El Sodre en la calle
Funcionarios públicos, empleados bancarios, y simple peatones fueron testigos ayer de una atípida demostración, en la habitualmente muy concurrida Peatonal Sarandí de la Ciudad Vieja.
¿De qué se trataba? ¿Qué era aquello? No tenía nada que ver con las actividades culturales y artísticas organizadas los días sábados por la Intendencia en la zona.
Muchos curiosos seguramente se preguntaron si se trataba de un acto de osadía de una radio comunitaria, que a plena luz del día transmitía para la zona sin autorización del gobierno. Sin embargo, contrariamente a lo imaginado, no se trataba de una transmisión en vivo de una emisora privada que informaba sobre la realidad vecinal. Después de leer los carteles instalados detrás de una amplia consola y de conversar con quienes estaban tras el micrófono, LA REPUBLICA pudo conocer el motivo de esa transmisión callejera.
Los protagonistas de la experiencia eran los propios funcionarios del Sodre, que «sacaron» la radio a la calle y desarrollaron por más de 8 horas un «simulacro» de transmisión de aquellos programas que normalmente se difunden por CX 38, CX 26 y CX 6, ondas en AM que pertenecen al Estado.
La insólita propuesta se originó en el reclamo de los operadores técnicos radiales contratados en régimen de cachet, que solicitan estabilidad laboral a través de la presupuestación.
En esta situación se encuentran 13 operadores técnicos de Radiodifusión Nacional, y lo mismo ocurre con una treintena de funcionarios, entre camarógrafos y sonidistas, que no integran el padrón laboral, y algunos de ellos desempeñan funciones desde hace 15 años, sin tener beneficios ni ni aportar al Banco de Previsión Social.
A partir de las 10 de la mañana comenzaron a activarse los micrófonos en la Peatonal Sarandí, al costado de la plaza Constitución. La radio callejera inmediatamente llamó la atención, lo que motivó constantes preguntas sobre qué era aquella manifestación. La emisión de los trabajadores del Sodre incluyó música, espectáculos en vivo y hasta la ejecución de un informativo.
Uno de los operadores técnicos afectados, Marcelo Castañola, manifestó a LA REPUBLICA que esta actividad no afectó la transmisión normal de las radios del Sodre. Explicó que esta experiencia fue un «simulacro» de los programas emitidos periódicamente a través de las ondas estatales.
Por los micrófonos ubicados en plena calle, pasaron imaginariamente la folclorista Teresita Minetti, y los responsables de los espacios «Entre Mates y Guitarras», «Estados Alterados», «Desde Adentro» y el servicio de prensa del Sodre.
En el correr de la jornada, que osciló entre el intenso calor matutino y el abrupto descenso de la temperatura en horas de la tarde, los funcionarios actualizaron a la gente que consultaba sobre el trabajo realizado en la radio, explicando el tipo de contrato a que están sujetos los operadores técnicos.
Castañola precisó que el cachet es un contrato a término que no brinda ningún tipo de beneficio y genera una falta de certeza en la situación laboral del funcionario.
Muchos de los empleados que viven hoy en situación de absoluta incertidumbre, pasaron durante varios años trabajando sin realizar aportes previsionales, percibir aguinaldos ni tener derecho al servicio mutual.
La emisión radial fue posible por el aporte de los 20 coproductores de los distintos programas, que se reunieron para colaborar en el reclamo. Según los operadores, los funcionarios que cobran en régimen de cachet solicitan al Parlamento que vote un artículo consagrando la presupuestación, «regularización que representa para el Estado gasto cero», aclaró Castañola.
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