Las interminables esperas en los tablados

Grandes molestias se generan todos los años en los escenarios de Carnaval debido a las esperas interminables que se viven entre la actuación de dos conjuntos. Sucede que por una u otra razón los conjuntos contratados no llegan al escenario a la hora que tienen que actuar. Algunos directores de escenarios se oponen a que esto suceda, pero no han encontrado forma efectiva de solucionarlo.

Lo cierto es que no existe ningún tipo de control sobre la cantidad de actuaciones que cada conjunto compromete por noche. Tampoco hay controles en el cumplimiento de los horarios pactados de antemano, ni sanción alguna aplicable a los incumplimientos. La decisión queda en manos de los organizadores de cada tablado que, pocas veces toman medidas al respecto no dejando actuar al conjunto o haciéndolo esperar hasta que finalice el grupo que estaba actuando.

Pues bien, creemos que es injusto que quienes paguen los platos rotos en este problema sean quienes en definitiva financian a los escenarios y a los propios conjuntos, es decir el público.

La gente que paga todas las noches la entrada, es quien debe soportar que los conjuntos se retrasen muchas veces en más de una hora. Así como aquellos conjuntos que cumplen estrictamente con los horarios, y aún así ven postergada sus posibilidades de trebajo por otros grupos que absorben más de lo que pueden cumplir.

Es tiempo de corregir estos contratiempos que poco contribuyen a la ya sacrificada tarea de continuar año tras año con el Carnaval.

Es así que, en nuestra poco calificada opinión, creemos conveniente establecer algunos métodos viables para la corrección de este problema que los escenarios arrastran desde hace ya mucho tiempo sin lograr corregir.

Desde ya aclaramos que para que estas medidas puedan funcionar será necesario un contralor que, consideramos, debería ser ejercido por la propia Daecpu. Institución que ya cuente con una mesa nocturna, encargada los problemas que surgen en los escenarios por estos contratiempos.

Una primera posibilidad podría ser marcar un tope en la cantidad de escenarios que los conjuntos pueden realizar por noche. Este tope debería ser, como máximo, de cinco actuaciones. Los conjuntos deberían presentar todos los días una planilla con los escenarios contratados. Una vez presentada la planilla, Daecpu debería controlar la cantidad de escenarios y los horarios marcados para el inicio de la actuación, constantando que no tengan inconvenientes para llegar a tiempo a cada uno de los escenarios.

La segunda posibilidad es limitarse estrictamente a controlar los horarios en los que los conjuntos marcan actuación. Es decir, al igual que en la opción anterior los grupos deberían presentar diariamente la planilla con la cantidad de actuaciones programadas. Posteriormente, quien sea designado para la tarea deberá controlar que entre escenario y escenario quede un tiempo considerable que les permita llegar en el horario pactado. Creemos que este tiempo debería estimarse en treinta minutos aproximadamente.

Somos conscientes de que, quizás, estas no sean las únicas formas de solucionar el problemas, y aun más, tal vez no sea la solución necesaria. Sin embargo consideramos que no se puede esperar más, no podemos dejar que sigan ocurriendo estos contratiempos que, en definitiva, le están quitando público a los escenarios de Carnaval.

Entonces, en lo que puede ser nada más que una humilde opinión, quisimos tirar la primera piedra para que de ahora en más quienes están en la organización de la máxima expresión popular de nuestro país, comiencen a discutir el tema.

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