Sudestada otoñal
El fenómeno meteorológico –que movilizó al sistema nacional de emergencia– afectó principalmente el sur del país y provocó demoras en puentes aéreos, un accidente tránsito en la Interbalnearia y la aplicación por parte de UTE, de un plan de contingencia en los departamentos más damnificados.
Ayer, la Dirección Nacional de Bomberos recibió más de setecientos pedidos de auxilio, por parte de alarmados habitantes de Montevideo y Canelones. Los efectivos debieron realizar unas 300 salidas, para atender diversos problemas originados por el temporal.
Las situaciones de emergencia más comunes fueron inundación de casas, árboles caídos y cortocircuitos en el sistema eléctrico de viviendas. Incluso, el temporal provocó en la tarde de ayer el derrumbe de una vieja construcción en la Ciudad Vieja.
Mientras tanto, varios lectores llamaron a nuestra redacción para informar que el agua se encontraba a punto de ingresar a sus hogares, como en el caso del complejo de viviendas «Maroñas Z» y numerosas casas en la Ciudad de la Costa.
En el kilómetro 29 de la Interbalnearia, la ruta resbaladiza hizo perder el control al conductor de un camión, que repentinamente se fue hacia la otra senda y chocó de frente contra un auto. Los ocupantes del coche –el padre y sus dos hijas menores– experimentaron politraumatismos varios.
La inestabilidad climática, que se mantendrá hasta el fin de semana, dejó a varios pobladores del departamento de Canelones en la calle debido al avance de las aguas que ingresaron en sus hogares. Dos familias de Salinas fueron evacuadas por la comuna y trasladadas a un corralón municipal.
Asimismo, otras dos familias de Toledo fueron reubicadas en un local seguro, mientras que otras cuatro de Las Piedras-La Paz abandonaron sus viviendas por sus propios medios.
Por su parte, la intendencia capitalina habilitó la línea telefónica 1950 para realizar reclamos por bocas de tormenta y colectores obstruidos. Las llamadas se recepcionan entre las 7 y las 19 horas.
La línea recibió ayer cientos de reclamos, por lo que la División Saneamiento movilizó a todo su personal.
A las 14.30 horas, los técnicos llevaban contabilizados 171 reclamos.
Las persistentes lluvias que comenzaron a caer en la noche del martes no dieron tregua a nuestros habitantes, alcanzando altos registros en los departamento de San José, Río Negro, Montevideo, Paysandú y Rivera.
Ayer, en la localidad Chuchilla de Navarro, en el departamento de Río Negro, cayeron 187 milímetros, 186 en la Estación Meteorológica de Rivera, 175 en Constitución-Salto y 150 en Merinos, Paysandú. Los valores más bajos estuvieron en Rocha, Cerro Largo, Lavalleja y Treinta y Tres.
La Dirección Nacional de Meteorología formuló un alerta a la población ante la inminente ocurrencia de vientos arrachados que alcanzarán una velocidad entre 70 a 90 kilómetros en la hora y afectarán a los departamentos de Colonia, San José, Canelones y Montevideo. No se descarta la ocurrencia de granizadas y un altísimo porcentaje de humedad, estimado en el 96%.
El meteorólogo Guillermo Ramis señaló a LA REPUBLICA que hoy la precipitaciones se incrementarán en Montevideo, cuya célula de tormenta se extenderá al suroeste. Las lluvias seguirán hasta el viernes y existe cierta incertidumbre para el sábado y el domingo, cuando podrían incrementarse o disminuir.
El clima contra el hombre
Mañana se celebra el Día Meteorológico Mundial. Por tal motivo, la Dirección Nacional de Meteorología evaluó los fenómenos climáticos aparecidos en el año 2000 y señaló sus consecuencias a nivel social. A principios de año, la sequía que se extendió durante varios meses provocó pérdidas superiores a los U$S 250 millones en el sector agropecuario, debido a daños en las pasturas, reducción de los rendimientos de los cultivos de época y disminución en las pariciones de las haciendas.
Con posterioridad, se presentó un bimestre (abril-mayo del 2000) con precitaciones muy superiores a lo normal, que provocaron excesos hídricos en los suelos que limitaron la siembra de cultivos de invierno, provocando el desborde de cursos superficiales de agua, con el consiguiente anegamiento de las partes bajas del relieve (más de 1.000 personas debieron ser evacuados) y cortes de rutas y caminos.
Desde el punto de vista térmico, se destacó una intensa «ola de frío» que provocó el fallecimiento por hipotermia de 9 personas, entre el 12 y el 20 de julio.
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