Técnicos de la IMM estudiarán el suelo del asentamiento Inlasa

Monitoreos en La Teja detectan nueve metales

El gobierno municipal y la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) practicarán controles en otras zonas de Montevideo que no posean industrias, como forma de comparar los valores detectados.

Durante un encuentro con los vecinos realizado en el gimnasio del club Liverpool, autoridades de la comisión interinstitucional, integrada por la IMM, el Ministerio de Salud Pública, la Dinama, OSE y la Facultad de Química informaron a los vecinos sobre las actuaciones realizadas en torno a la contaminación con plomo detectada en La Teja.

Milka Pereira, vocera del grupo de vecinos que trabaja en forma coordinada con la comisión, hizo entrega de un memorando donde los vecinos plantearon una serie de interrogantes.

El documento, que consta de cuatro puntos, pregunta el motivo por el cual se demora tanto en difundir los resultados de los muestreos realizados en aire, los criterios utilizados en el procedimiento y qué otros tipos de metales fueron detectados.

También se solicitó información sobre cuál es el grado de incidencia de la combustión de naftas y cómo se explican los altos índices de plomo en puntos distantes, como el caso de Batlle Berres y Benito Riquet.

La técnica de la Dirección Nacional de Medio Ambiente, Marisol Mayo, explicó que, luego de puestas en funcionamiento las unidades de monitoreo de calidad del aire en la zona, «íbamos a necesitar por lo menos tres meses para manejar los datos promediales y contrastar con los estándares internacionales de la Agencia Internacional de Protección Ambiental de Estados Unidos».

Mayo afirmó que los datos primarios comunicados a la comisión, «están todos por debajo de los límites de la media adimitida». No obstante, aclaró que la evaluación completa se tendrá a los tres meses del primer monitoreo y que está previsto extender el estudio entre tres y seis meses más. Silvia Aguinaga, de la Dirección de Sustancias Peligrosas, perteneciente al Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, señaló que los análisis de agua se realizaron en canillas situadas en el interior de las viviendas y que, en el caso de las cañadas, se detectó presencia de plomo y cromo, por lo que se tendrá que profundizar los controles en curtiembres de la zona y barrios aledaños, como, por ejemplo, Nuevo París.

Por su parte, Luis Lazo, en respuesta a si se habían detectado otros metales en suelo, afirmó que «se encontró de todo». El jerarca explicó que en el muestreo procedente de las veredas de las calles Gowland y Real se registró la presencia de plomo, zinc, calcio, cromo, cobre, circonio, vanadio, titanio y bromo.

«A los efectos de determinar las fuentes de contaminación por plomo, apuntamos a la concentración del metal en los predios, cuya causa principal es el relleno de éstos con escoria de este elemento», manifestó el jerarca comunal. En este sentido, señaló que el valor más alto se registró en el asentamiento Rodolfo Rincón y en las viviendas ubicadas en la calle Ascasubí y en Real y Las Tunas, donde se viene realizando el cementado superficial de los terrenos.

En tanto, el director nacional de Salud, Eduardo Touyá, ratificó lo actuado por la comisión y el MSP, y señaló: «Esto es un largo proceso, pero hemos dado pasos muy importantes para erradicar el problema». Touyá dijo que se continuará con las extracciones de sangre en menores, para lo que se habilitó una policlínica en el Pereira Rossell, y el trabajo coordinado con el Instituto Nacional de Alimentación (INDA), que proveerá canastas alimenticias con comestibles ricos en hierro y calcio.

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