Crece la expectativa por lugares en la liguilla

Se prevé otra exitosa tercera rueda

Si bien no es el Carnaval, el concurso es una parte demasiado importante y uno de los referentes fundamentales de esta fiesta. Para su participación en él, los conjuntos trabajan durante mucho tiempo para dar a su espectáculo solidez y calidad que les permita enfrentar con posibilidades reales este certamen.

De acuerdo a lo estructurado en los reglamentos desde el año anterior, se ha agregado a este concurso un atractivo adicional, la tercera rueda, la denominada «liguilla».

Esta instancia ha probado con certeza su razón de ser, máxime que vino a suplir una desmonetizada rueda de «triunfadores» cuyos participantes estaban cuotificados según las categorías y se llegaba al absurdo de haber sido integrado por el último conjunto en su categoría.

Por otra parte, eran sus espectáculos un rosario de reproches por parte de quienes no habían logrado las primera ubicaciones, salvo contadas excepciones.

Los espectáculos en general no respondían a lo hecho durante el concurso, los maquillajes en general se retaceaban y particularmente según la ubicación obtenida en el concurso, hasta los vestuarios dejaban de lucir lo atractivo que habían sido a veces, un par de días antes.

El aflojamiento general de tensiones, incluso de quienes ganaban, hacía que muchos componentes que, durante las etapas concursando se ceñían estrictamente al libreto, en estas oportunidades se salían del mismo, muchas veces por demás, distorsionando en definitiva la propuesta.

¿Más o menos tiempo de festejos?

No ha habido un aumento de etapas ni un agrandar el Carnaval, como por ahí hemos oído. Simplemente y con buen criterio se sustituyó las etapas que estaban en principio destinadas a aquella rueda referida, por una rueda donde los puntos duelen, donde se juegan posiciones relevantes y donde el público desde la noche en que se conoce los conjuntos que la integrarán, saben entre quienes está la «conversación» por la primera posición.

Estimo que hoy por hoy, salvo puntuales diferencias no muy abundantes, la mayoría de los carnavaleros tienen claro la casi totalidad de los conjuntos que estarán en la liguilla.

De todas formas esa confirmación implica en el público y en los propios carnavaleros, un punto de inflexión importantísimo. Para algunos la concreción de un sueño, para otros la confirmación de lo que estaban esperando de acuerdo al reconocimiento de sus méritos.

También hemos oído que el no pasaje a la liguilla determina para los conjuntos que no la integran, una pérdida importante de contratos durante la semana final del Carnaval.

No creo que ello sea así, por lo menos en la mayor parte de los casos.

Además que ya a esta altura hay muchos conjuntos, incluso algunos que estarán sí o sí en la liguilla que no trabajan. Por otra parte, estos días donde funciona la liguilla, fue hasta el año 98, la semana donde ya se conocían los triunfadores, había pasado la noche de los fallos y desde, luego sólo trabajaban los mejor ubicados en cada categoría.

No ha habido cambios en ese sentido. Es más, el año anterior trabajaron a la par de los que quedaron en la liguilla, conjuntos con convocatoria popular y que no ingresaron a la tercera rueda. Hay además algo a tomar en cuenta.

La tercera rueda, como parte del concurso que es, suma su recaudación (salvo el porcentaje que naturalmente se establece para quienes la integran), al total de lo recaudado durante el concurso y que en definitiva, está destinado a los premios que se reparten entre todos los participantes que hayan ingresado en el «marcador». Es por lo tanto un aporte decidido a lo que rescatan los conjuntos al concluir el Carnaval, muchas veces lo único. El año anterior en los dos primeros días ya se había cubierto en recaudación todo lo que se había hecho en el 98 durante la rueda de los triunfadores.

No podemos establecer a esta altura si la liguilla 2000 volverá a ser lo exitosa de la del 99, pero a juzgar por las consultas, por la preocupación del público por abonos, entradas, etcétera, especulamos que el éxito se repetirá y esto desde luego favorece a todos.

Sólo nos resta a esta altura un par de etapas para conocer cómo estará integrada esta liguilla.

Nuestra única aspiración es que los conjuntos que allí se integren cuenten con el respaldo del público. Que no aparezcan «convidados de piedra» lejos de la opinión de la gente.

Será muy importante cómo se rodeará el momento de dar a conocer los finalistas y en que medida se aproveche la experiencia anterior.

A prioiri (aún no fue confirmado), en la sede comunal y en presencia del escribano de la IMM, el presidente del jurado y sus inmediatos colaboradores y delegados de Daecpu, se procederá a la extracción directamente de la computadora, de los conjuntos que ocupen las posiciones ya establecidos por cada categoría.

El puntaje no estará en esa plantilla ni tampoco el orden de ubicación, solamente el nombre de los conjuntos por orden alfabético.

Cuantos conjuntos por categoría

De acuerdo a cómo está integrada por reglamento, en la liguilla estarán los ocho primeros puntajes en murga, los primeros cuatro en negros y lubolos, los tres primeros en parodistas y humoristas y los dos primeros en revistas y mascaradas musicales. Esto puede determinar que en cada categoría haya más conjuntos que los ocho, cuatro, tres o dos lugares aparentemente estipulados, según las categorías.

Bastará que en alguna haya igualdad de puntaje en la última ubicación para que el equipo entregue más conjuntos de los supuestos veintidos previstos.

En estos casos todos formarán prte de la liguilla sin que ello determine aumento del número de etapas previstas y que serán seis.

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