Desde el asiento de los bobos

Sonamos Ahora sí perdimos todas las referencias

Horacio Buscaglia

 

La noticia me dejó helado. Debo confesar que no lo podía creer. Es cierto que era algo que se venía planteando desde hace unos años. Pero eran más que nada especulaciones. Por eso cuando leí la contratapa de LA REPUBLICA de ayer sentí que el mundo se desmoronaba.

No descendemos de los monos, ni siquiera nos queda el cuentito de la manzana, la víbora y la Eva con el flaco Adán dándole como Dios manda. Perdón, como manda el diablo, que el Viejo se agarró una bronca que hasta les dio el desalojo. Por mal pagadores dijo, para disimular, porque parece que la Eva era tan escandalosa que se quejaban hasta los del purgatorio. Bueno, otra vez me estoy yendo por las ramas. Me bajo y sigo. Esto del paraíso parece que ya no corre más, salvo que en vez de Eva y Adán, fueran Wqftr y Mgdf y tuvieran la piel verde y la cabeza como aquel senador blanco. Bueno, no tanto, un poquito más chica.

Porque resulta que ahora nos dicen que vinimos del espacio exterior.

Y, pa pior, descendemos de una bactería que se hace llamar Cryms.

Que, no es por nada, pero hay que ponerse ese nombre, eh. Una cosa es ser descendiente de Adán, Chita o King Kong y si me apurás hasta te banco descender de la Mona Jiménez, pero de alguien que se llama Crims, ¿qué querés? me suena a nombre de los «Está de más» del suplemento «Galería» de Búsqueda. Y ni hablemos del nombre de su pariente que sirvió para comprobar la resistencia de estos bichos… imaginate una reunión y yo vengo y te digo: «Te presento al Micrococus Radiophilus» y al ver tu cara de asombro, te susurro al oído: «Es un microorganismo de bien, no lo aplastes que es medio pariente nuestro».

Una bacteria, loco, una bacteria puede ser nuestra abuela. ¿Te das cuenta? O abuelo, porque andá a saber qué clase de onda sexual se curte en el espacio exterior.

¿Vos te podés imaginar a una bacteria con sus nietos en la falda, leyéndoles un cuento? «Microbiecita Roja». «La protozoaria durmiente», «El estafilococo valiente» o «El virus con botas», serían los títulos.

Porque esto es muy serio, loco, muy serio. Te digo más, para mí que Jorge Batlle sabía algo de todo esto. Por eso no quería vacunar contra la aftosa, por una razón de amor filial. Porque él será lo que será, pero no va a estar masacrando a su parentela, capaz que hasta era padrino del virus aftósico.

Pero te digo una cosa, eh, yo no me voy a quedar callado. Y desde aquí ya lanzo un llamado para realizar una campaña internacional que pida al juez Garzón que incluya en la lista de los grandes genocidas a Luis Pasteur.

Compañeros no tomen más leche pasteurizada, en ella podría estar flotando el cadáver de mi tatarabuela.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje