Tiene la Palabra

El Carnaval por TV con la música funcional del bar

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Es tal la indignación que tengo que, siendo las 23:05 del día viernes 4/02/00, me decido a escribir esta carta.

Hace instantes me convencí de por qué el Uruguay está a años luz de ser un país del siglo XXI.

Fui a comer unas pizzas al bar Costa Azul, sito en la calle General Flores. Cuenta el mencionado bar con una TV de unas 32″. Estaban pasando el desfile de carnaval (sin audio), y a la vez música funcional (en inglés, obvio). Me dirijo al mozo a solicitarle si podría pedir que habilitaran el audio a la TV. El gentilemente accede y se va a la caja, donde había un encargado (eso supuse yo), y hay una negativa. Yo como cliente me dirijo a la caja a replantear el pedido, y el dueño (me enteré enseguida que no era el encargado, muchacho no muy entrado en años) me dice que no podía subir el volumen de la TV. Le pregunto si era por los anuncios publicitarios (podría haber una exclusividad, etcétera), y me contesta (con pocas ganas) que estaba la radio prendida y no la iba a bajar. Le contesté: «Es de no creer, así está el Uruguay».

Sabe el dueño que está comprobado que un cliente que sale insatisfecho, son diez en contra. Además de que alcé la voz en la mesa para hacer notar mi descontento. Cabe mencionar que de las pocas personas que había (por algo será), un 90 % estaba atenta a la mencionada fiesta popular.

Desde ya muchas gracias,

Fernando Martínez Berreta

C.I. 1.741.961-0

Del catedrático Jorge Gamarra

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Puesto que Ud. figura en la página 4 (2ª columna) del boletín de la Facultad de Derecho (Nexo), le hago llegar esta publicación plagada de erratas que no me son imputables (le corregí las tres que más duelen) y mal compaginada. Por suerte habrá otras versiones.

LA REPUBLICA cubrió impecablemente el acto del 28 de julio pasado, con Goicoechea, Lanza y el señor fotógrafo cuyo nombre ignoro, pero que hizo un notable montaje para el suplemento de los domingos, del que lamentablemente no tengo copia.

Como lector desde el primer número de LA REPUBLICA sólo me resta agradecerle su prédica valerosa, cojonuda y eficacísima, y hacer llegar mi votos y deseos para que un sinnúmero de REPUBLICAS sigan amaneciendo diariamente en el Uruguay.

Con un fuerte abrazo de,

Dr. Jorge Gamarra

Políticos versus técnicos

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico

«La política es la ciencia de las ciencias que tiende al bien común», decía Aristóteles hace ya mucho tiempo. Creo que la frase mantiene actualidad, más, creo que cada día que pasa tenemos que afirmar en los hechos el enunciado de esa frase.

En cuestión, tenemos que razonar el protagonismo real de los políticos como tales para ocupar cargos en un gobierno, con sus condiciones imprescindibles. Y para ello tenemos que empezar –porque las circunstancias actuales lo exigen–, afirmando que ser técnico no es imprescindible, como tampoco una limitante.

La condición para ocupar los distintos cargos de un gobierno, tanto sea los electivos, como los designados directamente por las corrientes ganadoras, serán las mismas que debe reunir un político.

Cualquier persona puede ser electa o designada para un cargo político, está en las bases mismas de la democracia; pero lo ideal es que esa persona tenga una verdadera vocación de servicio, un contacto permanente con el pueblo (con todo el pueblo), una experiencia de militancia partidaria que lo bañe de humildad, que tenga la convicción de que fue elegido por su personalidad y liderazgo (algo que se adquiere en parte y que el resto es innato), que tenga la convicción de que su cargo lo obtuvo no porque ganara un concurso sino porque una colectividad lo ubicara ahí para que los representara.

Puede coincidir que ese político que accede a un cargo sea un técnico, un profesional, un empresario exitoso. Pero esas no son condiciones básicas.

En todo gobierno indudablemente son necesarios los técnicos y los profesionales, pero como asesores. Bien pagos, diremos muy bien pagos, pero como asesores.

Como técnicos o profesionales indudablemente dominan una disciplina intelectual, con menor o mayor experiencia, pero predominando siempre esa lente que a veces –la mayoría– no le permite ver la universalidad de un cargo netamente político que debe atender las relaciones públicas, así como la sensibilidad de atender el problema de una persona o de una familia con el mismo calor, que atiende los problemas globales de la sociedad.

Para llegar al liderazgo de una sociedad no es necesario haber hecho una carrera concreta; por ejemplo Batlle y Ordóñez no era profesional, tampoco lo era Luis Batlle, ni Aparicio Saravia. Podemos seguir enumerando ejemplos compatibles o no, pero con un denominador común, la capacitación para llegar a los pueblos no la dan las Universidades exclusivamente.

En Estados Unidos, en la campaña de Nixon, más se preocuparon en no decir que era abogado, que de decirlo.

Clinton y su esposa son abogados y profesores de leyes, habiendo actuado como tales en la Universidad, sin embargo se hizo mayor énfasis en que fue músico. En particular el pueblo norteamericano, por ejemplo, entiende que su presidente tiene que tener el magnetismo necesario y una personalidad definida. Por eso la Administración Reagan (un ex actor y con toda sinceridad no muy bueno como tal) contó con un respaldo popular bastante importante.

Pasando en limpio, los cargos políticos tienen que ser desempeñados por políticos y éstos formarán su equipo de asesores con técnicos en cada disciplina. Ese es el misterio de un buen gobierno para un pueblo.

Sólo el buen sentido común de un hombre firme en su vocación de servicio puede construir y entender los anhelos y las necesidades del pueblo, y en definitiva la célula más importante de la sociedad: el hombre con sus necesidades, esperanzas y soluciones para él y su familia para una vida más digna. Alejémonos de la tecnocracia que es la aparente solución para los Estados, pero muy impermeable a las personas.

Los números son abstractos, los humanos son una realidad, y con sentimientos. Ese concepto es lo único que puede salvar a la humanidad, ojalá no sea tarde.

Ricardo Durán BerenguerC.I. 1.054.575-9

Dos meses sin alumbrado público

Señor Director de

Dr. Federico Fasano Mertens

1) El día 20/02/2000 se cumplen dos meses desde que un camión que transportaba un contenedor derribó dos árboles y una columna del alumbrado público frente a la casa de la calle Juanicó 3809, entre Cipriano Miró y Larravide.

2) Con excepción de la columna, que hasta el momento no ha sido reparada, las demás cosas se han ido solucionando, con detalle que no mencionamos para no cansar al lector.

3) El alumbrado público es importante y lo pagamos todos. Calles iluminadas son importantes: facilitan la vigilancia, dan más seguridad a la población.

Esperamos que la Intendencia Municipal de Montevideo tenga en cuenta nuestro pedido.

Saludo al señor director muy atentamente,

Alfredo AcostaC.I. 394.737-4

¿Para qué sirven los inspectores municipales?

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

De mi consideración:

1) Coimbra y General Paz. Omnibus COT averiado, atravesado hacia el sur. Dos inspectores en moto, charlan
do entre ellos sin ayudar a agilizar el tránsito.

2) Bartolomé Mitre y Rincón, hora 14. Dos inspectores municipales sancionando correctamente a un infractor. En tanto, cruzaron una moto con escape libre, una camioneta Ford envuelta en una nube de humo, una señora hablando por su celular.

3) Millán y Sotelo. Seis inspectores, un conductor con luz roja, tres hablando por sus celulares, cuatro sin cinturón de seguridad, y las habituales motos con escape libre. Ninguno vio nada.

4) Paraguay y 18 de Julio. Inspectores al servicio de Autoparque (!!!) solamente controlan las tarjetas de estacionamiento.

En tanto lo hacían, los habituales infractores: dos hablando por teléfono, tres sin cinturón, un escape libre y un Cutcsa envuelto en humo. No los vieron.

5) Bulevar Artigas y San Martín. Motociclistas por el medio de la calle, dos inspectores en la esquina sin inmutarse.

6) En Propios o avenida Italia circualn en sus motos, pero no se dan cuenta de los vehículos que circulan por la izquierda a paso de tortuga.

Una sola vez vi a un inspector, cuya moto parecía le quedaba chica, hacer arrimarse a la derecha a un camión.

Estas observaciones son de todos los días (soy jubilado y me entretengo en observar el tránsito). También he visto a algunos –los menos– que actúan correctamente, observando, sancionando si es necesario y contribuyendo a ordenar el tránsito. Reitero, los menos.

El director de Tránsito, o el mismo intendente, ¿no lo han visto? Sugiero hacer una campaña en que los ciudadanos denunciemos con fecha, día y hora, esquina, etcétera, a los funcionarios que meramente cobran su sueldo sin preocuparse por ordenar el caos del tránsito.

Jorge Thomas

No dejarse confundir con la Feria de Serrato

Señor Director de

Dr. Federico Fasano Mertens

Por intermedio de estas líneas quiero saludarlo afectuosamente y felicitarlo por tan justo medio de prensa que usted dirige.

Eso me motiva a solicitarle tenga a bien publicar estas líneas que van dirigidas al señor Aníbal Glodofsky, representante del Centro Comercial, que haciendo uso de los medios de prensa oral, escrita y televisiva –medios a los cuales nosotros nunca pudimos llegar–, quiso confundir a la opinión pública intentando provocar un enfrentamiento entre la IMM y los vendedores de la feria permanente «Serrato 2″, a la cual yo pertenezco.

Pero se olvidó que los padres con los hijos nunca se pelean, apenas discuten y siempre terminan abrazados.

Digo confundir porque este señor dijo que estaban dispuestos a darle el apoyo a la IMM contra el desacato de los feriantes, algo demagógico porque todos sabemos que el apoyo siempre se lo dieron al Partido Colorado y frecuentemente en tiempo de elecciones.

Nosotros seguiremos galardonando la feria «Serrato 2″ con los pabellones patrios y de nuestro querido Encuentro Progresita – Frente Amplio, porque somos el verdadero apoyo y sostén de quien en definitiva nos otorgó un lugar para trabajar y alimentar a nuestras familias y mandar a nuestros hijos a estudiar con orgullo y dignidad y honradez en este, mi país, donde la desocupación, el hambre y el atropello es el Rey supremo de la sociedad.

Angel RomeroC.I. 1.082.984-6

De violencia y responsabilidades

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Anteayer el señor director de Cárceles manifestó a la prensa que no puede responsabilizar a los jerarcas de los establecimientos de detención por los hechos de violencia que ocurren en los mismos.

Me parece fantástico que dicho señor director sea tan franco, pero llama poderosamente la atención que a 48 horas aún no ha renunciado a su puesto.

Vivimos en el mejor de los mundos, parafraseaba el Cándido de Voltaire.

Ante cualquier incumplimiento nimio, esos oficiales arrestan, trasladan, inician sumarios y hasta dan de baja a los agentes de tropa. Son esos mismos señores «de carrera» que tienen otra vara para sus propios hechos.

Llegó al colmo de reconocer que hay actos de indisciplina, donde si bien hace meses que no hay hurtos masivos en sector Farmacia, esta misma semana hubo un hurto de 40 quilos de carne del sector Carnicería.

Empeoró el soneto, aclarando que los delitos cometidos en esos establecimientos carcelarios no pasan al juez, salvo que resulten en muerte de un individuo. En definitiva, dentro de las cárceles no rige el Código Penal, y sólo lo recuerdan cuando alguien ya ha fallecido.

A modo de perlita final, los presidiarios de tres módulos se intercambian a través de un alambrado roto… que no se puede arreglar… ¡hasta que no salga una licitación pública por alambre! Y, aunque el lector medio no lo crea… el señor director de Cárceles sostiene que eso de las cambiaditas lo hacen «como una gracia».

Sepa, señor director de Cárceles, que como habitante, como ciudadano y padre tiemblo al saber que usted sigue tan campante; y, peor aun, que también sus jerarcas nada hacen.

Carlos Barros Pons

Carta al consejero del Sodre, señor Hugo Ferrari

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico

El que suscribe estas líneas, Rodolfo Ayala, un negro uruguayo de 41 años, que ha incursionado durante 22 años en la cultura afro, como cantante, autor y director, quiere manifestarle a usted su total repudio por las expresiones vertidas contra mi raza al decir «que iban a pensar que éste era un país de negros y que Jaime Ross debería haber usado un smoking en un reciente espectáculo donde el candombe enganó una vez más la cultura uruguaya.

Con la llegada del año 2000 pensé que gran parte de los problemas raciales existentes en mi país se habían superado pero ¡pobre de mí!

De todas formas no hay mal que por bien no venga y agradezco a Dios infinitamente el haberme dado la oportunidad de conocerlo y saber lo que usted piensa acerca de mi raza, el pensamiento de un consejero del Sodre. Cuando los días sábado a las 18 y 30 horas ponía Canal 5 para mirar los conciertos de la institución (porque mire que soy un negro culto y no bostezo cuando escucho hermosos violines ejecutando Vivaldi), pude apreciar la ausencia total de negros tanto en el coro como en la orquesta estable. Elemental Watson, qué negro va a estar en el instituto cuando usted, señor Ferrari, los desprecia.

Cuando yo era jovencito usted pasó a la fama por el tema «Disculpe» y aunque le parezca mentira aún me acuerdo de parte de la letra («Usted reniega siempre de estos pagos y yo quiero y admiro a nuestra gente»).

¿A toda señor Ferrari? ¿Entre esa gente que usted admira está Ansina? ¿Estoy yo? ¿Está mi familia? ¿O los negros somos intrusos, descendientes de Africa, que llegamos a esta tierra a servir a sus antepasados pa’lo que guste mandar?

Yo entiendo, señor Ferrari, que usted como consejero del Sodre entiende como música culta la que brinda su instituto, pero dentro de la cultura popular, el candombe es cultura. Si algún día se atreve a ir a una Llamada, cosa que no creo, porque su elevadísimo nivel cultural no se lo permitiría, le pediría que echara un vistazo sobre las distintas cuerdas de tambores y allí encontrará tocando a hombres relevantes en el arte, la ciencia, la cultura y el deporte, que dejaron de lado prejuicios estúpidos, cargaron su tambor al hombro, se pintaron su cara de negro y se sumaron a la fiesta más popular de este país, de ese mismo país que usted tanto quiere.

Disculpe, señor Ferrari, pero la lengua diferente la está usando usted y creo que en estos momentos usted se encuentra derrochando madrugadas hablando de los negros de esa tierra, de sus negro
s compatriotas tan uruguayos y tan artiguistas como usted.

Disculpe, no quiero explayarme demasiado en este tema, pero para finalizar mi queja quiero remontarme a la década del 20 y contarle una anécdota de don José Batlle y Ordóñez, la cual me la narró mi madre, una adorable anciana de 82 años, la cual felizmente vive y se encuentra totalmente lúcida y tuvo el gusto de conocer a Batlle. «Aquí en la zona de Piedras Blancas, la maestra de sexto año señora Celestina Martínez tenía una fuerte resistencia por parte de un grupo de madres, las cuales no admitían que una negra le impartiera enseñanza a sus hijos.

Ofuscadas y aprovechando que Batlle residía en la zona, fueron hasta la Quinta en delegación a pedir a Batlle la destitución de la docente. Batlle, con esa grandeza que lo caracterizaba, les dijo: Calma señoras, tengo conocimiento del hecho y a partir de mañana ya no será más la maestra de sus hijos, será la directora de la escuela».

¡Qué pena que no se dé el regreso de los muertos vivos!, pues si eso llegara a ocurrir Batlle iría hasta el Sodre, le diría, señor Ferrari, entregue su cargo y conjuntamente eleve una nota de renuncia a mi colectividad política.

Disculpe, pero mire que sería así, no le quepa la menor duda.

Viva la patria, viva el candombe, viva la raza.

Rodolfo Ayala González1.495.354-6

La inversión en el hipódromo canario

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico

Por la presente me dirijo a usted solicitando espacio en su correo de lectores, deseando expresar lo siguiente:

El edil frenteamplista de Canelones señor Juan Ripoll días atrás se refirió a la cuantiosa inversión realizada por el actual intendente de dicho departamento, Tabaré Hackenbruch, en la adquisición y ulterior explotación del Hipódromo de Las Piedras. Una adquisición que costó mucho pero mucho dinero, amén de un juicio perdido, siempre según dicho edil, en el cual como abogado de su anterior propietario, el señor Alberto Dalva, cobró honorarios por alrededor de un millón de dólares el famoso jurisconsulto y ex ministro nacionalista doctor Hugo Martins.

Lo que gastó la Intendencia Municipal de Canelones, siempre según el curul mencionado, andaría rondando en el momento actual los doce millones de dólares. Y lo peor del caso es que, actualmente, muy pocos hipódromos en el mundo son rentables, de lo que son ejemplos cercanos Palermo, en Argentina; Cidade Jardim, en Brasil; La Rinconada, en Venezuela; y otros también otrora muy importantes del Viejo Mundo, si bien dicen las malas lenguas que, como otros negocios poco rentables –caso de los lujosos hoteles– sirven para «lavar» dinero.

Volvamos a Las Piedras, otrora catalogada como «segunda ciudad del país», hoy constituida en una vulgar «ciudad dormitorio», donde se carece de centros fabriles importantes, por lo cual la tan manida «mano de obra» que podía dar el centro hípico es muy reducida y ocasional, no justificándose tamaña inversión, menos aun cuando su caída habrá de acentuarse, una vez concretada la tan esperada reapertura del Hipódromo de Maroñas.

En los últimos tiempos, tratando de justificar lo injustificable, el intendente canario, Tabaré Hackenbruch, y sus huestes, han venido reiterando que la marcha del hipódromo va «viento en popa». Ni quienes conocen de cerca su funcionamiento financiero, ni el mismísimo Tribunal de Cuentas, parecen compartir dicho optimismo. Pero «adelante con los faroles» parece ser el slogan del polémico jefe comunal canario, que a toda costa trata de ser reelecto en mayo, lo que hoy por hoy está muy en duda, para «tapar», como pueda, éste y otros «agujeros» de su desastrosa administración. Que incluso dentro del propio partido del intendente tiene acérrimos críticos.

¿Qué se va a hacer un moderno complejo deportivo anexo al hipódromo? ¿Qué se ampliará su actividad hacia otras facetas recreativas y generadoras de mano de obra? ¡Todo un verso! Un verso que allá por la década del ’30, cuando se fundó la Sociedad Deportiva e Hípica de Las Piedras, ya «cantaban» sus ocasionales creadores, enumerando en oportunidad de la aprobación de estatutos de la misma, una serie de proyectos de los cuales sólo se llevó a cabo el señalado en último término del mismo y con letra chica: «y un hipódromo de carreras de caballos».

Si las cifras que maneja el edil Ripoll son veraces, y pensamos que sí, la adquisición del circo de Canelones no sólo ha resultado un pésimo negocio para la Intendencia del departamento, que debió invertir tamaña suma en fuentes de trabajo más prósperas, sino que, a la vez, dejará una «herencia maldita» a quienes lo sucedan en el importante cargo al actual intendente, que, hablando en términos turfísticos, se «corre una fija» aun a sabiendas que, de pronto, termina dándole un «revolcón a la cátedra», llegando «fuera del marcador».

¡En el turf no existen las «fijas», don Tabaré! ¡Y si no lo cree, pregúntele a algún «burrero» veterano qué le pasó a «Botafogo», al que se le tildaba de invencible!

Atte.

Orlando Laffite

Comprar el Circo hípico

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Jorge Batlle está muy interesado en la reapertura del circo hípico de Maroñas. Lo que nos parece muy bueno.

Dice su prestigioso matutino Ilustres visitantes con Jorge Batlle y se refiere al llamado a licitación que pronto hará la Dirección de Casinos del Estado. ¡Todo bárbaro! Pero, preguntamos: ¿no se reeditará con este asunto, lo ocurrido con la terminal de contenedores y el aeropuerto?. Hay quienes dicen que sí. Y que «con el caballo del comisario», como suele expresarse, «correrán» inversores franceses, que hace poco tiempo se dieron el «lujo» de invitar a París, con todo pago, a varios integrantes de las fuerzas vivas (y avivadas) del hipismo maroñense, incluyendo dueños de caballos, criadores, rematadores, etcétera.

La verdad es que sorprende gesto tan «desprendido», de gente que no sabe aún como le irá en la licitación. Y que, según los «catedráticos», es «número puesto» (empleando términos muy turfísticos en la futura adjudicación de la explotación del hipódromo número 1 del Uruguay, al que llevaron a la ruina hace años pésimos dirigentes.

Se insiste en que los «franchutes» son íntimos del futuro Presidente y que se corren «una imperdible» en la licitación. ¿Será cierto? Por la forma cómo están gastando a cuenta, todo parece indicar que ello puede ser.

Por las dudas, habría que seguir de cerca todo el proceso. Y una preguntita al margen: ¿les habrá contado Jorge Batlle, que hace años en ese mismo hipódromo lo baleó a quemarropa un nieto del otrora dictador colorado Gabriel Terra?

Saludos.

Roberto Martirena Puig

La contabilidad de Campiglia

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Una vez más soy víctima de los horrores contables de la empresa Ingeniero E. Campiglia Construcciones. Siendo buen pagador de mis obligaciones para con la misma, el día de la fecha se me comunica que falta el depósito bancario del mes de diciembre de 1999 (el cual corroboro mensualmente cuota más intereses) siendo efectuados los mismos en el banco ING Bank en la sucursal de la Ciudad Vieja.

Aclaró que los meses de enero y febrero del año 2000 se efectuaron al tun tun palabras textuales de la empleada de dicha empresa, por lo tanto nunca se realmente cuál es mi saldo (habitualmente cuando recibo los estados de cuenta,
que es una vez al año, siempre omiten acreditarme algún boleto de depósito).

Sin otro particular saludo y agradezco su publicación.

C. I. 1.578.520-5

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