Punta del Este sustenta la temporada con turismo de fin de semana

Alta rotatividad

Lo cierto es que si bien durante el transcurso de la semana la dinámica se había aligerado específicamente por el regreso de un turismo frontalmente local, el fin de semana posee una frondosidad masiva en cuanto al rodaje de veraneantes en distintos sitios de Punta del Este.

Aun cuando no se puede hablar de suceso, ya que seguramente a partir del próximo lunes se producirá un primerísimo recambio de turistas, de igual modo la paisajística puntaesteña posee imágenes de masividad en las playas, en los sitios de entretenimientos y en los comercios (los supermercados, por ejemplo, están saturados de clientes, lo que está determinando el temperamento de los turistas con vistas a su capacidad de gasto) y por las noches la velocidad «fashion», farandulesca en los lugares de agitación para los jóvenes. Es decir: léase Peter Pan, Aquabarra, El Viejo Jack y Moby Dick, Marhajá y sobre todo La Plage/Gitana (todo un éxito, evidentemente por su alto impacto en cuanto a recepción de gente volcada a la danza).

Punta del Este se balancea y fluctúa, por lo tanto, entre brasileños y argentinos, muchísimos uruguayos y en menor escala paraguayos, de los cuales los primeros son los que más se exponen o están dispuestos al gasto redoblado y sin mayores preocupaciones. Pero ese grupo de brasileños ya está en la fase de retirada y, por cierto que desde el lunes Punta del Este puede marcar una lógica diferente.

Por ahora la hotelería, que se está manejando con precios competitivos, está peleándola contra otros destinos (el gran suceso de la región, como se sabrá ya, es Florianópolis, que se ha inundado de argentinos y también de uruguayos).

Las playas aparecen atestadas desde tempranas horas de la mañana hasta el crepúsculo y hay que broncearse como sea en sitios tan distantes como Solanas o Playa Bikini, Unifón o José Ignacio. El público, incesantemente, va rotando de tal forma que se hace dificultoso transitar: los automóviles van y vienen porque la gente quiere estar en todas partes a la hora indicada y en el momento justo. Lógica elemental del fluir de los veraneantes es aprovechar este clima sofocante, pero espectacular para adosarse a la mejor gimnasia que ofrece Punta del Este: las playas y esas aguas de un verde azulado que convocan multitudes muy mezcladas, lo que ha quebrado aquello de Punta Vip o superexclusivo, que es grato señalarlo, acaso porque todo aquel que pueda disponer de ahorros (en tiempos tan difíciles como los actuales) se merece vacacionar en un lugar literalmente hechizante como es este centro balneario.

A partir del lunes, vale remarcarlo, se determinará finalmente la tendencia de esta temporada estival a la que se veía en las conversaciones off the récord con un escepticismo fortísimo.

La adecuación de precios en la mayoría de los lugares está produciendo una reconversión auspiciosa de la situación.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje