El MSP podría prohibir la venta de la vacuna cubana en mutualistas
Los vecinos de Santa Lucía manifestaron ayer su «disconformidad» con las respuestas brindadas por el MSP sobre la vacuna cubana contra la meningitis B, cuya inoculación no es autorizada por las autoridades, mientras en las últimas horas falleció la joven de 17 años con un cuadro de esa enfermedad. El mismo virus afectó a otras tres personas de esa ciudad canaria, mientras que en la víspera fue internado con síntomas similares una bebé de 11 meses y otro niño de Montevideo, casos que aún no fueron confirmados.
En total son 17 los afectados de meningitis confirmados en el año 2001. El director de la División de Epidemiología del MSP, Sergio Curto, dijo anoche a LA REPUBLICA que a esta altura del año 2000 se llevaban registrados 22 casos.
Por otro lado comentó que «el caso de la bebé de 11 meses no tiene vinculación con el resto, y que sólo uno de los cuatro que se notificaron anteriormente en Santa Lucía –una niña de cuatro años que fue dada de alta en buenas condiciones–, había sido vacunada».
El director de la División Salud de la IMM, Miguel Fernández Galeano, dijo que «desde la comuna se seguirá la política que defina el MSP porque no pueden existir en esta materia dos criterios en el país».
No en el mutualismo
Como «psicosis colectiva» definieron la situación los propios vecinos de Santa Lucía. El antídoto es vendido por varias mutualistas privadas del lugar y de Las Piedras, que desde hace unos diez días publicitan la mercadería en las calles con altoparlantes y medios de comunicación canarios.
La Comisión Asesora de Vacunaciones dependiente del MSP revisará próximamente la habilitación de los antídotos en la órbita privada: la mayoría de sus integrantes está de acuerdo con la invalidación de las vacunas comercializadas.
La subdirectora de la Dirección General de la Salud, Gloria Rocco, admitió en la reunión con los vecinos que «el ingreso de la vacuna al país (en 1992) fue un error burocrático».
Sergio Curto por su parte dijo que «la vacuna es inocua pero no es eficaz. Sólo sirve cuando coincide un subtipo de meningitis B. El código que está incluido en la vacuna es B4P1-15, mientras que el circulante en Uruguay es el B4P1-9. Son dos antígenos diferentes», precisó. El jerarca relató que en el año 2000 sólo se registró un caso del subtipo que contiene la vacuna cubana y ningún caso en este año.
El sacerdote de Santa Lucía, José Moreira, apuntó que «hoy enterramos a una joven y existe tensión». Según explicó, en la localidad existen «10 mil usuarios de salud pública que no tienen para comer, y menos para una vacuna».
Rosmary Cabrera, una vecina del lugar, sostuvo que Ruocco y Curto «marearon a la gente para evadir respuestas», resaltando que las apreciaciones de ambos no conformaron a la mayoría de los presentes. «No somos números de una gráfica sino personas con nombre y apellido, y por eso pedimos que nos traten como seres humanos y no cometan más errores burocráticos», reclamó.
El diputado canario de Asamblea Uruguay, Luis Gallo, apoya la decisión del MSP de no utilizar la vacuna cubana y entiende que venderla en el circuito privado confunde a la población.
Desde Cuba
El director del Departamento de Epidemiología, Miguel Angel Galindo, del Ministerio de Salud Pública de Cuba había señalado a LA REPUBLICA en febrero de 2000 que «el bloqueo hacia su país ha intentado desprestigiar a la vacuna».
El ex director de Higiene de la IMM, Tabaré González, recordó que la comuna importó 40 mil dosis en 1993 y las decisiones para no distribuir la vacuna cubana está ligada a la «epidemiología política».
Los resultados de estudios conducidos en Cuba estimaron que su eficacia clínica fue del 83% en adolescentes de edades comprendidas entre los 10 y 16 años.
Sin embargo la vacuna no cuenta con respaldo internacional y se sostiene que su eficacia real es del orden del 60%. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad