La iniciativa se aplicará abarcando la familia y el contexto social

Proyectan que niños en "riesgo" tengan éxito en la escuela

El Seminario Regional «En las Fronteras de la Escuela: Educación y Pobreza Urbana», organizado por Unesco y la oficina popular El Abrojo, tuvo como objetivo el análisis del rol de la educación frente a los fenómenos de exclusión social de sectores de la población uruguaya.

Para el proyecto de la «Calle a la Escuela» que se pondrá en marcha el año que viene trabajan conjuntamente los ministerios del Interior y de Deporte, El Abrojo, Gurises Unidos, Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), el Instituto Nacional del Menor y el Poder Judicial.

Roxana González y Enrique Saavedra explicaron los alcances del programa que intenta acercar a la escuela a niños en situación de calle. Los factores de riesgo son: los lazos familiares deteriorados, la baja autoestima, la explotación por parte de adultos, la violencia, los horarios prolongados fuera del hogar, el trabajo infantil, el maltrato físico y en algunos casos el uso de sustancias psicoactivas.

Estos niños forman parte de familias carenciadas que encuentran en la calle un espacio físico donde pasan la mayoría de las horas, incertándose al trabajo precozmente y lo que los aleja de sus derechos fundamentales.

El proyecto ha sido pensado para ser desarrollado durante los próximos cuatro años, trabajando dentro de las escuelas en zonas seleccionadas.

Para cumplir el programa se capacitó a un equipo disciplinario integrado por un asistente social, un psicólogo, un educador social, un profesor de educación física y dos maestros.

El trabajo se desarrollará en tres dimensiones fundamentales abordando a la familia, a la escuela y a la comunidad.

Para el trabajo se toma en cuenta el ausentismo, la repetición y el nivel educativo de las madres.

Las zonas seleccionadas en Montevideo para el primer año de aplicación de dicho programa son La Paloma, Cerro Norte y La Unión.

En dichas zonas se detectó que el índice de repetición oscilaba entre un 38 y un 60% mientras que el 60 y 70% de las madres presentan un nivel de educación bajo. Por otro lado se determinó que el promedio de inasistencia es de un 70%.

Para el segundo año la experiencia se extenderá a la ciudad de La Paz y al barrio Jardines del Hipódromo. En el 2003 el programa abarcará la zona de Piedras Blancas y para el 2004 se prevé atender al barrio Paso Carrasco.

Por su parte la Directora del Consejo de Educación Primaria, Teresita González, destacó que desde dicha institución se está trabajando en la reelaboración del plan educativo del año 98, de educación inicial, para lograr un cambio en los centros educativos para preescolares.

El cambio implica una mayor apertura de dichos centros hacia la comunidad. «Lograr que se transforme en un ámbito donde la comunidad trabaja en su conjunto», explicó la jerarca.

González destacó asimismo que desde Primaria se promueve la realización de talleres con los padres y la flexibilización de la actividad curricular dándole lugar a la innovación educativa.

En este sentido indicó que se incorporarán los «lenguajes de la modernidad» como informática y el aprendizaje de una segunda lengua.

Otro aspecto que remarcó la directora es la extensión de las escuelas de tiempo completo. Actualmente son 78 en todo el país y según dijo González muchas de ellas son de un solo turno.

Esta modalidad se impulsará no solamente a nivel urbano sino que también en el rural.

Educación en adultos

Cristina Bentancourt, directora de la Gerencia en Programas Especiales de ANEP, explicó las distintas modalidades que se utilizan en la enseñanza de adultos.

Actualmente existen 8 escuelas en Montevideo y algunas en el Interior y la idea es que este tipo de escuelas no se extiendan, sino por el contrario promover lo que se denomina «intervención temprana», lo cual significa trabajar con los niños y adolescentes para que no abandonden el sistema educativo.

Además de las escuelas para adultos la ANEP desarrolla otra línea de trabajo que constituye la acreditación de aprendizaje por experiencia donde el adulto realiza una serie de pruebas anuales en base al conocimiento que adquiere por experiencia y con la aprobación de las mismas, el alumno puede ser promovido sin tener que concurrir a las clases diariamente.

Otra de las modalidades de trabajo la realizan los maestros alfabetizadores quienes están habilitados para preparar a un alumno en cualquier parte del país, para que éste realice las pruebas de acreditación de aprendizaje por experiencia. Si el alumno logra salvarlas el maestro es recompensado con 400 dólares.

Según dijo la educadora, para los próximos años se han planteado nuevas líneas de trabajo. Por un lado la reformulación de los cursos para adultos y la intervención temprana en alumnos con extra edad en escuelas comunes.

Esto último implica que el alumno pueda ser preparado por un maestro para dar una prueba que lo habilite a pasar directamente a Secundaria.

Asimismo se ha propuesto extender el sistema de la acreditación de aprendizaje por experiencia a todos los ciclos de enseñanza.

Por otra parte se prevé realizar un seguimiento de los alumnos de sexto año de escuela para determinar cuáles son las causas que los llevan a abandonar el sistema educativo y cómo se puede trabajar para evitar este problema.

Tejiendo Redes

El programa «Tejiendo Redes» que desarrolla la ONG El Abrojo conjuntamente con el Programa en Gerencias Especiales de ANEP en el barrio Casavalle, tiene por objetivo atender la exclusión social temprana educando en un medio abierto que toma en cuenta la dimensión familiar, comunitaria y escolar. Adriana Briozzo cordinadora del programa por El Abrojo explicó que este particular sistema educativo implica la participación de una maestra comunitaria que interactúa entre los distintos ámbitos.

El educador tomará los elementos que rodean al niño, tanto del ámbito comunitario como familar, y los incorporará en su proceso de aprendizaje.

«La idea es lograr una optimización de los recursos existentes, partir de lo que se tiene y no de lo que falta», destacó.

Según manifestó, el modelo educativo debe tomar en cuenta la diversidad cultural de las diferentes comunidades desde donde provienen los niños y donde se mueven.

El programa lleva 4 años de aplicación en dicha zona, la que tiene un alto promedio de repetición escolar (34% en primer año) y de cada 10 niños 7 nacen bajo la línea de pobreza.

Briozzo destacó que la idea es tomar a la escuela como una frontera inclusiva en contraposición al esquema del centro escolar excluyente.

La escuela como un ámbito inclusivo comprende: la admisión cultural como soporte del aprendizaje significativo, tender a la creación de especies de co-gestión institucional (que los padres se integren al espacio físico de la escuela, incluso que sugieran sobre los contenidos curriculares), la reconstrucción colectiva del sentido de la acción educativa, la articulación, complementariedad y convergencia entre los actores que participan del programa.

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