Situación límite
El Servicio de Enfermedades Infecto Contagiosas (Seic) ubicado en el Instituto de Higiene asiste a 450 personas portadoras de VIH, derivadas de la órbita estatal. Los pacientes denunciaron en febrero pasado al Parlamento –tal como adelantó LA REPUBLICA en su edición del 15 de febrero pasado– la problemática generada a partir de las copias de medicamentos antirretrovirales originales, que se suministran a los pacientes desde enero pasado.
Por otra parte, los pacientes también revelaron ayer la «inexistencia de antibióticos» en el Seic y la «escasez de medicamentos para cubrir la Triple Terapia». Fuentes ministeriales respondieron a nuestro diario que «no hay antibióticos porque hubo que elegir entre comprar estos fármacos o los antirretrovirales».
Por el momento, «el tratamiento del Triple Plan está cubierto, pero si en 15 días no se soluciona el tema presupuestal, no quedarán medicamentos para los pacientes».
Las copias
Los demandantes indicaron que las copias de las drogas originales «no están avaladas por el Comité de Expertos del Triple Plan» del Seic, perteneciente al Ministerio de Salud Pública. Para algunos integrantes del Comité, la decisión de la cartera residió en que el precio de las copias de los medicamentos es, aproximadamente, 50% inferior a los originales.
La medida –que generó un pedido de informes del diputado Luis José Gallo (EP-FA)– se inició con la licitación pública cursada por expediente 16/2000, realizada por el Ministerio de Salud Pública.
El resultado de la licitación fue la adjudicación a los laboratorios Elvetium y Lazar para que los mismos provean siete clases de fármacos al Seic, que opera en el predio del Hospital de Clínicas. Según fuentes vinculadas al comité integrado por 10 expertos, «las drogas originales demostraron eficacia durante cuatro años». Al mismo tiempo, los profesionales señalaron –por unanimidad– que «el uso de copias de estas drogas en los pacientes portadores genera algunos efectos indeseables como anemia; trastornos hepáticos; náuseas y vómitos».
Este año se registraron 40 nuevos pacientes que son asistidos en el Seic. Algunos de ellos se encuentran en etapa de evaluación y comenzarán la Triple Terapia en los próximos días.
El año pasado se registraron 30 fallecidos y sólo el 3% de ellos estaba bajo la terapia antirretroviral. El resto, por no adhesión o por abandono de la medicación, no se sometía al tratamiento.
Los nombres de los fármacos que se encuentran cuestionados por profesionales y pacientes son: Didanosima; Lamisulina; Zidovudina-Lamisudina (AZT3TC); Zalcitabina (DDC); Stavudina (D4T); Indinavir y Bancilovir.
El subdirector técnico de la Administración de Servicios de Salud del Estado, Carlos Strozzi, había dicho el 13 de febrero pasado que «las copias de los fármacos pasan por el mismo control de calidad que el resto de los medicamentos».
Ante las denuncias recibidas por los pacientes –quienes señalan además su oposición al eventual traslado del Instituto de Higiene al Hospital Pasteur, pues entienden que no sería adecuado para la intimidad de los pacientes– la Comisión de Salud del Parlamento llamará al ministro de Salud Pública, Horacio Fernández Ameglio, al director de ASSE, Fernando Repetto y al subdirector Carlos Strozzi, así como a los directores del Seic y los expertos que integran el Comité asesor, para que expliquen el tema.
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