Funcionario de Odontología sancionado inició un ayuno
El decano, Pablo Pebe, reveló que el sancionado fue sumariado por reiteradas inasistencias e incumplimiento de sus deberes funcionales, precisando que la resolución fue adoptada luego de un dictamen producido por la división jurídica de la Universidad.
El órgano directivo resolvió también suspender a otros dos funcionarios, por dos meses y veinte días, respectivamente. «Acá no hay un punto intermedio. Voy a seguir con la medida hasta que se levante la sanción y la archiven, incluso a riesgo de mi vida», afirmó Eduardo Villamayor. Según la versión del funcionario, «ellos están tratando de tapar un problema institucional y nos tomaron como chivos expiatorios». Agregó que durante el período comprendido entre fines del 1998 y agosto de 1999, «no existió reloj de contralor» y la hora de ingreso de los funcionarios «era firmada en papeles sueltos. Esta es una decisión personal», explicó Villamayor, «que no involucra a los demás compañeros sancionados. Considero que esta sanción es injusta, arbitraria, infame y canallesca».
Según su versión, luego de realizada una investigación administrativa fue sobreseído por Jurídica. Sin embargo, en el mismo expediente, que consta de 526 páginas, apareció otro elemento no contemplado originalmente, lo que llevó a que el Consejo de la factultad habilitara un sumario.
El funcionario, padre de dos hijos, sostuvo que el largo periplo desde el comienzo de la investigación, hace casi dos años, fue como la «espada de Damocles» y que «ha dañado seriamente mi salud». También afirmó que desde su ingreso a la facultad, jamás fue amonestado.
«Nunca recibí beneficio económico, más que el sueldo que me correspondía. Cuando tuve cuarenta y ocho horas renuncié a ellas para dedicarle ese tiempo a a la militancia gremial e institucional. No estoy reclamando nada por ello, sino justicia», señaló.
«Estoy dispuesto a aceptar la sanción siempre y cuando se realice una auditoría de control horario para funcionarios docentes y no docentes, como fue pedido en su oportunidad por el Orden Estudiantil. Espero que esto valga la pena para que los universitarios actúen con un sentido más equitativo y de justicia y que los gremios no se dejen arrastrar por el poder», indicó.
El decano de la Facultad de Odontología, Pablo Pebe, recordó que la situación se originó hace casi un año, durante una situación de crisis que sufrió el local universitario, por un problema en las clínicas. En esa oportunidad, los funcionarios del servicio de apoyo estaban ausentes de sus funciones. «Villamayor era encargado de un turno y se decidió instruirle un sumario administrativo, para dilucidar responsabilidades».
Afirmó que los antecedentes del caso fueron remitidos a la división jurídica de la Universidad. «Se concluyó que se habían cometido determinadas faltas en el cumplimiento de las funciones, que comprometieron a la institución».
Pebe aclaró que la decisión fue adoptada por unanimidad en el Consejo de Facultad. «Villamayor debe hacer un análisis por las consecuencias de sus actos. La situación nos preocupa desde el punto de vista humanitario». Preguntado respecto a si se consideraba la posibilidad de rever la medida, Pebe aclaró que es el único órgano en el Consejo de Facultad.
Compartí tu opinión con toda la comunidad