El poder de los pobres
En mayo de 2000 nuestro diario informó acerca de la situación que el desempleo había creado en Tiatucura, comunidad de 87 habitantes ubicada en el sureste de Paysandú entre grandes estancias y arroceras.
Al igual que la mayor parte de los pueblos rurales de Uruguay, Tiatucura padecía también otras serias carencias, tal como LA REPUBLICA reveló en un informe especial que alcanzó amplia repercusión.
Ese informe activó al Uruguay solidario, que de inmediato comenzó a enviar ayudas a Tiatucura, entre ellas telares y otras máquinas que permitieron montar allí un taller de artesanías de lana.
Organizado como emprendimiento comunitario autogestionado, el taller, que muy pronto comenzó a funcionar a gran ritmo, abrió fuentes de ocupación a varias familias de Tiatucura y produce prendas de muy buena calidad.
Para la gente de Tiatucura el taller era un sueño largamente acariciado que no había logrado concretar por falta de recursos. Finalmente logró hacer realidad ese sueño gracias al apoyo solidario que recibió de varias fuentes y sobre todo de la hermandad Vicentinos de Villa Colón, que donó la mayor parte del equipamiento necesario tan pronto LA REPUBLICA dio cuenta de la situación que se vivía en aquella pequeña localidad.
Ayuda mutua
La historia parecía terminar con esa buena noticia pero la propia gente de Tiatucura le agregó un capítulo no menos grato.
En efecto, ayer se anunció que el taller hará una importante donación a Cachimba del Piojo, zona de La Teja que sufre dramáticos problemas provocados por el desempleo masivo, la pobreza extrema y la desnutrición, tal como este matutino reveló el pasado lunes.
Odila Segredo de Hernandorena, una de las tenaces impulsoras del taller, confirmó ayer que Tiatucura enviará prendas de abrigo a los niños y las niñas de la Cachimba: «Es lo menos que podemos hacer por esa gente que tiene tantas necesidades. Queremos ayudar y ya estamos acumulando prendas confeccionadas en nuestro taller para enviarles», informó Segredo vía telefónica. Así, Tiatucura suma su colaboración a la ayuda que Cachimba del Piojo recibirá de grupos vecinales y familias de La Paz, El Pinar, Colón, Cerrito de la Victoria, Jacinto Vera, Buceo, Piedras Blancas y otras zonas de Montevideo y Canelones que también anunciaron donaciones. Todos estos apoyos son valiosos, pero el de Tiatucura tiene un significado muy especial. Es así porque esas prendas que llegarán de Tiatucura para abrigar a las chiquilinas y los chiquilines de la Cachimba provendrán de un taller que también el apoyo fraternal del pueblo uruguayo hizo posible, y esto demuestra que la solidaridad automultiplica sus frutos.
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