Discapacitados hoy

"Superman", ejemplo de vida

Luis W. Meseguer

 

En mayo de 1995, Christopher Reeve, el popular actor que interpretara a Superman salió volando por encima de su caballo «Buck» durante una competición en Virginia (EEUU) y cayó de cabeza. En aquel accidente se partió las dos primeras vértebras cervicales y en consecuencia perdió toda la movilidad corporal.

Tres años después logró recuperar cierta movilidad en la cabeza que ahora puede girar unos 70 grados hacia ambos lados. A los 46 años, el que fue un superhéroe en la pantalla ha escrito «Still me» (Sigo siendo yo), un libro de memorias en el que cuenta su experiencia y cuyos beneficios han de ir a parar a la Fundación Christopher Reeve, que él mismo creó con fondos propios para la investigación de tratamientos que permitan algún día curar la tetraplejia, así como para ayudar con recursos económicos y asesoramiento a otras personas con la misma discapacidad. En una entrevista que le realiza Larry Kig de la cadena televisiva CNN en la residencia de campo que posee Reeve cerca de New York, junto a su mujer, su hijo y su equipo de ayudantes, le señala que su libro ha tenido una venta muy alta y le pregunta si puede analizar por qué perdura ese interés y afecto hacia él. No sé, responde, ando un poco lento.

–Veo que conservas el sentido del humor –le expresa el periodista.

–La gente se interesó por mí con Superman. Cuando algo le pasa a un amigo –incluso un amigo al que sólo conoces a través de la pantalla– y ves que hay progreso y resultados, entonces mantienes el interés.

–En otras palabras, si te hubieran quedado en tu casa, sin hacer nada, ¿hubieras desaparecido?

–Sí (respondió).

–¿Eso hubiera sido fácil?

–Bueno, en realidad sólo hay dos opciones; o no haces otra cosa que mirar por la ventana o intentas motivarte y estar activo. Esta última era la última alternativa posible para mí. La gente me ha preguntado cómo lo hago. No creo que esa sea una gran cosa porque la alternativa es horrible. He sido actor durante 27 años y es una profesión dura que requiere mucha disciplina y en la que tienes que superar muchas situaciones. Y esa actitud me ha ayudado a enfrentarme con esto.

–¿Quién te dijo que estarías paralizado durante toda tu vida?

–El Dr. John Jane, quien me operó. Al ver que no podía moverme pensé: «Yo siempre he sobrevivido a todas las situaciones, así que me recuperaré, me levantaré y me iré a casa». Quiero decir que la mente no puede asimilarlo tan rápidamente: Al menos la mía. Va por etapas.

–Has sido hospitalizado con neumonía, colapso pulmonar, dos cuágulos, una infección que casi provocó la amputación parcial de una pierna… ¿Por qué te suceden estas cosas?

–Lo que pasa es que el cuerpo se desmorona cuando estás en silla de ruedas. Cuando más tiempo pases en la silla más tendrás que luchar. Tenemos que luchar contra la osteoporosis, la pérdida de densidad ósea, la mala circulación, las infecciones. Por ejemplo las infecciones pulmonares son moneda corriente. Estás combatiendo contra la quietud, en realidad, porque el cuerpo no fue concebido para estar así, congelado, de manera que esa es la razón de los ejercicios y por eso llevo una dieta sana y todo lo demás. Aun así, no se puede impedir que esas cosas pasen.

–¿Qué es la Christopher Reeve Foundation? (//www.apacura.com).

–Es una Fundación creada para luchar contra la paraplejia y tetraplejia, juntamos el dinero para investigar una cura. Es decir, nuestro objetivo es descubrir la cura, nada menos que eso. También destinamos el 30% de los fondos a asuntos relativos a la calidad de vida de los discapacitados, a grupos que están ayudando a discapacitados.

–¿Cuál es tu rol en ello?

–Mi tarea es intentar encontrar una cura para el hombre que presenta dicha situación, más allá de que viva en un barrio humilde. Así como la muerte de Rock Hudson impulsó el crecimiento de la investigación sobre el sida, debe alguien ser la cara visible para encabezar esta lucha. No es el trabajo que yo hubiera querido pero lo estoy haciendo, no sólo por mí mismo sino también en beneficio de ese hombre de escasos recursos que vive en un barrio pobre.

–¿Alguna vez desaparece la esperanza?

–No, porque los científicos me dicen que la cura está cerca y sé que no me mienten y que pronto la encontrarán.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje