TRATARON DE ABATIR EL FRACASO EDUCATIVO EN EL CICLO BASICO, DONDE LA TASA DE REPETICION ALCANZA A UN 30%

La educación pública procurará recuperar a 50.000 "desertores"

La iniciativa, que ofrece nuevas opciones educativas, es impulsada por el Consejo de Educación Técnico Profesional (CETP) y el programa de Mejoramiento de Educación Secundaria y Formación Docente (Mesyfod) y está dirigida a una población estudiantil de entre 14 y 18 años. El proyecto comenzará a aplicarse en el año 2002 como un plan piloto en cinco centros de Montevideo y el Interior, se extenderá, al final del quinquenio, a 25 establecimientos educativos.

Se estima que serán 15 mil los jóvenes que accederán a este programa.

Un reciente estudio realizado por Mesyfod, revela que hay 12 mil jóvenes de 12 a 15 años que no estudian ni trabajan. En el tramo situado entre los 16 y los 19 años, los jóvenes que están en esa situación son 18 mil.

El director del Mesyfod, Renato Opertti, manifestó que el nuevo proyecto que impulsa el Consejo de Educación Técnico Profesional está dirigido a la población de 14 a 18 años que no completó o nunca cursó el ciclo básico (1º, 2º y 3º años).

«El objetivo es lograr que los jóvenes a través de una estrategia mucho más flexible, más versátil frente a las necesidades de esta población, logren completar el ciclo básico», señaló Opertti.

Como un primer objetivo, el técnico señaló que se les «brindará una diversidad de ofertas mucho más flexibles, más continentadas para que logren empezar el ciclo básico».

Otro aspecto objetivo es la formación en una serie de competencias tecnológicas básicas transversales a los niveles ocupacionales. «Esto significa darles la formación tecnológica que les permita desempeñarse en un conjunto de competencias profesionales, para que tengan mayores posibilidades de ingresar al mercado de trabajo y a otros estudios superiores». «No se trata sólo de armar una currícula, sino un enfoque socio educativo que contemple las necesidades y las características da la población. Por lo tanto, están previstos diferentes mecanismos de apoyo psicosocial a los jóvenes en situación de riesgo. Además, se proveerán instalaciones deportivas en los centros y otras formas de apoyo». El programa se financiará con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Un análisis del Mesyfod determinó que cerca de 50.000 jóvenes no continúan sus estudios dentro de las ofertas educativas de la educación formal, que se desarrollan sobre dos líneas: las ofertas de educación básica medio del Consejo de Educación Secundaria (para alumnos mayores de 14 años) y la oferta de Formación Profesional Básica (alumnos entre 12 y 14 años).

Ambas propuestas presentan dificultades serias en cuanto a la retención de la matrícula y baja inserción de los egresados en las actividades productivas.

El estudio señala que además de los factores estructurales asociados a las características individuales y del contexto social del alumno, en el abandono también influyen las expectativas familiares, la utilidad percibida por el estudiante de educarse, la situación en que se encuentra su grupo de pares y el «fracaso escolar» determinado por la repetición. El 30% de los estudiantes que asisten a tercer año del ciclo básico declaran haber repetido al menos una vez.

Por lo tanto, se concluye que la decisión del alumno de abandonar los estudios podría estar fuertemente relacionada con la familia, el medio social y la propia institución educativa.

El nuevo proyecto

Frente a este contexto, el proyecto intentará impulsar nuevas ofertas educativas para esta población. El mismo se orientará en una doble perspectiva: educación permanente y empleabilidad.

El eje metodológico que estructuran la propuesta es la flexibilidad curricular, que implica que los alumnos se incorporen y reincorporen al sistema educativo, con más énfasis en los intereses y tiempos.

Una de las estrategias en este sentido, es la creación de «aulas abiertas», un espacio de libre acceso donde los alumnos puedan seguir un curso a través de soluciones multimedia, con la asistencia de un docente personal. Por su parte, el reconocimiento de capacidades adquiridas requiere superar los marcos normativos vigentes.

En ese sentido, se considera necesario establecer relaciones entre una educación basada en asignaturas y las competencias de base que se determinen como necesarias para las certificaciones propuestas.

También se procura mejorar los niveles de respuesta a la formación solicitada por los empleadores, posibilitando una rápida calificación profesional especializada de corta duración, que podrá realizarse en la propia empresa empleadora, en el centro escolar o en alternancia. *

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