Temporada turística con más veraneantes y menos dinero

Claros y oscuros

Si bien el Ministerio de Turismo aún está relevando los datos de la temporada para brindar información oficial precisa, el ministro Alfonso Varela estimó, a modo de adelanto, que en los dos meses pico de la temporada estival Uruguay recibió alrededor de 700 mil turistas extranjeros, a lo que debe sumarse los 200.000 uruguayos residentes en el exterior que nos visitaron y turismo interno, que creció sensiblemente.

Estos números primarios confirman una leve reducción en enero con respecto a idéntico período de la temporada anterior, mientras que la cantidad de veraneantes de febrero se mantuvo en niveles similares a los del año pasado.

Varela sostuvo que «el ambiente ha sido bueno y ha habido una reversión en la idea que se tenía al comienzo de la temporada», cuando el panorama no parecía ser muy alentador.

Uruguay recibe anualmente alrededor de 2,35 millones de turistas, de los cuales el 75% son visitantes procedentes de Argentina, que –mayoritariamente– se desplazan hacia la zona costera entre diciembre y febrero.

La caída de los precios de los bienes (a superiores ventas los empresarios alcanzan menores niveles de facturación en dólares y eventualmente de rentabilidad), parece ser uno de los aspectos relevantes de esta temporada estival 2001.

Hasta entrado el mes de diciembre de 2000, las expectativas de empresarios y autoridades para la temporada que está culminando no eran favorables, como consecuencia de la recesión que castiga al vecino país y de las propias dificultades económicas de Uruguay.

En opinión de técnicos vinculados con la industria turística, esta situación contribuyó a una mayor predisposición por parte de los agentes turísticos a una estabilización y rebaja de precios respecto a la temporada anterior, medida que, por otra parte, fue reclamada reiteradamente por el propio ministro de Turismo, Alfonso Varela.

Una encuesta realizada en febrero por la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Uruguay que analiza la actividad de enero, reflejó que los períodos de descanso y esparcimiento se han ido acortando, ante una realidad mundial que exige una mayor dedicación en el trabajo. Esta situación, sumada a las facilidades en materia de transporte, ha derivado en que muchos ciudadanos opten por fraccionar sus períodos de descanso compartiendo diferentes destinos.

A este diagnóstico estructural se adicionan situaciones coyunturales, como puede ser el proceso progresivo de la distribución del ingreso que se presenta con un importante intensidad en la última década en la Argentina, que afecta particularmente a las capas medias de esa sociedad, que consume en Uruguay durante la temporada veraniega.

Otro factor de particular incidencia en este panorama fue el encarecimiento en dólares de nuestra economía, proceso que se vino acumulando durante varios años y que, en la década de los noventa, significó más que una duplicación de los valores en dólares. Esta situación no ha podido ser revertida, a pesar de las correcciones introducidas en los últimos años.

Este proceso ha facilitado la competencia de otros destinos turísticos, tanto dentro como fuera de la región, añade el informe.

De acuerdo a las informaciones que surgen de las encuestas realizadas por el propio Ministerio de Turismo, las estadías promedio se han venido reduciendo en los últimos años. En Punta del Este, durante el año 2000, la estadía media se encontraba en el entorno de los 10 días, mientras que en la década anterior ésta era prácticamente el doble de duración.

Todo ello ha determinado un incremento en la presencia de uruguayos en Punta del Este, situación que se viene consolidando gracias a un paulatino proceso de abaratamiento de precios que se produce por diferentes razones. La oferta de viviendas supera la demanda de los turistas, ya que los estudios realizados determinan un supuesto equilibrio entre la oferta y la demanda inmobiliaria, lo que requeriría que los visitantes extranjeros se multiplicaran por cuatro.

Por esta razón, los precios de los alquileres y de las propiedades han venido cayendo, permitiendo un mayor acceso de un público con menos poder adquisitivo.

la rebaja de las tarifas también se ha presentado como consecuencia de un aumento de la competencia, así como la exhortación por parte de los poderes públicos y de algunas medidas administrativas de la Intendencia de Maldonado.

Durante la temporada, aumentó el público de menores ingresos, mientras que parte de las capas de mayor capacidad de consumo se está desplazando hacia otras zonas e inclusive selecciona destinos turísticos fuera de nuestro país.

Según la encuesta de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Uruguay, la presencia de argentinos que viajan a nuestro pais, descartando los que estuvieron en tránsito, disminuyó en enero un 6,5%. Mientras tanto, la afluencia de brasileños también fue menor, como consecuencia de la diferencia cambiaria favorable al país norteño.

Sin embargo, en febrero se notó un notorio incremento de la presencia de argentinos. Por otra parte, el número de uruguayos se incrementó, por lo cual las cifras de la temporada serían similares a las del año pasado.

Más consumo, menos recaudación

El relevamiento de la Cámara detalla algunos rubros comerciales y su actividad en enero. En lo que respecta a bazares, el consumo aumentó ligeramente en el entorno al 1,0% respecto a enero del año anterior, en una muestra de siete locales ubicados en Maldonado y Punta del Este. Los precios en pesos de una gama importante de artículos no han sufrido variaciones, mientras que otros inclusive se han abaratado.

Esto significa, que pese al aumento en el volumen de venta, la facturación en dólares se redujo.

En lo que respecta a electrodomésticos, en enero la venta aumentó 4.6%, lo que se atribuye a una mayor presencia de público. Los números determinan que, en este caso, los consumidores han hecho prevalecer el factor precio sobre la calidad, optando por artículos de menor valor.

Las ópticas de Maldonado registraron un crecimiento real de 2,8% en la comercialización de anteojos tanto de receta como de sol, mientras que en Punta del Este el aumento es del orden del 20,6%.

Los supermercados, entre tanto, habrían aumento sus ventas en un 3.6% respecto a similar período del año anterior, lo que se atribuye a una mayor presencia de turistas.

En el rubro vestimenta la venta real agregada de 10 empresas consultadas en Maldonado, ha resultado ser superior en el entorno del 8,3%. Sin embargo, la facturación en dólares se habría reducido en aproximadamente un 10%, como consecuencia del mantenimiento e inclusive caída de algunos precios en pesos respecto al año anterior. En Punta del Este, la venta aumentó un 10.4% considerando los datos proporcionados por nueve comercios.

Un 30% menos de alquileres

La venta en las playas se habría incrementado en aproxidamente un 15% respecto a la pasada temporada. Este comportamiento habría sido determinado por las medidas administrativas tomadas por la intendencia fernandina, a fin de controlar los precios.

En el rubro gastronomía, los restoranes de alto precio habrían tenido mejores resultados respecto a similar período del año anterior, tanto en la ciudad de Maldonado como en Punta del Este.

Los locales de venta de comidas orientados a un público de ingresos medios, si bien fueron visitados por un caudal de público superior, tuvieron una venta menor respecto a la temporada pasada al disminuir el consumo por cubierto.

Mientras tanto, los hoteles han tenido un mejor desempeño en enero respecto a igual período del año anterior. El crecimiento se habría situa
do en el entorno del 8.7%.

El comportamiento indicado es el reflejo de la presencia de un público que ha optado por permanecer por lapsos más cortos. Estos visitantes encuentran en un hotel una solución más fácil que el alquiler, que en breves permanencias no se justifica.

Las inmobiliarias, sin embargo, han percibido una sensible reducción de sus niveles de actividad.

El presidente interino de la Liga de Fomento de Punta del Este, Luis Sader, al ser consultado por LA REPUBLICA, consideró que el sector inmobiliario «fue el más perjudicado» en esta temporada, registrándose una baja en los montos de alquiler por contrato de un 30%. En enero, se alquiló un 71% de la oferta disponible (la mayoría por quincena y apartamentos ) y en febrero un 30%.

Sostuvo, empero, que el comercio en general «no trabajó peor que otros años», aunque hubo sí una sensible baja de precios. «Tuvimos la misma gente con menos dinero y menos tiempo», aclaró Sader, quien agregó que las campañas realizadas por el Ministerio de Turismo en Buenos Aires confirmaron la «fidelidad» del turista del vecino país con respecto a Punta del Este.

Colonia: Menor recaudación

LA REPUBLICA dialogó también con el presidente de la Liga de Fomento y Turismo de Colonia, Daniel Barolín, quien confirmó que dicho departamento tuvo en enero un 10% menos de visitantes que el año pasado, mientras que febrero se mantuvo con iguales guarismos. En general, Colonia contó con mil visitantes diarios «flotantes» durante la temporada.

Coincidió con los datos de Maldonado en el sentido de que la recaudación fue menor, sobre todo en el sector gastronomía, por la presencia de público de menor poder adquisitivo.

«Hubo muchos argentinos con menos dinero», recalcó Barolín.

La recaudación por concepto de servicios de gastronomía y hotelería, fue entre un 15 a 20% inferior al año pasado y entre un 20 y un 30% en dólares, apuntó.

Por el Puerto de Colonia, sostuvo, ingresó entre un 7 y un 8% más de personas que el año pasado. Los visitantes que efectivamente estuvieron de turismo en Colonia, ocuparon el 50% de las plazas hoteleras (30 hoteles con 1.800 camas).

En total, se estima que hubo 30 mil personas flotantes en la temporada en Colonia, lo que equivale a alrededor de 1.000 personas diarias, con una recaudación de entre U$S 200.000 y U$S 300.000 mensuales en gastronomía y hotelería.

El casino histórico coloniense y la cadena de playas fueron los sitios preferidos por los turistas, con un promedio de estadía no mayor a los tres días.

En Rocha, en tanto, se registró un buen número de visitantes sobre todo en el balneario La Paloma.

El presidente de la Liga de Fomento de La Paloma, Pedro Viera, confirmó que en enero la hotelería trabajó con un mínimo de 80% de ocupación. No corrió con la misma suerte el sector inmobiliario, ya que, a su juicio, «cada día hay más oferta fuera del mercado formal».

Estimó que 35 mil personas visitaron La Paloma en enero, mientras que en febrero se registró una sensible caída en la primera semana, repuntando el resto del mes.

A su juicio, existen varios factores que tuvieron incidencia en el éxito de la temporada en el principal balneario rochense. Entre ellos, mencionó la seguridad, la rebaja de los precios –de entre 25 y 30% en términos reales– y lo excelente del clima. Este departamento no estuvo ajeno a la tendencia general: mucho público con menor poder adquisitivo.

En Canelones, la evaluación de los resultados de la temporada permite concluir que se registraron guarismos de crecimiento, que sobrepasan el 10% en general.

Esta situación se atribuye dicho crecimiento a las actividades programadas por la comuna, eventos musicales y deportivos.

El presidente de la Corporación Turística de Canelones, Alfredo Etchegaray, se manifestó conforme con el crecimiento que ha tenido Canelones en cuanto a su número de turistas, confirmando que aumentaron las ventas en un 20%. «La corporación está conforme con el trabajo realizado tanto por la Intendencia, como por los comerciantes de la costa que promovieron nuestro departamento en Chile y Argentina, acompañados de bodegueros y dueños de granjas. «Haber tenido una temporada digna es un doble mérito», dijo.

El director de Turismo de Canelones, Diego Porcile, confirmó a LA REPUBLICA que según datos primarios, en diciembre-enero el nivel de ocupación creció un 16% en relación a igual período del año anterior, mientras que en febrero se estaría un 9% por encima del mismo período de 2000.

Estimó que los balnearios de la Costa de Oro recibieron 50.000 personas más que el año pasado, de acuerdo a una muestra realizada por la oficina de turismo canaria.

El año pasado, el número de visitantes fue cercano al medio millón de personas. Porcile destacó que el comportamiento general fue similar al de los otros departamentos turísticos: más gente gastando menos.

El jerarca atribuyó el aumento de diciembre a que se incentivó la aplicacion de algunos paquetes promocionales. «Algunos establecimientos en enero de este año no habían crecido y otros lo hicieron hasta un 30%. El crecimiento estuvo en proporción directa a la promoción, descuentos y calidad de servicios que brindaron los empresarios», acotó.

El balneario canario más visitado sigue siendo Atlántida, que vio colmada su capacidad en enero y en febrero recibió una importante afluencia de visitantes de jueves a domingo.

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