Tienen la Palabra…
A los lectores
1. Toda carta deberá presentar nombre y apellido, número de Cédula de Identidad, firma de su autor y dirección y un teléfono para poder contactarse en caso necesario.
2. El autor deberá indicar expresamente que no desea identificarse ante el público, aportando en su caso un seudónimo, que será el único elemento identificatorio a publicar.
Si no solicitare el anonimato, será publicado su nombre completo y su Cédula de Identidad, no así su dirección y teléfono.
3. Ninguna carta deberá tener una extensión mayor de 40 líneas de 60 espacios cada una.
Si excediere ese límite la dirección se reserva el derecho a resumirla respetando su línea argumental y su estilo.
UTU Progreso
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Quiero que se conozca la situación de los cursos que dicta UTU de Analista de Marketing y Pymes. Estos cursos son de gran interés pues teóricamente brindan la preparación necesaria para un currículum.
En mi breve pasaje por la UTU de Canelones, pude conocer la realidad de estos cursos. El programa es excelente. Supuestamente, al terminar el curso (de un año de duración) uno saldría con una gran preparación en temas clave para ingresar al ámbito empresarial.
Pero la realidad es otra. De las nueve materias que integran el programa, sólo se están dictando cinco, y de las personas encargadas de esas materias, sólo una posee preparación previa como docente; los demás no tienen idea de la manera de encarar el curso y hay poco conocimiento sobre el programa.
Actualmente sé que siguen faltando docentes, y cuando pedimos una reunión con la dirección, después de habernos dado día y hora la cancelaron porque «son cosas que no dependen de nosotros sino de Montevideo…»
Sé que se han hecho llamados a concurso para proveer los cargos docentes pero los aspirantes fueron rechazados. A pesar de esta situación, «desde Montevideo» exigen que se abra un curso de Pymes.
Ahora yo me pregunto: ¿Cuál es el propósito de todo esto? ¿Hay que tener un buen estatus económico para hacer el mismo curso en institutos privados en menor tiempo y con personal capacitado? ¿Qué se pretende mostrar? ¿Que todo está bien, que las cosas están mejorando, que la educación en nuestro país se está adecuando a los avances a nivel mundial? ¿Estamos capacitados para dar pasos de gigante sin antes mejorar lo primordial en la educación? ¿Qué está ocurriendo con la educación en nuestro país? ¿Cuáles son los intereses ocultos existentes? ¿Dónde está la transparencia? Hoy día ya no sé cuál es el lugar indicado y adecuado para estudiar y que luego sea de ayuda para una buena inserción laboral. La situación que describo se da en todo el Interior.
Analía Echeverría – C.I. 3.190.612-6
Aftosa: a la guerra con un escarbadientes… quebrado
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Los errores ortográficos están puestos a propósito, aunque no sé cuál es su criterio, si usted quiere los cambia, no va a cambiar la historia (si no la cambiamos nosotros-je).
¿Cómo quisieron los técnicos del gobierno parar un virus que viaja por el aire 60 km, con unos chorritos de desinfectante en las ruedas de los vehículos? ¿No se dieron cuenta que vivimos en un país que se atraviesa en su parte más ancha en cuestión de horas?¿Pensaron que el virus viaja a dedo? ¿Cómo es posible que en un país donde existen diez millones y medio de vacas, o sea, tres vacas y media por habitante, resulte más fácil hacer paracaidismo que comer un asado? ¿Las vaquitas son ajenas? ¿Por qué si en Soriano están declaradas en Dicose 550.000 cabezas de ganado, ahora se piden 700.000 vacunas antiaftósicas? ¿Van a vacunar a las suegras también? ¿O hay 150.000 cabezas no declaradas? ¿Cómo puede entrar al país en pleno aislamiento antiaftósico, un camión con 1.500 kilos de chacinados de contrabando?
¡Lo que falta es que venga manejando el chancho! ¿Por qué la UTE va a regalar 10.000 electrodomésticos? ¿No sería mejor bajar un poquito la tarifa, antes que regalar microondas? ¿O se contagiaron de la tele?
Dentro de poco van a regalar viajes al Caribe, ya me la veo: «Cada dos electrocuciones reclamá un cupón».
¡Dejate de joder! Si Antel puede cobrar los domingos 40 centésimos por minuto las llamadas de larga distancia, sin perder plata, ¿cuánto gana entre semana cobrando 4,90 por minuto?
¿Hola? ¿Informes? Se cortó.
¿Cómo puede ser que se le pague un platal a un ministro para cuidar de la ganadería, y se le contagien de aftosa hasta los alambrados y el señor siga en su cargo tan campante y cobrando el mismo platal?
Si vos te mandás una metida de pata de esas en tu laburo no pasás ni por la oficina, ¡te echan de la puerta!
¿Cómo puede el gobierno, donde se pagan sueldos de 40, 50, 60, y hasta 100 mil pesos por mes, pedirle a un obrero que tiene que vivir con 2 o 3 mil pesos (si tiene la suerte de laburar y no es de los 600.000 mil desempleados o subempleados) que se ajuste un poquito más el cinto y pague un 3% más de IVA?
¡¡Qué se va a ajustar el cinto si no le quedan ni pantalones!! ¡¡Si siente un eructo y la nostalgia le llena los ojos de lágrimas!!
¡¡Por favor muchachos hay que tener un poquito de vergüenza!! ¿Y si ese obrero pide que se topeen los sueldos públicos por ejemplo en 10.000 pesos? ¿Que no es mal sueldo? Más de uno va a zapatear, el palacio y los entes públicos van a hacer un malambo gigante ¡ah! chúcaro te van a dejar chiquito.
Nos está faltando un poco de vergüenza política ¿o me parece?
Todos no sentimos orgullosos de la proliferación de merenderos para niños carenciados.
¿No nos damos cuenta que además de demostrar eso la solidaridad de los uruguayos, es una patética muestra del ostracismo de los de turno?
Si los gobernantes hicieran lo que tienen que hacer no habría necesidad de merenderos. ¡¡Menos mal que tenemos la «astosa» pa’poder echarle la culpa!! Pa’las prósima elesione que se postule Luis Landriscina, por lo menos ya sabemos que chistoso.
Les dejo una prosa del payador oriental (o sea, japonés). Nacho McAlister.
El país se va al carajo/ nos agarra la perrera/ la gente está loca de hambre/ y acá gobierna cualquiera./ Si se sigue con los chistes /(este payador medita)/ pa gobernar en la prósima/ lo traemos a Chirolita.
Ya me han dao pa tabaco/ de promesas estoy lleno/ no le creo ni a mandinga/ no hay ni un político bueno.
Así piensa mi paisito/ con toda su gente adentro/ y hay que darle la razón,/ son años de puro cuento.
Aunque conozco a más de uno/ que cuando el triunfo gritó:/ ¡No sé como ganó Batlle,/ ahora nadie lo votó!
No me vengan con pavadas/ así no se hace la historia/ cuando vayan a la urna/ lleven puesta la memoria.
Yo lo respeto Fasano y hasta lo admiro. Aquí está lo que se pregunta el pueblo.
Nazareno Sasso – C.I. 2.947.545-2 <[email protected]>
Eduardo Barboza: un cantor lírico
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Eduardo Barboza fue una sombra pasajera y nada más. Fue un integrante más que vivió entre nosotros. Y que pasó sin pena ni gloria. No hizo grandes cosas, ni fue autor de negligencias. Vivió, quizás, demasiado desapercibidamente. Ustedes se preguntarán, entonces, qué lo rescata hoy al partir en el viaje definitivo ante la memoria de todos nosotros. Su form
a de ser: íntegra, cabal, respetuosa y atenta. El don caballeresco de su innata cortesía. Su gesto siempre cordial, en cierta manera ceremonioso y atildado, que nos permitía descubrir «prima facie» un ser distinto a los demás. Y en cierto modo poder calificarlo como un verdadero «gentleman».
Su vida fue una sombra silenciosa. Jamás perturbó el ritmo de la ciudad. No inquietó su presencia y nuestra sociedad no se sintió conmovida por su persona. Sin embargo su oscilante personalidad, en medio de tantos afanes y tropiezos, nos permitió aquilatar a un ser poseedor de una exquisita sensibilidad con todo aquello que tenía que ver con el arte y la cultura. Especialmente en lo atinente al canto lírico. Arte que practicó y perfeccionó con asombrosa persistencia y habilidad. Condiciones le sobraban en medio de tanta modestia personal. He aquí el porqué de su existencia. Lo que motivó e impulsó su vida. Presagiaba un despertar augural del canto lírico y lo tenía a él como uno de sus precursores. Hablar con él de estos temas era algo encantador. Se solazaba en alegrías irredentes. En una suerte de felicidad inconclusa. Anonadaban sus enormes conocimientos en la materia y poseía una memoria asombrosa. No se olvidaba de nada. Su exquisita delicadeza hizo que nunca exigiera nada, y a pesar de ello siempre fue el mismo.
Amigo de sus amigos. Confidente ameno y confiable. Sincero en sus expresiones de afecto. Demostró siempre una conducta intachable. Incapaz de una felonía ni de una traición. Fiel a sí mismo y al credo de sus mayores. Jamás tuvo un desplante ni un gesto de altanería. Sumiso a su deber y sus obligaciones. Rindió lo que pudo y puso en ello todo lo que estaba en él. Pudo ser brillante casi sin proponérselo, condiciones tenía para lograrlo. Quizás el destino le fue fatal en este aspecto de su vida. Sin embargo, y a pesar de todo, será recordado por la ternura infinita que inspiraba su persona. No era lástima, era dignidad. No era orgullo, era hidalgía. No era pena ni era tormento, era esperanza y vida. No era alegría, tampoco tristeza. Era amor por las cosas bellas. Era una profunda devoción por el canto. Era un deseo enorme por llegar a la cumbre del espíritu. Era ese ferbor, yo diría, casi idolatría, por aquellos seres superiores que nos dieron en sus obras la posibilidad de amar el arte como suprema belleza del espíritu humano.
A Eduardo Barboza lo evocamos desde siempre con la palabra amigo a flor de labio y con el gesto sabio del que sabe dar y escuchar al mismo tiempo sin el amparo de la recompensa. Una vida humilde que se dio por igual a todos y estoy seguro que cada uno de nosotros guarda en lo más íntimo de su corazón algo muy preciado de él. El tiempo dirá que tu presencia no fue en vano entre nosotros porque las huellas que dejaron tus sandalias en el polvo del camino nos marcaron para siempre.
J. Daniel Pérez
Aftosa, hipódromo de Las Piedras y absurdo
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Varios lectores han expresado su asombro, por el hecho de que, contra lo ocurrido en todo el país, con motivo del brote de fiebre aftosa, no se hayan suspendido las carreras en el Hipódromo de Las Piedras.
El director de LA REPUBLICA incluso, contestando días pasados a un autor de un llamado telefónico, le dijo que no convenía cerrar fuentes de trabajo (las que sin embargo, se cerraron en San José, Colonia, Florida y Salto, entre otros hipódromos con permanente actividad…).
El día 19 de mayo/01, es decir el último sábado, en su página 4, bajo el título de «Reclamos en Las Piedras», LA REPUBLICA aludiendo a la realización del desfile militar sin caballos, por el brote de aftosa, dice: «Este año, el brote de aftosa registrado en casi todo el país, determinó que los organizadores (del desfile) suspendieran el desfile hípico que habitualmente realizan el Ejército y las sociedades hípicas del departamento».
¡Esto resulta increíble! Se suspenden los desfiles caballares por el festejo del 18 de mayo en Las Piedras, pero un rato después, allí en el Hipódromo canario, se corren 9 carreras con participación de más de 150 ejemplares, algunos de ellos procedentes de lugares donde los focos de aftosa abundan por todos lados.
Algo más curioso aún: la prohibición es para el Ejército y para las sociedades hípicas. Pues bien, el hipódromo de Las Piedras se autodenomina «Sociedad Deportiva e Hípica de Las Piedras», desde tiempos muy lejanos. ¡Realmente, de Ripley!
Saludos.
Marcelo Tito – Periodista de Turf – C.I. 895.676-7
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