Explosión hotelera creará más de 2.000 plazas de trabajo
En el marco de un homenaje efectuado al fallecido empresario turístico Luis De María, realizado por el presidente y secretario de AGHAL Roque Baudean y Carlos López en el ITHU, en el que se entregó una placa de reconocimiento al senador Reinaldo Gargano, al operador Mario Amestoy y al diputado Gustavo Borsari, por haber participado de los almuerzos de trabajo de esa institución, Remo Monzeglio manifestó que el empleo en la industria turística ha aumentado considerablemente debido a la gran cantidad de hoteles que se han inaugurado en estos días y se prevé inaugurar en los próximos meses.
«Hay más gente trabajando y mucho mejor capacitada», indicó el director del Instituto Técnico Hotelero del Uruguay del cual ya egresaron 360 alumnos.
El operador turístico sostuvo que se «ha roto la barrera discriminatoria contra los jóvenes» y hoy «muchos ocupan cargos de relevancia en hoteles. Se les cercenaba fuentes de trabajo, y posibilidades. Los jóvenes son tan o más capaces que la gente mayor porque se han capacitado más, por lo tanto es justo que tengan una posibilidad cierta de trabajo en lo inmediato y de eso, nos encargamos nosotros», agregó.
A juicio del técnico, Uruguay está «mejor visto» en materia de hotelería y apunta a posicionarse en un lugar de excelencia dentro del continente. «Sin hoteles no podemos ser la capital del Mercosur», señaló.
A los hoteles en construcción y remodelación, que se están llevando a cabo en distintos puntos del país como en las termas de Daymán y Arapey, se suman los nuevos resorts de Punta del Este como Las Olas en Manantiales y el hoy en construcción Cipriani’s en Montoya. Los proyectados en Montevideo son, entre otros, el Day»s Inn del Centro, el Best Wester recientemente abierto, el Marriot en Carrasco, el Ibis y el Cala di Volpe, emprendimiento de cuatro estrellas superior que abrirá sus puertas el 2 de julio ubicado en la zona de Punta Carretas y del cual Monzeglio participa del grupo inversor.
Monzeglio subrayó que es una constatación el hecho de que «las inauguraciones de hoteles casi pasan inadvertidas. Nos hemos acostumbrado a cortar cintas. Eso es peligroso, porque hay que darle relevancia a las cosas para darle un mensaje al inversor de que al gobierno le importa que se creen fuentes de trabajo».
Congreso en Korea
El técnico, quien participará en mayo del Congreso anual de Aghal en Korea, sostuvo que en Punta del Este ha habido un «crecimiento sostenido». La temporada, agregó, ha sido bastante mejor a lo esperado. Esta mejoría la atribuyó, en parte, a las acciones promocionales emprendidas en forma conjunta por el Ministerio de Turismo y los operadores y las medidas tomadas por la Intendencia local que han provocado «una corriente de simpatía» en el balneario.
A modo de ejemplo, mencionó la difusión del topless en algunas playas puntaesteñas, tema que «dio que hablar» en el medio argentino y provocó que Punta del Este fuera nuevamente el centro de atracción y el control de precios en lugares públicos como las playas.
«Hoy no lo saquean al turista, hay ofertas para todos los gustos, con zonas diferenciales, en un entorno que antes era elitista», añadió.
Si bien en los últimos años se produjo un aumento del número de visitantes, en la última década la estadía promedio se redujo a la mitad. Existen ocho plazas de hotel por cada cien del stock inmobiliario.
En el último decenio creció un 36% el número de turistas llegados a Punta del Este pero los turistas pernoctaron un 26% menos de noches, tendencia que se da a nivel mundial según lo ha expresado el propio Monzeglio en varias oportunidades.
Ello se debe, en parte a una fragmentación de las tradicionales vacaciones anuales y a un incremento del turismo de fin de semana, el que se traslada a países vecinos en los denominados fines de semana largos.
En todo el territorio nacional y a lo largo del año, en 1990 la estadía promedio fue de 11,5 días. Diez años después, ese promedio cayó a 6,9 días, lo que representa una reducción del 40%. En Punta del Este, considerando el promedio de todo el año, la publicación consigna que la estadía media fue de 18,9 días en 1990 cayendo a 10,3 días en 2000, lo que significa un descenso de 45,5%.
En el año 2000 la ocupación promedio de las plazas disponibles en Punta del Este fue de apenas 16%, por lo cual Propiedades plantea la necesidad de aumentar el ingreso de turistas a nuestro principal balneario para sostener la infraestructura existente que, por otra parte, permite una elevada potencialidad de crecimiento a la zona.
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