René Favaloro propone hablar en la escuela de donar órganos
René Favaloro nació en Argentina el 14 de julio de 1923. Su obra tomó relevancia a partir de un trabajo sobre la técnica del «by pass» que apunta a corregir la irrigación sanguínea del músculo cardíaco.
Es considerado una eminencia dentro de la medicina, con un prestigio fundamentado en más de 30 años de profesión que lo llevaron a ser reconocido con 20 premios internacionales. Publicó además más de 300 trabajos sobre su especialidad.
Es director de la «Fundación Favaloro» de Buenos Aires, creada hace 20 años. Este centro especializado en investigación y tratamiento de patologías coronarias cuenta con una Universidad, dedicada a la formación de médicos, y el Instituto de Cardiología, que atiende a 250 mil pacientes por año, de todas partes del mundo.
En materia de investigación, la Fundación tiene en su haber dos hallazgos que considera «revolucionarios». Uno de ellos fue descubrir una medicación capaz de reducir el coágulo que se forma en la placa coronaria y que provoca los ataques cardíacos. El otro es haber demostrado que el infarto es provocado por una bacteria, denominada «Clamidia neumonia» que inflama la placa coronaria. El 85% de la población está expuesta a contraer esa bacteria. Sin embargo estos dos puntos tienen retractores en la comunidad científica internacional.
El doctor Favaloro afirma que el genoma humano (interpretado recientemente en un 99%) será la puerta de entrada para una nueva concepción de la medicina guiada en la prevención y tratamiento de enfermedades.
Por otro lado, sustenta con firmeza en razones éticas su posición contraria a la clonación humana. Sin embargo, apoya este tipo de prácticas en «animales transgénicos» como medio para incrementar las posibilidades de trasplantes de órganos. Señala también que la «educación e información» serían los pilares básicos en que se debería sustentar una campaña para incrementar el número de posibles donantes sobre la base de la obligatoriedad.
Lo siguiente es parte de la entrevista que mantuvimos con el doctor Favaloro tras su participación en el LATU en un congreso de cardiología organizado por Impasa y su Fundación.
–¿Cree que la donación de órganos en el mundo debería ser obligatoria?
–La mejor manera de instrumentar el tema en todos los países es como lo establece hoy la ley española. Es decir que la persona declara en forma expresa que no quiere donar sus órganos en caso de accidente o muerte súbita. De esta forma si sufre un accidente, y no dejó anotada su negativa, es donante automáticamente. Esa para mí debería ser la única manera, porque la gente que no quiere donar puede tener la posibilidad de negarse y los que no lo hicieron siempre son posibles donantes.
–¿Cómo se podría incrementarse el número de donantes, ya que resulta tan difícil conseguir un órgano?
–Hay que hacer una gran campaña. Empezar a hablar con los niños desde la escuela y el liceo para que tomen conciencia de los beneficios de la donación de órganos. Hay que entender que el trasplante dejó de ser algo fantasmagórico para convertirse en una terapéutica que ayuda a mejorar la cantidad y calidad de vida de mucha gente.
–Según su experiencia, ¿ha percibido algún tipo de cambio en lo emocional del paciente que se somete a un trasplante?
–No, no se percibe ningún tipo de modificación emotiva. Esa teoría viene fundamentalmente de lo poético o de pensar que el corazón es el centro del alma, pero son macanas. Eso está en el organigrama total del paciente.
–Desde lo emocional, en cuanto a la agresividad que implica cualquier intervención y las características de la misma enfermedad cardíaca, ¿se manifiesta alguna alteración en el paciente?
–Depende. Al paciente hay que prepararlo muy bien. En la clínica contamos con un equipo de psicólogos que prepara a la persona para la intervención quirúrgica. En general los pacientes se sienten muy bien porque saben que va a mejorar su calidad de vida y se le van a ir sus problemas. Hay otros casos que yo llamo «especiales». Ellos requieren una preparación específica.
–¿Cuál es el porcentaje real de éxito en un trasplante de corazón?
–Hoy la intervención de un paciente cardíaco es diferente a unos años atrás. Las cosas han cambiado. El año pasado en más de 40 trasplantes falleció uno solo y eran individuos gravísimos. Si usted compara la sobrevida de esos pacientes que se están muriendo porque están con lesiones graves con los que han sufrido trasplantes, le aseguro que ha mejorado notablemente la técnica para combatir el rechazo. La mortalidad en el trasplante cardíaco es muy baja y en los últimos cinco años, según cifras internacionales, el 60 o 70% de los operados está vivo.
–¿Es muy caro operarse con Favaloro?
–Esa es una mentira grande como una casa. Desde mis tiempos de médico rural siempre he atendido a todos por igual. Cuando voy a la sala de cirugía yo no sé si la persona que está en la camilla viene de una obra social, es un paciente privado o un indigente. En mi fundación el 20% de los operados no tiene ningún tipo de cobertura. Le insisto que para mí todos los pacientes que se operan en la fundación son iguales. En la clínica usted puede encontrar una persona adinerada o hasta a un pobre desgraciado que vive en un rancho. Estamos al alcance de todos.
–¿Se puede prevenir el trasplante cardíaco?
–Sí, pero no en todos los casos. Depende de la patología. Hay veces que no se puede porque ciertas enfermedades del músculo cardíaco progresan y no hay forma de detenerlas médicamente.
–¿Qué opina de las nuevas teorías, como las que se apoyan en la meditación para el tratamiento en la ayuda al paciente cardíaco?
–Yo estoy muy disgustado con esta sociedad en donde parece que el dinero es lo único importante. Hoy los valores materiales parecen ser lo único que cuenta. Esta sociedad donde la fama y los placeres baratos parecen ser primoridales, a mí no me gusta nada. Hay que volver al compromiso individual y social. Hay que apuntar a la excelencia del compromiso familiar, individual y colectivo.
–¿Comparte la teoría del doctor Chopra, que sustenta la superación de afecciones físicas mediante el tratamiento básicamente espiritual?
–Han aparecido muchos talismanes pero yo no creo en eso y a Chopra no lo conozco. Soy un enamorado de la naturaleza y de lo real. Muchas de esas cosas sólo sirven para hacer dinero. Mejor no me haga hablar de esos temas…
–¿En qué medida piensa que el avance en la técnica de clonación puede contribuir en el combate de las cardiopatías? ¿Cuál es el límite ético?
–Fundamentalmente creo que toda persona debe estar en contra de la clonación. El otro aspecto es el tema de los animales transgénicos. En eso se está trabajando y si va a servir para aumentar la disponibilidad de órganos, creo que no podemos estar en contra de esa evolución científica.
–Sin embargo hay posiciones en el mundo que defienden la teoría de la clonación humana…
–Estar de acuerdo con la clonación humana es una barbaridad sin justificación. Yo no conozco colegas que estén a favor de ese tipo de clonación. Es como si yo tuviera una vaca que produce sesenta o setenta litros de leche.
Si yo pudiera clonar ese animal y obtener cientos de vacas que sean capaces de producir cientos de litros de lecha para combatir el hambre en el mundo, sería divino. Nadie estaría en contra de eso, pero no se puede plantear el tema en términos humanos, jamás
…
–¿Cuál es su visión de los avances en la investigación del genoma humano? ¿En qué medida esa técnica podría ser efectiva para la prevención de las enfermedades cardiovasculares?
–El estudio del genoma es trascendente. Se creía que su estudio estaría listo en cuatro o cinco años, y sin embargo ya está casi descubierto. Este tema va a revolucionar a la medicina actual. La medicina del futuro va a centrarse en la biología molecular y en la ingeniería genética.
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