúrgicas.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje