SE INCORPORARIAN AL FONDO NACIONAL DE RECURSOS LOS TRASPLANTES HEPATICOS

Pacientes denuncian que Uruguay dejó de recuperar hígados

En nuestro país existen cuatro personas en lista de espera para ser sometidas a trasplantes de hígado. La negativa del Hospital Militar a realizar tales intervenciones en sus instalaciones reside en que no acepta continuar financiándolas a un costo que ronda los U$S 90 mil cada una.

Si bien desde 1998 ese hospital operó un total de ocho personas –las tres primeras fallecieron–, el nosocomio dependiente del Ministerio de Defensa resolvió no realizar más trasplantes hasta que no se le otorgue la categoría de Instituto de Medicina Altamente Especializada (IMAE), lo que le aseguraría el financiamiento, para esas operaciones, del Fondo Nacional de Recursos (FNR).

Desde el FNR se indicó a LA REPUBLICA que «el propio Ministerio de Salud Pública negó otorgar tal categoría porque el Ministerio de Defensa no aporta por sus usuarios al Fondo Nacional de Recursos, ni siquiera por acto médico como lo hace el Ministerio de Economía por los usuarios de Salud Pública». Otro de los consultados dijo que «es el MSP quien no ha dado la característica de IMAE al Hospital Militar debido a que la cartera de Salud no ha cumplido con las etapas de creación y habilitación de un instituto de medicina dentro del centro asistencial militar. La responsabilidad no es del Fondo Nacional de Recursos» se aclaró.

El equipo de profesionales que integran la Fundación de Trasplante Hepático del Hospital Militar está dirigido por el cirujano Edgardo Torterollo, quien dijo anoche a LA REPUBLICA que «no sabe por qué el MSP niega la categoría de IMAE siendo que hace un año las cinco personas trasplantadas de hígado se encuentran en buenas condiciones y trabajando».

De los 18 pacientes que integran la lista para ser trasplantados de hígado, 14 esperan en Argentina y 4 aguardan en Uruguay.

248 muertos por accidentes

«Parece extraño que desde que el Hospital Militar dejó de hacer trasplantes de hígado no se haya recuperado ninguno de estos órganos en Uruguay», dijo José María Perelló, cuya hija de 22 años espera en Argentina para ser intervenida. Desde hace cuatro años la chica se encuentra en esta situación por culpa de una cirrosis autoinmune. Perelló añadió que «sí se han realizado trasplantes a uruguayos en Argentina, pero desde hace más de un año no se han enviado hígados provenientes de nuestro país sino que los uruguayos se han operado con hígados recuperados en la vecina orilla. Además en Uruguay este año no se han realizado trasplantes. Preguntamos qué se hace con los hígados».

A pesar que en estos 8 meses de 2001 se registraron 248 fallecidos por accidentes de tránsito –sin considerar los que se hayan notificado por muerte cerebral–, la directora del Banco Nacional de Organos y Tejidos, Inés Alvarez, indicó a LA REPUBLICA que «no ha habido suficientes donantes, porque los procuradores se han enfrentado al problema de que los hígados que podrían destinarse a trasplantes, no han tenido viabilidad orgánica».

Otro de los componentes es que el convenio entre el Banco Nacional de Organos y Tejidos y su par en Argentina, el Incucai, no se ha formalizado. Si bien hasta comienzos de 2000 funcionó y se realizaron varios operativos desde Uruguay hacia ese país, desde el Incucai «se entendió pertinente que el convenio entre nuestros países se concretara formalmente, pues los mismos derechos que tiene Uruguay los poseen otros países del continente», agregó Alvarez.

La lista de espera de Argentina está compuesta por jóvenes de 20 años hasta adultos de 60. El más antigüo integrante aguarda desde hace cinco años. «De poco valdrá la posibilidad que nos ofrece la ciencia para mejorar y salvar nuestras vidas –al igual que el apoyo del FNR al que estamos muy agradecidos–, si no aparecen los hígados», dijo a LA REPUBLICA Nora Rey, quien deberá ser intervenida también por la misma clase de cirrosis antes nombrada. Agregó que «no es óptimo llegar a una intervención de esta naturaleza con un organismo deteriorado y cuánto más se aguarde peor será para nosotros».

El expediente Nº 3945/99 contiene el convenio entre Incucai y el Banco Nacional de Organos y Tejidos. Desde noviembre de 2000 se encuentra en el despacho de la Dirección General de la Salud del MSP, encabezada por Eduardo Touyá. «Se ha demorado porque debimos completar distintos aspectos que fueron enviados a Argentina. Desde allí nos agregaron comentarios y el convenio se encuentra en estos momentos en la División Jurídica del MSP», dijo el jerarca a LA REPUBLICA. Señaló que «el expediente había derivado a la Universidad de la República donde se dieron cuenta, luego de un tiempo, que faltaba la participación del Ministerio de Salud Pública en tal documento». El MSP designa recursos al BNOT al tiempo que el organismo funciona con personal universitario. Touyá anunció además que «existe un proyecto para integrar la Fundación de Trasplante Hepático del Hospital Militar con la Universidad y el MSP para realizar cirugías hepáticas de distinto grado y no sólo trasplantes». Según supo LA REPUBLICA «solo éstos últimos serían financiados por el Fondo Nacional de Recursos».

Mientras la burocracia marca los tiempos, Nora Rey y Perelló denunciaron que «no se están recuperando hígados en nuestro país», al tiempo que relataron que «la directora Alvarez nos dijo que se enviarían hígados a Argentina si aquí hay excedentes, tal cual como si hablara de ropa». *

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