La gran noche de Los Rebeldes
* A primera hora Plebeyos del Paso de la Arena, con un trabajo previo de largo aliento, con esfuerzo y sacrificio, no creo sin embargo que haya alcanzado los niveles de exigencias requeridos para la categoría. Sus textos, a los que oímos cuestionar luego de la prueba de admisión, no debieran merecer estos cuestionamientos por lo que en realidad dicen, sino por su falta de comunicación al público, habida cuenta de la fría respuesta recibida por parte de éste y desde luego los posteriores comentarios.
La determinación de los pasajes o no a la segunda rueda que se verificaron al término de la etapa, entre todos los conjuntos participantes hasta esa fecha, permite a Plebeyos una segunda instancia donde deberán poner toda la carne en el asador para no verse relegados en la tabla de posiciones del concurso oficial. Hay en sus filas figuras de importancia que pueden dar mayor relevancia a la actuación, conformando un puntaje decoroso.
A su favor tiene la murga, la presencia en los arreglos corales y dirección escénica de Julio Julián, que determinó un cantar armónico y elegante de la gente de Baby Rivero.
También son atractivos los vestuarios, muy carnavaleros y funcionales diseñados por Douglas Alanis. Entre sus figuras se destacan como siempre Ruben Olivera, Roberto Monzón y el propio Douglas Alanis.
* A segunda hora estuvo Morenada. La entrañable comparsa de Juan Angel y Welligton Silva volvió al escenario mayor del Carnaval, simpre afincada en sus más que sólidas bases de defensa de los valores más auténticos de nuestro acervo cultural.
Cuando en el firmamento aparecen, no cambios que siempre son saludables y vivificantes, sino en algunos casos posturas casi renegantes con la tradición, la fidelidad a esa tradición y por sobre todo, la demostración de que sigue siendo válida y vital, a uno lo reconforta. Se podrá estar mejor o peor.
Podrán funcionar los coros, la música o no, eso es accidental y desde luego determinante a la hora del concurso. Pero rescatar siempre con convicción, la defensa de los propios valores, creo que adquiere una validez y dimensión aun mayor. Esta postura no es únicamente de Morenada, cuidado que nadie interprete la descalificación de los demás grupos, en absoluto.
Simplemente quiero señalar que para Morenada esta postura ha sido inalterable a lo largo de su rica historia comparsera.
Tuvo la comparsa buenos temas que fueron cantados particularmente por Mariela Cocino, Hebert Mandrake De Souza, ambos notables y desde luego por el Cola Giménez un puntal en la comparsa, por su presencia avasallante.
Volvió a sentirse vibrante la inconfundible voz de Roberto Bianco en las glosas y de un cuerpo de baile excelente tanto en actuación como en belleza, destacamos la presencia espectacular nuevamente de Florencia Gularte y la vuelta de la hermosa Gabriela Silva.
En definitiva Morenada brindó su espectáculo con generosidad y muchos atractivos.
* Luego del intervalo tuvimos el gran espectáculo de la noche.
En el escenario, avasallantes, poseedores de un gran nivel en todo lo que presentan, ganándose otra vez al público del Teatro de Verano, Los Rebeldes dieron cátedra de calidad murguera.
Fue hasta el momento la gran actuación en el concurso de agrupaciones.
Con un coro magnífico, excelentes textos, vestuarios atractivos que se cambian constantemente sin romper la dinámica infernal que imprimen a la actuación, Rebeldes nos permitió gozar con su categoría, con su humor, con ese angel que irradian los grande artistas y las grandes agrupaciones y que se expandió cual una intangible y etérea nube cargada de magnetismo, sobre el Ramón Collazo que vibró al unísono. Que se maravilló con las hermosas clarinadas emanadas de voces magníficamente ajustadas, por un fenómeno como director escénico y arreglador como es Fito Lacava.
También la vuelta de Fernando Rius se hace notar y no sólo por su tamaño, después de seis años de no estar sobre el escenario, componiendo personajes desopilantes pero además responsable de textos (retirada y medio), maquillajes (otro notable aporte para la murga), diseño de vestuarios y puesta en escena.
Carlitos Paredes(56 kilos después), hace pesar no obstante su voz privilegiada, con la fuerza, frescura y vitalidad de siempre, transformándose también él en uno de los puntales de la actuación. Julio Vázquez es otro fenómeno sobre el que recae buena parte de la actuación, en la que se debe estar muy atento sobre el escenario, por el ritmo que la murga plantea en su actuación. Todos y cada uno de los componentes es un pilar y da la medida de la gran actuación que cupo a Rebeldes. Verdaderamente compartimos con los espectadores del Teatro Verano todo, y no solo del puñadito de orgullosos maragatos, la emoción del reencuentro con uno de los grupos murgueros que más rico aporte viene dando en carnaval.
Con la platea de pie y una ovación que aún seguirá resonando en sus tímpanos, Rebeldes dejó el escenario del Ramón Collazo y volvieron a su San José natal seguros del deber cumplido y redeados del cariño y el afecto del público montevideano, que también es suyo.
*El cierre fue para la actuación de Buby’s.
Para cualquiera que no fuera un conjunto de los quilates de Buby’s hubiésemos considerado muy difícil actuar después de lo hecho por Rebeldes. La programación nos permitía esperar un final brillante a todo risa, dado que cerraba la etapa el conjunto de humoristas más laureado de las últimas décadas y acostumbrado a sortear sin dificultades actuaciones previas de primer nivel realizadas por otros conjuntos.
Lamentablemente no fue así. Buby’s no dio el espectáculo esperado, siendo poco creíble para todos esta claudicación que sólo ellos podrán explicar.
Falta de ensayos, descuido de los responsables de los textos, no lo sabemos, lo cierto es que Buby’s ha quedado en deuda con el público y particularmente con ellos mismos.
Decíamos en nuestra información previa «Carlos Viana y Buby’s se deben a una gran actuación», creo que la deuda es aun mayor luego de lo hecho en la noche del miércoles.
El malhumor de sus integrantes, de su público y en general de todos los que apostaron a un gran espectáculo fue notorio y nos releva de mayores apreciaciones.
Buby’s tiene todo pero además de cantar muy bien, de excelencias en vestuarios, escenografías, maquillajes, musicalidad, etcétera, etcétera, debe hacer reír como sólo ellos han sido capaces de hacerlo. Hasta tanto no ocurra seguiremos recordando con incredulidad (ojo, por ser Buby’s), esta actuación.
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