El Interior aprende más
El presidente del Codicen, Germán Rama, presentó ayer resultados de evaluaciones realizadas en los séptimos años de escuelas rurales, en los cuales los alumnos obtuvieron mejores calificaciones que sus pares de primer año del Ciclo Básico. El jerarca explicó que estas evaluaciones son la prueba de que las críticas que hicieran diputados de la Comisión de Educación y Cultura carecían de fundamento.
La experiencia de los séptimos, octavos y novenos grados en escuelas rurales comenzó a aplicarse el pasado año, en 22 centros educativos. La currícula de los tres años equivale al Ciclo Básico implantado con la reforma educativa y habilita a los alumnos que lo concluyan a continuar sus estudios dentro del sistema educativo. Este año se ampliará la cobertura a 31 escuelas y se comenzará a dictar cursos en el octavo grado.
El año pasado, cuando se lanzó la propuesta, legisladores de la Comisión de Educación y Cultura criticaron la modalidad, alegando que los conocimientos a los que podía acceder el alumno de la escuela rural eran de más bajo nivel que la oferta educativa de los liceos. Entre las razones invocadas, se mencionó falta de algunas algunas asignaturas curriculares y el que éstas fueran impartidas por dos maestros adiestrados en cursos de capacitación y no por docentes de educación media.
El titular del Codicen dijo que habría de responder con pruebas y evaluaciones. «Ahora tenemos las pruebas. En matemática, se hizo una prueba en 1998 a alumnos del ciclo básico de primer año. La misma prueba se le aplicó a alumnos de 7º de las escuelas rurales y los niveles de suficiencia y excelencia son superiores en éstas».
Rama adujo que en las escuelas rurales «se está trabajando con grupos de 15 chicos, en un medio en el que dar la oportunidad de estudiar es como tirarle a un náufrago un salvavidas, en tanto que a los liceos comunes los alumnos llegan por rutina o por otras razones». Indicó que otra de las causas es que hay una comunidad detrás y «se aprende más porque el amor de los padres refuerza las ganas de estudiar».
El director de la ANEP expresó que «las comunidades están felices, porque significa poder tener educación básica, como todos los uruguayos. Además, las escuelas cuentan con computadoras avanzadas, con bibliotecas informáticas».
Rama expresó que la experiencia, sumada a los 1.600 niños que se incorporaron a preescolares este año, va a tener un impacto muy fuerte en la transformación de la población rural del país.
Rendimientos
De acuerdo a los datos proporcionados por el Codicen, las evaluaciones en matemática, idioma español, ciencias experimentales y ciencias sociales mostraron que los alumnos de las escuelas rurales lograron mejores resultados que los de primer año del ciclo básico.
La prueba se aplicó a los alumnos de 7º grado el pasado año y a alumnos de primer año del ciclo básico (CB) en el año 1998.
En matemática, mientras que los alumnos liceales alcanzaron un nivel de suficiencia del 10,5%, los de séptimo grado lograron un 19,5%. En idioma español el CB llegó a un 31,9% de suficiencia; los séptimos lograron aquí una cifra muy alta, que alcanzó al 77,5% de suficiencia. Cabe destacar que en lengua los alumnos del séptimo grado tuvieron un porcentaje despreciable (0%) de deficiencia.
En ciencias experimentales fueron mayores los niveles de insuficiencia. Los alumnos del CB tuvieron un 74,6%, y los de 7º grado 54,9%. La deficiencia fue aquí de un 9,4 para los estudiantes del CB y de un 2,9% para los de las escuelas rurales.
Por último, en las pruebas de ciencias sociales, los estudiantes de séptimo grado también lograron mejores resultados. Los alumnos de CB alcanzaron un 64,8% de suficiencia y los séptimos años llegaron a un 70,2%
En cuanto a los niveles de deserción del pasado año en séptimo, de un total de 344 inscriptos en las 22 escuelas rurales, 28 alumnos abandonaron los estudios. Entre éstos había 11 varones y 17 niñas.
Para este año están inscriptos para el coctavo grado, 303 alumnos que culminaron séptimo en 1999 y se sumaron 413 inscripciones para séptimo.
El 2000 tendrá 716 estudiantes participando en este sistema.
Los resultados, a juicio del presidente del Codicen, «muestran que la experiencia es válida, que se puede continuar y que es, desde el punto de vista económico, una de las formas viables de llevar a la población dispersa a hacer el Ciclo Básico».
Compartí tu opinión con toda la comunidad