AL PRESIDENTE DE SECUNDARIA LE PREOCUPA LA DESERCION DE LOS LICEALES

Carbonell cuestionó que colegios expulsen a alumnos repetidores

Esa discriminación se da por lo menos en los colegios con más matrícula. El jerarca de Secundaria compareció el pasado 22 de agosto ante la Comisión de Educación y Cultura de la Cámara de Representantes donde cuestionó lo que se llama una diferencia cada vez «más marcada» entre la educación pública y la privada.

«En general lo que hace la enseñanza privada es echar a los alumnos repetidores sin ningún otro argumento. Al menos eso hacen, en distinto grado, los liceos privados más importantes, que tienen más matrícula como el Seminario, el British School, el Saint Catherine o el Elbio Fernández».

Agregó que el Colegio Seminario «no acepta repetidores y punto. Entonces, no es que no apliquen las actas, sino que en nombre de una discriminación que, como docente no he llegado nunca a entender, son terminantes: si el individuo repite, se va».

Según Carbonell estas instituciones privadas «tienen grupos parejitos y la enseñanza pública es la que se hace cargo de todos aquellos que son expulsados de los liceos privados, con lo cual distorsionan completamente la situación de los liceos públicos».

Expresó que en los liceos de la costa de Montevideo existe una población «heterogénea que elige por sí ir al liceo público, más todos los alumnos repetidores de todos los liceos privados que hay en la zona, que son muchísimos. Entonces, eso distorsiona la situación. Los muchachos no quieren ir, ni sus padres lo han elegido, al liceo público, pero esos estudiantes no tienen más remedio que ir porque han sido echados de los liceos privados».

«Entonces, hablar de la diferenciación me parece una barbaridad. No es que los liceos privados no apliquen las actas: aplican un criterio mucho peor. Lo peor del caso es que no se ha entendido que cuando el padre hace la elección por el liceo privado, no es cuestión de venir después al Consejo de Educación Secundaria a pedir que sea amparado, cuando es maltratado en el liceo privado, porque ya se hizo una elección y se está corriendo el riesgo. El aceptó las condiciones, y lamentablemente tenemos que intervenir, porque muchas veces se producen excesos», puntualizó.

Deserción

En el Parlamento, Carbonell aseguró además que «le preocupa la deserción de los alumnos» del sistema educativo.

Tanto es así que ha sostenido «la aplicación de un plan, entre otras cosas, por los resultados que éste ha tenido. Por ejemplo, cuando se aplica el plan en el año 1995 en el Liceo Nº 5, no se inscribieron en ningún curso los alumnos de primer año».

Agregó que al año siguiente «se anotó el 27%. Este porcentaje de los alumnos del Liceo Nº 5 de primer año del año 1995 en el año 1996 no se inscribió en ningún lado. Pueden haber ido a la Universidad del Trabajo, a liceos privados, o en aquel momento, alguno pudo haber concurrido al nocturno. No tenemos estadísticas al respecto, pero de nuestra experiencia rescatamos que la gran mayoría de ellos son desertores».

Añadió que cuando al año siguiente se aplica el plan, «ese porcentaje baja al 22%, en 1997 desciende al 18%, en 1998 al 6%, al aplicarse el plan 1996″. Es decir que en el año 1995 regía el plan 86 o 93 –plan viejo– y «un 27% de los alumnos de primer año no se inscribió al año siguiente en ningún liceo público». Todo esto se refiere al Liceo Nº 5, José Pedro Varela, de Barrio Sur y Palermo.

En cuanto al Liceo Nº 7 manifestó que hasta el año 1996 rigió el plan viejo.

«En los años 1995 y 1996 el porcentaje de alumnos de primer año que no se inscribieron en ningún liceo público diurno es de un 14%; en ambos años es igual el porcentaje. En el año 1998, cuando estaba rigiendo el plan 1996, era de un 7%».

Carbonell destacó que en el tercer año lectivo «del año 1998, la matrícula era de 1.215 alumnos en liceos pilotos. En el año 1999 se inscribió en 3er. año el 5,84%».

«Quiere decir que un 5,84% de éstos se inscribió como repetidor, y no se inscribió un 14,32%».

Según el jerarca, en el año 1999, «un 79,84% de aquellos 1.215 alumnos se inscribieron en 4º año y, en el año 2000, el 46,34% se inscribió en 5º año, el 22,22% se inscribió en 4º año y no se inscribió en ningún curso, el 11,28%».

En ese sentido, explicó que esos estudiantes «se inscribieron en el turno nocturno, en un liceo privado, en el interior del país o que desertaron».
Sin embargo, apuntó: «Sólo puedo dar una opinión personal al respecto. La experiencia dice que la enorme mayoría desertó».

«Mientras que los del plan piloto se inscribieron en un porcentaje del 46,34% cuando llegaron a 5º año, quienes no provenían del piloto, en el año 1999, lo hicieron en un 42,63%. Quiere decir que ha habido una mejora en el porcentaje de alumnos que se inscribe en 5º año, dos años después», aseguró. *

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