Proyectan que Uruguay adquiera un satélite propio
El proyecto de crear un Plan Nacional Espacial –que incluiría la incorporación de un satélite nacional– surgió de la Comisión Técnica Asesora Espacial (CATE), que funciona en la órbita del Ministerio de Defensa Nacional. Colaboran con ella la Sociedad de Especialistas en Sensores Remotos, con sede en Uruguay, y el Planetario Móvil del Uruguay.
Fernando Giménez, director del Planetario Móvil, indicó a LA REPUBLICA que para llevar adelante la incorporación de un satélite se buscará lograr el apoyo económico del gobierno.
Actualmente Uruguay no cuenta con un satélite propio aunque Antel tiene el 11% de las acciones del satélite NahuelSat, a través del cual se prestan servicios de telefonía en general, internet y televisión.
El Estado invirtió en ese proyecto U$S 20 millones.
La Dirección Nacional de Meteorología tiene actualmente sus estaciones receptoras de satélites meteorológicos de la serie Nimbus y Landsat, que cubren las necesidades de los predictores en lo que respecta a pronósticos del tiempo.
Con la adquisición de un satélite, dijeron los impulsores de la propuesta, Uruguay podría contar con relevamientos detallados sobre las distintas zonas del país y saber si existen dificultades de sequías, el estado de las pasturas y verificar los caudales de ríos y arroyos.
También permitiría la teledetección, investigaciones en el área marítima, estudiar bancos de peces, las profundidades del Río de la Plata y del oceáno Atlántico, así como conocer la temperatura de esas masas de agua.
Giménez destacó que las imágenes satelitales resultan de gran importancia para definir el área de recursos económicos de un país. «Lo importante es que los datos que se obtengan desde el espacio sirvan para que sean aplicados en la Tierra», reseñó.
El especialista aclaró que Uruguay no está preparado para lanzar satélites ni para construirlos.
De cualquier manera, comentó que la construcción de un satélite propio, de comunicaciones y observaciones terrestres, «es un objetivo que se encuentra en fase de estudio».
El proyecto que se impulsará apunta a la adquisición de un satélite que sería lanzado al espacio desde otro país.
Satélites en el mundo
El área de los satélites avanza velozmente, sobre todo por la diversidad y utilidad de sus aplicaciones, a tal punto que actualmente existen empresas que venden seguros para satélites.
Dos factores pueden afectar a los satélites artificiales: la lluvia de meteoritos y las ráfagas de explosiones solares, como las que están ocurriendo en la actualidad y que han dejado como consecuencia a cinco canales de televisión satelital fuera de servicio durante dos días.
También hay seguros para el lanzamiento de un satélite, ya que no todos suelen concretarse con éxito.
El último lanzamiento fallido fue el de la empresa Sea Launch, en marzo de 1999. Varios satélites de comunicaciones terminaron cayendo en pleno oceáno Atlántico.
Próximamente se colocarán dos satélites en órbita, que se usarán para transmisiones de radio satelital. Mediante una computadora y una placa conectada a ella, se podrá escuchar radio digital, es decir con calidad de CD, y recibir a las diferentes emisoras del mundo.
En Europa y EEUU ya se han puesto a la venta receptores de radio digital.
El director del Planetario Móvil de Uruguay explicó que la actividad que desempeña un satélite depende de la órbita en la cual éste se encuentra.
Los llamados satélites giroestacionarios se ubican fijos cerca de la Tierra y son los que envían señales de televisión y datos meteorológicos.
Otros satélites, denominados de órbita media, dan vueltas alrededor de la Tierra y son utilizados para la telefonía móvil y para la observación terrestre.
Entre las distintas funciones de un satélite se encuentra la de bajar señales de televisión, sonidos de radio, información de internet, telefonía, bajar imágenes de nuestra Tierra y observaciones espaciales con aplicaciones científicas.
Hoy en día el público puede acceder a las imágenes de satélites mediante internet.
El origen de un carrera espacial
Para lanzar un satélite es necesario contar con un propulsor (cohete) a base de nitrógeno y oxígeno en estado líquido que al combinarse generan una reacción y es cuando los propulsores actúan.
El lanzamiento de cohetes comenzó en la época de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), cuando la Alemania nazi había establecido como una de sus armas a los V1 y V2. Una vez finalizada la guerra, los científicos fueron capturados por las fuerzas aliadas y llevados a Estados Unidos, donde colaboraron para el desarrollo de lo que luego se conoció como la carrera espacial.
El primer satélite, denominado Sputnik 1, fue lanzado por los rusos en 1957 y en 1961 también los rusos lanzaron la primera cápsula tripulada por un cosmonauta (Yuri Gagarin).
Robótica en Uruguay
Giménez manifestó que en la aplicación de un Plan Nacional Espacial es de suma importancia la difusión de los avances del conocimiento del espacio entre los escolares.
Por otra parte, se pretende impulsar el conocimiento escolar de la robótica, teniendo en cuenta que ya se envían naves robot a Marte, que son controladas desde la Tierra.
Por otro lado, a través de un proyecto que impulsa la NASA, de Estados Unidos, y en nuestro país el Centro de Investigaciones y Difusión Aeronáutica Espacial y el Planetario Móvil, escolares uruguayos tendrán la posibilidad, mediante un concurso, de concurrir al Centro Espacial en Houston y trabajar con el equipo de científicos, recibiendo los datos e imágenes que envían los satélites.
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