La Universidad no recibe en fecha recursos votados por el Parlamento
Dicha situación generó un atraso promedio de diez meses que tiene el conjunto de los servicios universitarios con sus proveedores, dificultades para desarrollar actividades académicas, y problemas en la asignación de becas entre otros inconvenientes.
Si bien el Poder Legislativo aprobó un determinado presupuesto para la Universidad, como para el resto de los organismos e instituciones públicas, es la Tesorería General de la Nación la que luego envía las partidas mensualmente, lo que se denomina como cupos financieros.
El rector manifestó que existe una gran brecha entre los montos aprobados por el Poder Legislativo y lo que envía la Tesorería General de la Nación. «Esta situación no es particular de la Universidad sino que es general, pero la diferencia es importante», comentó Rafael Guarga.
El Consejo Directivo Central reunido el pasado martes resolvió por unanimidad de sus consejeros la solicitud de una entrevista por parte del rector con el ministro de Economía, Alberto Bensión.
Según el informe de la Dirección General de Administración Financiera de la Universidad a comienzo del año 2000 la deuda de la Tesorería con la Universidad era de $ 105 millones y alcanzó los 180 millones al final de ese año.
En 2001 la deuda persiste pero bajó a $ 142 millones de pesos.
El consejero de la Asociación de Docentes Universitarios (ADUR), Daniel Panario, manifestó que «la Tesorería tiene la obligación de enviar lo que establece el Poder Ejecutivo y por lo tanto la Universidad tiene derecho a reclamar».
La decana de la Facultad de Ingeniería, María Simón, dijo que esta situación genera un atraso en el pago a los proveedores, los cuales terminan por abandonar la Facultad.
«Es una situación muy grave porque a veces tenemos que recurrir a adelantos de recursos extrapresupuestales para pagar deudas y ejecutar lo que tenemos derecho a ejecutar».
El decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Jorge Landinelli, por su parte, calificó el panorama como «devastador». En este sentido indicó que la deuda no solamente perjudica a los proveedores «sino a toda la comunidad académica».
«La Universidad ha fundido gente, porque hay proveedores que no han soportado el nivel de deuda», comentó el decano.
A su vez recordó que «venimos arrastrando becas otorgadas por la Comisión Sectorial de Investigación Científica, que hasta el momento sólo una parte de ellas han sido otrgadas». Por otro lado denunció que hay «llamados que no están respaldados con recursos». Es importante que el CDC realice un pronunciamiento público, porque esta situación ha dejado muchos damnificados. La Universidad estatal tiene que reivindicar lo que por ley se le otorgó. Lo peor es una imagen de resignación, como que nos da lo mismo y esto no es así», dijo el decano.
Por su parte el rector Guarga manifestó que compartía las opiniones vertidas por los distintos consejeros y por lo tanto propuso solicitar una entrevista con el ministro de Economía.*
Compartí tu opinión con toda la comunidad