Usted tiene la palabra
ET y los ojos en la nuca
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Transcribo el texto de una extraña carta que recibí, aparentemente de alguien venido de otra galaxia, o de un loco. Ella dice así:
«Estimado terrícola GMP: Te elegí al azar para dejar mis impresiones ¡asombrosas! de mi visita a la Tierra.
Una institución muy seria de ustedes que atesora vuestro tesoro, puso a disposición de otros señores muy serios también, una cifra (U$S 60:) (1) Muy importante. Mi asombro fue total: En mi planeta esto es una especie de robo muy castigado.
Dilapidar la riqueza de todos para conformar la avidez especulativa de unos pocos. Y lo peor; esto hecho en nombre de una teoría muy sofisticada, defendida por gente muy seria y que sabe mucho, según me dijeron.
Y mi asombro llegó a límites impensables, cuando me enteré que esos señores muy importantes se negaron, con enojo, a emplear parte ínfima de aquel tesoro, para aliviar la situación de gente que nada tiene y está en la indigencia.
Los que plantearon esta solución, fueron destratados por aquellos sabios y serios señores, diciendo que tenían los ojos en la nuca.
En fin, el vuestro es un planeta de locos. Me voy y que te sea leve».
(1) Era para que el U$S no se disparara del «techo de la banda», según dicen.
E.T.
Gastón Mendaro Palladino – C.I. 520.957-2
La jungla salvaje
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* La de cemento. La de asfalto. Nos estamos desintegrando. A pasos veloces y agigantados. Todo es un «casi caos». Todo está al revés. Dado vuelta. Se mire por donde se mire.
La amabilidad, la educación, la buena onda, la bondad, los buenos modales, «la pierna» y «la gauchada», en el más puro y noble de los sentidos, campea por su ausencia. Todo está en «in». (Ingauchada, inamabilidad, incortesía… in, in). hay intolerancia. Falta de respeto. Falta de «servicio». (Servir quiere decir, dar, ayudar, apuntalar. Al grano. Estamos en momentos y situación harto dificilísima.La gente está amargada, defraudada, angustiada, avasallada, asustada.
Lo económico involucra lo social, o sea, lo envuelve cual gigante pulpo, todo. En lo personal, estoy «harto» de escuchar, la mayor parte de mis 61 marzos: «hay que apretarse el cinturón». ¿Por qué? Además no es parejo y eso es injusto.
No vale. «Hay que hacer economía de guerra». ¿Por qué si estamos en paz y no en «guerra». Hay crisis, recesión, problemas regionales…» «Otros países están peor».
Qué importa. Yo no vivo en otros países. Vivo acá, aquí. En el nuestro. «Vendrán tiempos mejores…» Ojalá, pero yo vivo el «hoy» y debe ser bueno o debería serlo. Y entro al «meollo» de esta carta, que es sólo, la gota que derramó el vaso. Reitero. Sólo la gota. Todo lo demás es veraz (lástima) y conocido por todos. Mi hijo Pablo tuvo hace pocos días un feo accidente de tránsito. (Por suerte va saliendo) pero junto a grandes y fantásticas muestras de «solidaridad», pude apreciar lo del título. Estamos en una jungla. En mi mutualista, pálidas y maduras. Idem en… todo.
En la Seccional, muy pálidas y muy maduras. (Las pálidas, sobran). (No debieran existir). En oficinas públicas y privadas ayer, hoy, siempre, sólo existen escollos, falta de información, información a medias, desinformación, nadie nunca sabe nada, o no quiere decir. «Nos gusta torturar».
Ser in-amables, in-servidores. Y… atención: entramos todos «por el aro». Y nos va a costar salir.
A encauzarnos. A volver a ser «gauchos y pierneros». Como debemos ser los orientales todos.
Arriba gente. ¡¡Viva el Uruguay!!
Siempre atentos aludos.
Carmi Rauch – C.I. 866.784-6
Polémica en el Correo
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Hace algo más de un año, se produjo por parte de una jefa de Sección, la denuncia de violación de correspondencia por parte de una funcionaria del Correo Central. La acusada, separada del cargo y sumariada, contó desde el comienzo del sucio asunto, con el apoyo incondicional del gremio de telepostales. ¿Razones? Su relación sentimental con uno de sus más conspicuos integrantes a nivel directriz, desde donde se amenazó de inmediato con «acciones de lucha», cuando el Sumario recién comenzaba a desarrollarse. Curiosamente, la jefa en cuestión fue insólitamente alejada de su cargo, sin rebaja de sueldo, pero destinada a tareas en Sección «Informática», cuyo funcionamiento ella misma lo reconoce, para nada le resulta habitual. Más aún, nunca estudió computación.
Pese a ser sorprendida prácticamente «con las manos en la masa», la funcionaria acusada, finalmente fue reintegrada a su puesto, incluso hoy día percibe los proventos extras inherentes al cargo, en tanto la denunciante sigue fuera de su puesto habitual, lo que en la jerga laboral constituye una lisa y llana «desclasificación profesional».
¿Qué ocurre? Pues sencillamente que tanto el Directorio anterior como el actual se sintieron amenazados por el gremio, desde donde prácticamente se dio el ultimátum: «Si le pasa algo a la compañera acusada, tendrán guerra». Ante lo cual, tanto el anterior como el actual Directorio habrían «parado la mano», aun con la casi certeza de que la jefa tenía razón y de que la funcionaria sumariada violaba correspondencia.
Todo el hecho en sí es muy grave. Tan grave, que desde más «arriba», el Poder Ejecutivo debería tomar medidas y poner las cosas en claro y a los responsables, que los hay, ponerlos «en vereda». Pero el miedo a la reacción del gremio subsiste. Y mientras tanto, una jefa leal a la institución, que constató y denunció irregularidades, sigue separada hacia un cargo, de cuyo funcionamiento no sabe un comino, siendo el propio Correo el que pierde.
¿Qué dicen las autoridades al respecto? Por ahora, mantienen un silencio cómplice y una actitud que verdaderamente da vergüenza. Lindo ejemplo para las futuras generaciones de funcionarios y de jerarcas.
Cordialmente.
Usuaria Curiosa
Funcionario policial perjudicado
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Soy la esposa de un funcionario policial, que fue perjudicado por no poder cumplir con un servicio 222 (horas extras pagas) entre el 29 de mayo y el 14 de junio. El día 13 de junio a la hora 16.30 un oficial de Policía preguntó a mi esposo, que está de licencia por algunos días, el motivo por el cual no había asistido al servicio 222 ese día. Sorprendido por la situación mi esposo le contestó que «no había sido notificado», que desconocía que debía cumplir tal servicio.
El oficial le puso una sanción disciplinaria de 20 días perjudicándolo pues no se le permitía salir a hacer las horas extras.
Pregunto al señor ministro: ¿por qué es sancionado un policía que no fue notificado para asistir a un servicio, y debe aceptar una pena de 20 días de sanción arriesgando ser dado de baja? Mi esposo mantiene nuestro hogar haciendo 60 horas extras por mes. Con eso logramos pagar luz, agua y nuestra cuota del Banco Hipotecario. ¿Qué respuesta tiene para nosotros, parte de esa familia policial que el señor ministro menciona?
Mabel Airala – C.I. 3.390.966-9
Ante la muerte de Raúl Rezano
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Presente
* Murió el Canario. Murió con su fortaleza de hombre grande, de corazón enorme,
heredado por esa hermosa familia y forjado en medio de la lucha. Guardó siempre un lugar en su corazón y en su pensamiento, aún en las situaciones más duras, para los suyos, para nosotros sus privilegiados amigos y para su pueblo. A la infatigable Raquel, a las heroicas Elena, Malena, Mariela, a José, a sus hijos; siempre estará junto a todos.
Mirta Mazzarovich
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