Católicos al estadio
Monseñor Cotugno planteó recientemente a su equipo de asesores convertir 2004 en un Año Mariano, con motivo de los 150 años de la declaración del dogma de la Inmaculada Concepción, sugiriendo para el 2005 la realización de un Congreso Eucarístico Arquidiocesano, en las instalaciones del Estadio Centenario.
En recientes reuniones mantenidas con el Consejo Pastoral Arquidiocesano y el Consejo del Presbiterio, fueron presentados los primeros resultados de la consulta realizada a los distintos integrantes de la iglesia (pequeñas comunidades, grupos de servicios, religiosas, sacerdotes y organismos y consejos parroquiales, zonales, etcétera).
En estos encuentros, el arzobispo formuló una serie de proposiciones, con la intención de ejecutarlas, tales como la organización de un Sínodo Diocesano en 2005, y también en el mismo año desarrollar, como se hiciera en el pasado mes de octubre, un Congreso Eucarístico, pero de carácter arquidiocesano. Monseñor Cotugno, consultado por LA REPUBLICA en la fiesta de la publicación umbandista Atabaque, expresó que estas iniciativas surgidas deben estudiarse en el seno del Consejo Pastoral Arquidiocesano, donde se analizará su viabilidad.
Del diagnóstico emergente de las consultas, el arzobispado percibió una serie de claroscuros, como la globalización y el neoliberalismo, la situación laboral, las transformaciones en la estructura familiar, la creciente fragmentación social, la presencia de los medios electrónicos de comunicación y su influencia en la cultura de los montevideanos.
Anunció también algunas fechas de trabajo en los próximos años. Planteó vivir un Año Mariano en 2004, con motivo de los 150 años de la declaración del dogma de la Inmaculada Concepción. En 2005 se intentará realizar un Congreso Eucarístico Arquidiocesano, que permitirá a los católicos reflexionar y profundizar la riqueza de la presencia real y verdadera de Cristo en el Sacramento de la Eucaristía. El propósito es reunir a miles de cristianos en el Estadio Centenario.
También en el mismo año se darán pasos para realizar un Sínodo Diocesano. Esta figura jurídica establecida en el Canon 460 del Código de Derecho Canónico lo marca «como una asamblea de sacerdotes, y otros fieles escogidos de una iglesia particular que representan su ayuda al obispo para bien de toda la comunidad».
Las playas y las cárceles
En Argentina, el 8 de diciembre es feriado nacional, al festejarse el «Día de la Inmaculada Concepción». En nuestro país, esta fecha no trasciende mayormente en la población por lo religioso, sino que en el inconsciente colectivo se recuerda a esta jornada como el «Día de las Playas». Más que celebrar la presencia de la virgen, desde el ámbito público, se impone al octavo día de diciembre como el comienzo a la temporada permitida para baños en las costas.
Con el propósito de recuperar el significado religioso del 8 de diciembre, monseñor Cotugno, siguiendo una vieja tradición, bajó a las playas montevideanas para dar su bendición a la «Inmaculada», la Virgen de los navegantes.
El arzobispo asistió el viernes por la tarde a la playa de Carrasco para ejecutar un ritual casi olvidado. A mediados de este siglo, un sacerdote de la parroquia de Pocitos daba su bendición a las aguas, a bordo de una pequeña embarcación que entraba en el mar y desde allí realizaba sus ofrendas a la virgen. Después, ya nadie repitió este ceremonial. Otra de las iniciativas de monseñor Cotugno es realizar una serie de visitas a establecimientos carcelarios antes de culminar el año. El martes pasado ofició un misa en la cárcel de mujeres, que contó con la presencia de la mayoría de las reclusas. Este establecimiento tiene una población total de 124 personas. Mañana visitará el Comcar y el miércoles volverá a celebrar misa en Cárcel Central.
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