Tienen la Palabra…

Calles con renacuajos en Parque del Plata

Señor Director de LA REPUBLICA

Le envío esta nota a su prestigioso diario para trasmitir lo que sucede en la Costa de Oro.

Pienso que muchos de sus lectores son turistas que vinieron a veranear al Balneario Parque del Plata.

Tanto ellos como los comerciantes –y nosotros los vecinos–, opinan, se asombran y se indignan del estado en que se encuentran las calles.

Desde febrero hasta el día de hoy en la calle 13 y M. Ferreira existe una laguna (con renacuajos y todo) y pozos a granel.

Muchos sentimos indignación e impotencia de ver que nadie es capaz de hacer lo mínimo por renovar un poco lo que en épocas pasadas fue un hermoso lugar para vivir y los turistas descansar.

Por algo al balneario se le llamó «Paraíso del Mundo», no olvidemos que aquí se hicieron el festival de la canción, certamen de belleza y otros eventos importantes.

Al festival vinieron artistas de un gran nivel, entre ellos Violeta Rivas, Jorge Cafrune, Serrat y muchas figuras importantes. Pero volviendo al tema actual e importante que es el estado calamitoso de las calles, para colmo las bocas de tormenta están todas tapadas porque una mañana pasó una pesada máquina, rompió el cordón y aparte tiró para adentro de las ya mencionadas unas inmensas piedras que taparon toda salida de agua. Como si esto fuera poco de algunas de ellas salen las ratas a pasear frente a nuestras narices (de lo más simpáticas). Yo de mi parte pregunto a quien corresponda ocuparse de esas cosas: ¿para qué dicen tanto que hay que cuidarse del dengue, del hantavirus y otras pestes más, si por todos lados están las pestes latentes?

El día 6/4/01 concurrió al balneario el señor Jaime Roos, opino que es un gran artista, pero parece como una tomada de pelo que se gaste la IMC más de 10.000 dólares en ese espectáculo al cual concurrieron 1.000 personas y no cuatro mil como se dijo.

Estuvo precioso, pero después tuvimos que volver a esta realidad deprimente y nos preguntamos por qué en vez de gastar plata en eso no la invierten en mejorar el balneario, para que cada verano más turistas deseen descansar en él.

Como será que una turista me comentó que hacía 10 años que no venía y dijo que estaba mejor antes que ahora. Deprimente y vergonzoso, señor Fasano.

Saluda atentamente,

Teresa Zárate – C.I. 1.552.917-4

Basural en Pernas y Fray Bentos

Señor Director de LA REPUBLICA

Soy una vecina que vive en la calle Pernas y Fray Bentos (Barrio Unión) a 3 cuadras de la avenida 8 de Octubre.

En dicha esquina se ha instalado un basural desde hace algunos años y no hay manera de erradicarlo. Las dimensiones del mismo llegan a veces a tres camiones llenos. Este basural impide el libre tránsito de vehículos, el cual no sería el problema más grave. Ante la impotencia de toda la vecindad decidimos escribir a la Junta Departamental (adjunto carta, que me gustaría se publicase).

A la fecha luego de infinitos reclamos a todas partes, seguimos con el basural perpetuo. Yo me pregunto, ¿aquellos vecinos que pagamos impuestos, estamos condenados a vivir entre la mugre, por una minoría que vive al margen de la ley robando luz eléctrica ¡agua! a los vecinos, etc.? Lo que yo quiero pedirle al señor intendente Mariano Arana, que yo voté y a quien siempre apoyé en su gestión, así como muchos vecinos de esta zona, es que se deje de arreglar las zonas residenciales y se preocupe por solucionarnos este gravísimo problema de contaminación ambiental.

Yo creo que se puede, con voluntad, ayudar esta zona de lindas casitas.

No puedo creer que tanta gente trabajando en la comuna no pueda pensar en una solución para este tipo de situaciones.

No me interesa una respuesta a esta carta (me refiero a una respuesta escrita).

Los vecinos pedimos una solución definitiva.

Hechos. No palabras bonitas.

Vecina Decepcionada

E.E.I.B. – C.I. 1.303.936-3

Contra la opinión de Galimberti

Señor Director de LA REPUBLICA

Me siento indignado por las expresiones vertidas el 11 de los corrientes por parte de un señor llamado Galimberti, quien aduce que el descaecimiento presunto de los valores morales que, según él, padecen los habitantes de mi país, así como la alta tasa de suicidios y depresión, son atribuibles pura y exclusivamente al «excesivo laicismo imperante» y a la «práctica represora que contra el fenómeno religioso se ejerce». Increíble.

Jamás he sabido de un solo caso de discriminación o persecución religiosa, excepción hecha justamente de la proveniente de un colegio católico al que desgraciadamente (aunque felizmente en forma fugaz) concurrí. Allí pude conocer los antivalores que en ninguna ocasión observé en nuestra honorable Escuela Pública.

Aquel gran presidente que tuvimos la gloria de tener como lo fue José Batlle y Ordóñez –conste que soy blanco– tuvo la feliz y democrática idea de separar la Iglesia del Estado, y a pesar de haber sido al igual que yo totalmente ateo, nunca tuvo una actitud de persecución contra la Iglesia Católica ni contra ninguna otra.

Nuestra sociedad se precia de tener la más amplia tolerancia religiosa, y desde nuestra Escuela Pública se pone el énfasis en robustecer los sagrados valores de Familia, Patria y Libertad.

Este señor no es capaz de reconocer que es la nefasta política económica neoliberal que padecemos la que en verdad está haciendo estragos en nuestra sociedad.

Y si de valores humanos estamos hablando, ¿qué valores ostentaban los milicos torturadores y asesinos que en una perfecta conmixtión con los curas eran confesados, perdonados y comulgados por éstos, haciéndose por ende acreedores a la felicidad eterna?

¿Pueden hablar de valores humanos los que habitan el Vaticano cuando el oro allí existente alcanza para saciar el hambre y pagar la deuda externa de todos los países pobres del mundo? ¿O acaso los curas que integraban el Banco Ambrosiano –propiedad del Vaticano– no fueron los responsables del desfalco más grande de que se tenga memoria?

Otra perla: otro eunuco mental dijo a propósito del presunto retrato de Jesús que «ese engendro jamás hubiese sido creado por Dios». Vale decir que para tener un alma pura hay que poseer un agraciado rostro. Un nuevo valor espiritual a tener muy en cuenta…

Para finalizar –y para figurar en la historia– es inconcebible que nuestro presidente, criado y educado en nuestra enseñanza laica, reniegue ignominiosamente de ella, pues no hay que olvidar que fue él quien dio el puntapié inicial al poner en duda la conveniencia de la laicidad en nuestra educación. Afortunadamente para él, sus ancestros no tienen la posibilidad de escucharlo…

Gustavo Pastorelli Ochogaray – C.I. 591.883-2

Los valores del espíritu

Señor Director de LA REPUBLICA

Me decía una señora octogenaria: «Nos enteramos de las cosas terribles que en el mundo están pasando. Parecería que el ser humano ha perdido la chaveta por completo».

No es nada insólito que estados de angustia y tribulación estén dominando a las personas cada día más.

Nos permitimos asegurar que las causas van más allá de las simples diferencias sociales, económicas o de concepción ideológica. Hay causas mucho más profundas.

Es necesario dar al ser humano la oportunidad de conocerse a sí mismo y no confundirlo más con falsa información que se propaga con intereses mezquinos y de dominación.

Especialmente a los jóvenes se los lleva por muy mal camino y se les da motivos para que sean rebeldes,
insolentes, irrespetuosos.

¿Es su naturaleza así desde que nacen?

¿Hay lo que se llama «pecado original»?

¿O todo es producto de una mala educación?

Si el hombre, el ser humano, es feliz, ¿por qué buscaría arrebatar la felicidad a otros?

Pero si es infeliz, si es desgraciado, ¿adónde van sus pensamientos?

¿Cómo transformar el mal en bien?

¿Cómo evitar el derrumbe de esta sociedad materialista?

La causa fundamental del sufrimiento del hombre es su egoísmo. Y la expresión de este egoísmo radica en la búsqueda de seguridad, en sus afanes posesivos, en el autoritarismo, en el desconocimiento de leyes universales que ayudan a la recta convivencia.

La predominancia del «ego» acelera un proceso de descomposición que todos estamos soportando. No se nos deja ver qué hay en el fondo de nosotros mismos.

No se nos permite ser la clase de personas que debemos ser. Y así se bloquean las mejores aspiraciones.

Una mente trabajada, agobiada bajo el peso de sus creencias, de sus angustias económicas, de sus problemas familiares, no puede descubrir aquello que es verdad, lo que aún permanece puro adentro de su ser, como una perla oculta en el fondo de un estanque.

Lo que vemos es que muchos agitan el agua de ese estanque, y entonces el agua se enturbia, el barro sube a la superficie, las pasiones se descontrolan y el hombre se transforma en un animal.

A todos corresponde crear, voluntariamente, el medio adecuado para que el hombre pueda consumarse. Y esto sucederá cuando realmente se tenga la mente liberada, una mente que no admite ser dominada por ninguna influencia externa, por ninguna supuesta «autoridad», por ningún «caudillo de turno», por ninguna fuerza opresora que niegue principios fundamentales como son la verdad, la libertad, la solidaridad, la humildad, el respeto que unos a otros nos debemos, la justicia y la paz. Para destruir aquellos valores que son falsos, necesariamente hay que descubrir y sustentar los auténticos valores que son, innegablemente, los valores del espíritu.

De lo contrario, el ser humano seguirá siendo un lobo para el hombre, «un animal de costumbres», un depredador.

José H. Baseti  – C.I. 648.405-4

Conjunto Bantú: ¿racismo o capricho?

Señor Director de LA REPUBLICA

El viernes 6 del corriente concurrí con mi esposo a la Sala Zitarrosa para ver actuar al conjunto de mayor prestigio internacional en lo que a cultura negra respecta.

Mi sorpreas impactante fue cuando en lugar de la Diosa de Ebano Lola Acosta, aparece la señora Lourdes Demarco con una pronunciada obesidad acentuada en la zona del abdomen y las clásicas falencias conocidas por todos.

Soy docente de canto y estudiante de Antropología de la Facultad de Humanidades y Ciencias y no puedo creer cómo el señor Tomás Olivera Chirimini, prestigioso maestro de la cultura negra, empañe su espectáculo con una chica, que no es simpática, finge serlo permanentemente y si no observen su cara cuando está seria, desafina en los tonos, no respira bien y grita, no canta, lo que denota que no tiene ninguna formación vocal.

Yo no digo que necesariamente la vedette tiene que ser negra, porque si en vez de Lola Acosta nos hubiésemos encontrado a Florencia Gularte como decía mi abuelita «otro gallo cantaría».

Yo no dudo de los excelentes valores morales que pueda tener la señora Demarco, pero artísticos no y no es justo que el capricho de un director tire abajo todo el esfuerzo de un conjunto.

Sé que cuando esta carta se publique la delegación de Bantú estará en tierras españolas, pero si algún amigo o familiar del señor Olivera Chirimini lee esto agradezco que le guarden la página o el recorte para que reflexione y aunque diga que él es el dueño y por lo tanto pone a quien se le antoja, que recuerde que el público paga y tiene derecho a exigir un buen espectáculo.

Si no tiene vedette porque no quiere reconocer las condiciones de Lola, que se quede con los personajes tradicionales que son espectaculares y no hacen los papelones que hace esta muchacha.

Saluda a usted muy atentamente,

Prof. Julia Carola Quintana – C.I. 1.129.495-9

A los lectores

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