Jubilaciones nuevas cayeron 25% por reforma previsional
De acuerdo a datos oficiales, cada vez se jubilan menos personas y los montos de las pasividades son promedialmente menores, lo que reduce el poder adquisitivo de los jubilados. Esta tendencia se atribuye al funcionamiento del nuevo sistema previsional, que se aplica desde hace casi cinco años.
A diciembre de 1998, el BPS pagaba 387.004 jubilaciones. Sin embargo, esa cifra se redujo en 1999 a 383.223 y el año pasado a 379.538.
La elocuencia de los números demuestra una caída, a diciembre de cada año, de unas 3.700 jubilaciones. El dato es considerado relevante, teniendo en cuenta que el BPS otorga unas 15.000 jubilaciones anuales. Sin embargo, en los últimos tres años se produjo una caída del 25%.
El documento oficial establece que en 1999 se pagaron U$S 14 millones con conceptos de jubilaciones, mientras que en 2000 el organismo previsional desembolsó U$S 38,5 millones a los jubilados, triplicando la baja en el pago en un solo año.
Hasta 1999, las jubilaciones en nuestro país tuvieron un poder adquisitivo ascendente, pero a partir de la vigencia de los ajustes semestrales comenzaron a caer.
El director del Banco de Previsión Social en representación de los trabajadores, Ernesto Murro, señaló que los jubilados del BPS percibieron una caída en el monto de la jubilación promedio, que en diciembre del año 2000 llegó a $ 4.300,50 por mes, lo que significa una pérdida anual del 3,23% en el poder adquisitivo. Este porcentaje es superior al ajuste del 3,08% que tuvieron los jubilados en enero de 2001. «Lo que tuvieron de pérdida es mayor a lo que ganaron por ajuste», dijo el jerarca.
Además, se produjo una caída de casi 4.000 pasividades al año y un descenso en el poder de compra de las jubilaciones.
El informe del Banco de Previsión Social que analiza esta conyuntura establece: «Cabría esperar que es esta situación sea el reflejo de los efectos de la reforma previsional consagrada en la Ley 16713, que introdujo modificaciones no sólo en las condiciones requeridas para acceder a la jubilación (la elevación gradual de la edad para la mujer hasta igualarse con la de los hombres en 60 años a partir del 1º de enero de 2003, y aumentó a 35 el número de años de servicios), sino también una extensión en el período de cálculo del sueldo básico jubilatorio y cambios en la relación jubilación/sueldo de la actividad».
Murro señaló que el análisis contenido en este documento oficial coincide con las afirmaciones hechas durante los últimos 5 años por parte de la representación de los trabajadores en el Directorio, que señaló que la nueva ley de seguridad traería como consecuencia, menos cantidad de jubilados y jubilaciones de menor monto, debido a las mayores exigencias para alcanzar la pasividad y menores porcentajes de jubilaciones en relación al salario.
«Este es un hecho que lamentablemente demuestra que teníamos razón, cuando criticábamos el nuevo sistema de seguridad social.
Los objetivos de reducir el número de jubilaciones y el monto de las mismas estuvieron ocultos en las publicidades que promocionaban la reforma previsional», señaló el jerarca, quien puntualizó que «se decía que las nuevas normas previsionales no perjudicarían a los jubilados. Sin embargo, afecta a todo el stock de los pasivos».
Para revertir este negativo panorama para los jubilados uruguayos, Murro reiteró su propuesta de promover un cambio sustancial en el sistema de seguridad social, basado en una propuesta alternativa presentada en setiembre de 1999. En el documento se plantea una reducción en el número de años de trabajo exigidos para la jubilación –llevados de 35 a 30–, un aumento en el porcentaje de la jubilación con relación al salario y ajustes progresivos para las pasividades que permitan un aumento en el poder adquisitivo.
Compartí tu opinión con toda la comunidad