Masivas renuncias por discrepancias con el nuevo director del nosocomio

Denuncian "caos" jerárquico en el Hospital Regional de Salto

Aunque hubo algún intento de parte del director del Hospital Regional Salto, doctor Pablo Gaudín, para que reconsiderara su dimisión, Olaizola se mantuvo en su posición, por lo que en su lugar fue nombrado el cirujano Alfredo Abelleira.

La disconformidad con la gestión de Olaizola podría originarse en los sucesos que rodearon al accidente de la empresa Coa, que se registró hace unos meses en el Puente Artigas. En esa oportunidad, el médico fue notificado tarde y por ello no se habría hecho presente en su puesto de trabajo.

Fuentes consultadas por LA REPUBLICA, desestimaron tal antecedente como detonante de la situación, puntualizando que «el Dr. Olaizola ha contribuido mucho en la conformación de un grupo humano unido y muy bien relacionado, en un aspecto importante para la prestación de un servicio tan delicado como el de Emergencias. El Dr. Olaizola siempre fue un firme defensor de los médicos y sus derechos y siempre estuvo dispuesto a encontrar soluciones a los problemas, en el orden laboral específicamente como en lo atinente a aspectos económicos».

Por otra parte, según pudo saber LA REPUBLICA, se estarían operando una serie de reestructuras a nivel hospitalario en distintos nosocomios del país, en cuyo marco el nuevo director ha planteado pautas de trabajo que no serían compartidas para los dimitentes. Se trataría, de acuerdo a fuentes del nosocomio estatal, de una redefinición de la línea de trabajo y gerenciamiento que abarca todas las áreas de funcionamiento del Hospital.

El anuncio de esta reestructura no fue bien recibido en determinados ámbitos del centro asistencial, ya que supone una readecuación de cargos y funciones.

El director, Pablo Gaudin, recibió a un grupo de profesionales que desempeña funciones en Emergencia del Hospital, quienes le solicitaron la continuidad en el cargo del doctor Olaizola. De lo contrario, pidieron participar en el proceso de designación del sustituto, pero, como se indica anteriormente, el equipo de dirección ya habría definido que el doctor Abelleira sea el nuevo encargado. Algunos profesionales de larga y reconocida trayectoria habrían planteado, incluso, su descontento por los criterios empleados por la Dirección para aplicar la nueva política organizativa.

Corrientes hospitalarias

Existen «corrientes» en la interna hospitalaria salteña, que perciben la situación desde diversas ópticas.

Hay quienes sostienen que existen dentro del Hospital Salto falencias y vicios de larga data, cuya erradicación afectaría a algunos profesionales de prolongada trayectoria.

El doctor Gaudín, al efectuar el abordaje de los mismos podría herir intereses, incluso de empresas privadas que prestan servicios al nosocomio estatal.

A su vez, hay quienes afirman que el nuevo director, reconocido militante del Foro Batllista, es un «recién llegado» y que está haciendo valer su peso político para imprimirle al Hospital Salto un «estilo de politiquería y acomodo», atendiendo «apetencias insaciables de familiares de importantes dirigentes colorados».

Finalmente otra de las «corrientes», indicó a LA REPUBLICA, que el doctor Gaudín «parece tener buenas intenciones». Sin embargo, consideró que una reestructura hospitalaría debe surgir como fruto de un acuerdo de los profesionales y que ellos mismos sean quienes solucionen las carencias y vicios que existen en el nosocomio salteño.

Opinaron los informantes que «habría que buscar un camino del medio, porque lo que hoy existe es un caos jerárquico, que puede llegar a resentir el funcionamiento del Hospital Regional Salto».

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje