Ambrosio Rodríguez: "Hoy el movimiento subversivo está sentado en el Parlamento"
Por Raúl Legnani
–¿Cómo está viendo la situación del país luego de esta desgraciada crisis agudizada por la aftosa?
–El país está viviendo un sentimiento de angustia terrible. Ya estábamos acostumbrados a tener un país libre de aftosa sin vacunación y lo que estaba haciendo el gobierno era abrir los caminos para poder llegar a los mercados que había sido esquivos. Pero los mercados no fueron totalmente abiertos al principio y este gobierno, al cual nosotros estamos apoyando, al presidente actual no sólo lo eligieron los colorados, también lo eligieron los blancos en el balotaje. Por eso nosotros tenemos un gran compromiso pero también lo tiene el presidente Batlle, sabiendo que él es presidente de los todos los uruguayos, pero que llegó al poder a través del voto del Partido Colorado y del Partido Nacional.
Sobre la crisis estamos convencidos que el gobierno ha adoptado todas las medidas tendientes a combatir, desde el mes de octubre, este flagelo que creíamos, en primera instancia, que estaba controlado. Pero el comportamiento sanitario que han tenido los países vecinos, fundamentalmente Argentina, no ha sido el más adecuado y esto nos ha hecho un daño terrible.
El partido ha compartido las distintas medidas que el gobierno ha adoptado en distintas etapas. Es una buena cosa que el país y el gobierno sigan liuchando para salvar una zona importante.
–¿Cómo se está trabajando en Maldonado?
–Hoy no existe ningún foco. Pero el gobierno departamental, el comité de emergencia, con el apoyo de las Fuerzas Armadas han adoptado una serie de medidas tendientes al control sanitario, en los entronques de las principales rutas. Medidas que también han sido tomadas en Rocha, Lavalleja, Treinta y Tres y Canelones. Si no fuera por la presencia de los productores sería imposible llevar a la práctica cierta actividad. Los productores están contando con el apoyo logístico de las intendencias, del ejército y del Ministerio de Ganadería. Creo que este es el esfuerzo que debemos realizar todos los uruguayos, sin poner condiciones de ninguna clase, para poder participar de las grandes soluciones.
–¿Cree que en algún momento habrá que analizar con detención cuál fue la actitud del ministro de Ganadería en esta etapa? ¿No estuvo el ingeniero Gonzalo González demasiado lento en pasar del rifle sanitario a la vacuna?
–El ministro ha mantenido un contacto permanente con los parlamentarios y con los actores principales de los partidos y de los dirigentes gremiales. hablar de una actitud negativa del Ministerio de Ganadería no es justo, porque hay hechos que se han sucedido que no dependen de esa cartera.
Del Ministerio y del gobierno podemos tener los mejores elogios por todos los esfuerzos que han realizado para mantener alejado al flagelo.
–¿Argentina no jugó limpio?
–No soy quién para decirlo, pero creo que tenemos algunas series de dudas. El comportamiento argentino y del resto de los países que integran el Mercosur, no ha sido la que debe realizarse. Acá no basta con hacer un tratado, sino que las disposiciones hay que cumplirlas. Estoy convencido que la parte sanitaria argentina ha dejado mucho que desear. Incluso Argentina se ha perjudicado, pero no tiene derecho de perjudicar a su vecino, que está coparticipando en un tratado común como es el Mercosur.
–¿Es posible desarrollar políticas sanitarias regionales sin el Mercosur?
–El Mercosur debe perfeccionarse día a día. Todo lo que se planificó cuando se aprobó el Mercosur, no quiere decir que se debe quedar estancado, sino que hay que perfeccionarse. Ahora este flagelo o cualquier otro que pueda surgir, debe enfrentarse con una lucha compartida de todos los países del Cono Sur. Individualmente no se podría hacer.
–¿Cree que el doctor Jorge Batlle consulta con frecuencia al Partido Nacional?
–Es posible que en muchas cosas el gobierno no esté consultando como debiera al Partido Nacional, sin embargo se mantiene un diálogo permanente con el Directorio, nuestra autoridad máxima, elegido por la convención donde están representados todos los sectores. Este Directorio le ha hecho al gobierno permanentes propuestas. El doctor Lacalle ha impulsado al gobierno para que utilice las mayorías parlamentarias, porque él sabe lo que es no tener el apoyo parlamentario. Apoyo que el Partido Nacional se lo ofrece al doctor Batlle generosamente.
–¿Qué tema impulsaría usted desde el gobierno como fundamental en esta etapa?
–Hay que buscar bajar la desocupación que ha llegado a un índice tremendo y por lo tanto tenemos un gran problema social. Personalmente creo que no basta hablar de la descentralización de Montevideo hacia el Interior, sino que hoy se está dando de que hay un éxodo casi permanente de gente del Interior hacia Maldonado, pensando que es el único que puede otorgarle trabajo. Y esto no es así, porque en nuestro departamento hay una gran paralización, una desocupación tremenda, demasiado elevada. No hay desarrollo de la industria de la construcción y la actividad turística dura sesenta días. Por esto el gobierno debe procurar desarrollar polos regionales, que signifiquen desarrollos de verdaderas fuentes de trabajo, para que la gente de Rivera y de Artigas no tengan que venir a Maldonado, aunque sean bien recibidos como uruguayos. Para lograr estos polos hay que favorecer el ingreso de capitales nacionales e internacionales en esas zonas.
–¿Perjudica más a Maldonado una crisis como la de la aftosa o una crisis como la de Argentina?
–La crisis de la aftosa perjudica a todo el Uruguay y también a Maldonado, porque también recibimos turismo del interior del país. Esta crisis de la aftosa ha sido una lección dura, lamentable, pero que ha hecho comprender a todos los ciudadanos uruguayos que el agro es sumamente importante para el país.
–¿Cuál es el nivel de paralización de la construcción?
–Es total. No hay construcciones y simplemente existen tentativas de proyectos. El gobierno departamental ha adoptado derogaciones tributarias para los grandes proyectos. Habían algunas iniciativas de unas torres que se iban a construir en la parte de Solana. Ahora me entero que en Solana se van a suplantar esas torres por otro tipo de construcción. En lugar de hacer 100 mil metros, se van realizar 80 mil metros.
Lo que nosotros necesitamos son iniciativas privadas, hacer los proyectos rápidos, para que se puedan concretar. De esta forma se va a generar trabajo y se va a aliviar la situación de miles de hogares que hoy carecen totalmemnte de recursos.
–Generó polémica su intervención en la Cámara de Diputados en el homenaje a Jorge Pacheco Areco. ¿Por qué se sintió tan identificado con el ex presidente colorado?
–No, no. Hay dos temas. El Pacheco de su gobierno de 1967 a 1971, con el cual los blancos no estuvimos con muchas de sus resoluciones tomadas. También en muchas circunstancias el Partido Nacional aprobó las medidas que el gobierno adoptó, como las medidas prontas de seguridad, la declaración del Estado de Guerra. Discrepamos con él por la prolongación de la medidas. Pero no podemos negar, luego de 30 años, que su gobierno fue desarrollado dentro de un estado de ánimo muy distitno al que tenemos hoy. Nadie puede negar que en este país hubo un movimiento guerrillero subversivo que no buscó tirar flores, sino que buscó llegar al gobierno por la fuerza. Y con eso los uruguayos no estuvimos de acuerdo. Ni el Partido Nacional, ni el Partido Colorado y muchas fuerzas que integran la izquierda, no estaban de acuerdo. Tenemos que reconocer que fue muy difícil gobernar en esa situación. Quizás ese mo
vimiento guerrillero que provocó toda la inestabilidad social e institucional, hizo que el Uruguay tuviera que padecer, posteriormente, un gobierno de facto o una dictadura. A la par los blancos combatimos y luchamos contra esa dictadura para volver a la democracia.
Tenemos que reconocer la actitud del gobierno de Pacheco y a la vez su regreso a la democracia, donde surge un Pacheco que volvió a apoyar al gobierno democrático. El Partido Nacional tiene que agradecerle el apoyo constante que le dio en el Parlamento, a todas y cada una de las iniciativas que tuvo el Poder Ejecutivo. Pacheco apoyó al gobierno de Lacalle, sin pedirle posiciones, simplemente por entender que las propuestas que se estaban realizando beneficiaban al país. Y muchas veces Pacheco quedó en soledad dentro del Partido Colorado apoyando al gobierno del Partido Nacional. Otros sectores que iniciaron el apoyo se retiraron por ventajas electorales, para tener una imagen distinta hacia el pueblo, para no comprometerse. En cambio el Partido Nacional, desde la época de Wilson Ferreira que dio gobernabilidad al doctor Julio María Sanguinetti, siempre dio su apoyo. Cuando ganamos nosotros no tuvimos ese apoyo. Cuando vuelve a ganar Sanguinetti le volvimos a dar el apoyo, porque entendemos que lo que es bueno para el país es bueno para el Partido Nacional, según lo decía el ex senador, escribano Dardo Ortiz. Y este mismo apoyo que nos negaron, se lo seguimos dando a este gobierno del doctor Jorge Batlle.
–¿Usted cree que en el golpe de Estado fue mayor la responsabilidad del grupo guerrillero que de las Fuerzas Armadas?
–No voy a hacer un balance, ¿verdad? Creo que la responsabilidad es de todos. Pero lo que no podemos negar e ignorar que los derechos que establecen la Constitución y la ley electoral de hoy, son los mismos que los de 1967. Creo que fue una actitud triste, errónea, que deberían reconocerlo públicamente los actores que creyeron que andar por esos caminos podía ser saludable para la sociedad.
Hoy el movimiento subversivo está sentado en el Parlamento, porque no se le ha negado ningún derecho. Si ahora pueden hacer llegar a la ciudadanía sus propuestas y sus ideas, sus ataques hacia el gobierno y hacia los otros partidos tradicionales, también tuvieron esa posibilidad antes. Así que la responsabilidad fundamental nace de quienes quisieron alterar por la fuerza y por medio de la lucha armada las instituciones y la democracia.
–¿Cuándo fueron más auténticos los Tupamaros, cuando tomaron las armas o ahora sentados en el Parlamento?
–Yo no sé si ahora son o no son auténticos, si tienen un solo discurso o tienen un doble discurso, pero lo que tenemos que reconocer es que han sido elegidos por el pueblo.
–¿Usted ha tenido algún tipo de diálogo personal con algún parlamentario que fue integrante de aquel grupo guerrillero?
–No, la verdad que no. No.
–¿Se saludan?
–Sí. Los legisladores nos saludamos todos, pero mantener un diálogo yo no lo he mantenido.
–¿Por qué?
–Porque no se ha dado, porque no se han dado las circunstancias.
–¿Qué sientió cuando los diputados del Frente Amplio se retiran de sala por su intervención elogiosa hacia Pacheco y crítica hacia la izquierda? ¿Se sintió indignado por eso?
–No, bajo ningún punto de vista. Es que ellos no habían participado de otros homenajes, así que es una práctica que tendrán que resolver en algún momento. Realmente no había llamado la atención de que hubiera cuatro legisladores del Frente Amplio sentados, porque ellos nunca participan de esos homenajes.
Otra actitud tenemos los legisladores de los partidos tradicionales, que en cada homenaje que se ha hecho a personas vinculadas a la izquierda, nunca hemos dejado de estar.
–¿Usted participaría de un homenaje a Raúl Sendic?
–Ese homenaje ya lo hicieron. Los legisladores de los partidos tradicionales estuvieron presentes. Es que no podemos ausentarnos, porque estamos en una democracia y los que están sentados ahí lo han sido por la fuerza del pueblo.
–Me han dicho que usted fue vecino de Sócrates Martínez, quien fuera secretario del Partido Comunista en Maldonado. ¿Es así?
–Es cierto, fuimos íntimos amigos. Dialogábamos todos los días.
–Se dice que usted lo ayudó en momentos difíciles…
–Es cierto
–¿Cómo fue?
–No viene al caso. Lo ayudamos en varias cosas, como he ayudado a otra gente que también pertenece a la fuerza de la izquierda y que no tengo por qué nombrarlos y sé que lo han agradecido públicamente. Pero no digo esto para pasar cuentas.
–¿Tiene hijos?
–Uno.
–¿Cómo vería a su hijo casado con una hija de un tupamaro?
–Si mi hijo se casa con una militante tupamara o hija de una tupamara, es un problema de amor y el amor no tiene límites, no tiene banderas, no tiene cintillo político.
–Es verdad que en el gobierno del doctor Lacalle participó mucha gente joven. Y hoy hay nuevas generaciones que están intentando renovar al Partido Nacional…
–En el gobierno del doctor Lacalle surgió una cantidad importante de gente joven que participó activamente y que ocupó lugares preponderantes.
En cuanto a todos los movimientos que hoy puedan existir para conformar las nuevas corrientes del partido, digo que son bienvenidas. Yo pertenezco al Herrerismo, donde estamos muy a gusto. Consideramos que el Herrerismo es el abanderado del Partido Nacional, que tiene un gran conductor que lucha por el país.
Nos aprece muy bien la conformación de diferentes movimientos dentro del partido porque eso va a hacer posible que nuestra colectividad pueda votar mejor en las elecciones internas y que después todas esas corrientes, todos esos grandes dirigentes del partido, tengan el compromiso de luchar y participar en la contienda nacional.
–¿Está pensando en los doctores Ramírez y Volonté que no encabezaron sus listas al Senado?
–Yo no pienso absolutamente en nadie. Creo que el compromiso de todos los dirigentes del partido es acompañar y apoyar a quien resulte electo en una elección interna.
–Se dice que el Partido Nacional tendría que recuperar unos 200 mil votos que se fueron para el Frente Amplio. Lacalle perdió esos votos, ¿Lacalle puede recuperarlos?
–Tengo la seguridad que esos 200 mil votos que en su momento votaron al Partido Nacional cuando Lacalle fue electo presidente de la República, va a volver a votar al partido porque ha sido una fuerza política coherente y porque tiene un Directorio presidido por el doctor Lacalle que ha sido coherente, apoyando las cosas que son saludables para el país.
La ciudadanía va a comparar el gobierno del doctor Lacalle con los del doctor Sanguinetti y con la gestión de la izquierda en Montevideo, donde 10 años de gobierno han dejado una ciudad sucia y abandonada, con basurales, sin perspectivas, sin fuentes de trabajo.
–Por lo que usted dice, Lacalle es el próximo candidato a la Presidencia de la República por el Partido Nacional. ¿No ve quién le puede competir?
–Soy herrerista y estoy muy contento con el Herrerismo. El gran conductor del partido es el doctor Lacalle y la ciudadanía va a elegir, en las internas, al candidato que represente al partido. Me parece bien que salgan a disputar con nuestro candidato y cualquiera sea el resultado lo vamos a aceptar. Si el doctor Lacalle no llega a ser el electo, tenga la más absoluta seguridad que va a ser el hombre que va a trabajar más por el candidato que elija la ciudadanía. Nosotros creemos que el líder del sector va a ser el candidato, pero no es el momento de hablar de candida
turas.
–¿No hay posibilidades de que algún sector se desprenda del Herrerismo?
–Para nosotros el Herrerismo está unido y si hay algún sector dentro del Herrerismo que quiere abrir caminos distintos, no hay ninguna traba y que se presente ante la opinión pública.
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