El camino del medio
Daniel Porciúncula
En efecto, por espacio de más de tres horas, reunidos en la sede de los autores con Juan Vanrell, productor de Sinvergüenzas, el libretista de la parodia y actor Luis Alberto Carballo y los dos altos jerarcas de Agadu, se llegó a la solución a través de la interpretación jurídica de los estatutos de la propia institución, que autorizarían a texto expreso las parodias bajo ciertas condiciones, como ser que sean efectivamente parodias y no se transformen en representaciones y además deben estar acotadas en el tiempo, cosa que puntualmente ocurre en el espectáculo de Adam’s.
Juan Vanrell expresó su satisfacción, particularmente porque esta intervención de Agadu salvaguarda su propia responsabilidad como productor, según sus expresiones, atado por los contratos firmados para la representación de la obra en nuestro país.
«Aún no he podido conversar con el querido viejo Antonio Iglesias, pero seguramente lo haré y esta solución sé que lo alegrará», expresó Vanrell.
Antonio Iglesias, uno de los referentes del Carnaval, dirigente histórico y fundador de Daecpu, había dado a conocer a través de LA REPUBLICA una carta abierta dirigida «Al querido amigo Juan Vanrell», donde le solicitaba en nombre propio y del Carnaval, que depusiese su prohibición como forma de evitar comenzar a transitar caminos muy áridos y peligrosos, en lo que hace a la permanencia de la categoría de parodistas, una de las más populares del Carnaval.
Este acuerdo y las bases jurídico legales de la solución acordada, será dado a conocer por Agadu en remitido oficial de la institución seguramente en el correr de las próximas horas.
Hugo Ligrone, director de Adam’s, que desconocía la solución definitiva del diferendo, al recabar su opinión nos manifestó que «más que por Adam’s, por el Carnaval debo expresar mi satisfacción por esta solución».
Por su parte Luis Alberto Carballo, partícipe de la larga reunión, no ocultaba su alegría por el acuerdo, particularmente porque sus reclamos desde el primer momento fueron los que en última instancia posibilitaron la solución. «Si nos reunimos con buena voluntad y con alguien que sepa, en diez minutos solucionamos todo», había dicho, palabras más, palabras menos . No fueron diez minutos, fueron varias horas, pero la buena voluntad por lo visto existió y la gente que sabe, estuvo.
«Mire, lo que realmente siento, lo expreso en una sola palabra: alivio», concluyó Carballo.
Se cierra un capítulo que esperemos no tenga nuevas entregas. No obstante, este tema tendrá que estar presente en una próxima y amplia reunión pública, que deje bien en claro los verdaderos alcances de las disposiciones legales vigentes en materia de derechos y obligaciones de artistas, autores y empresarios, como forma de evitarnos todos, situaciones de enfrentamiento que nada bien le hacen, como en este caso, particularmente al Carnaval. Hoy lo celebramos, como dijo Ligrone, no solo por Adam’s sino por el Carnaval todo.
Compartí tu opinión con toda la comunidad