Tiene la Palabra

 

La peatonal de 18 trajo los ruidos temprano

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Somos una familia de tres integrantes: pareja más bebé de 11 meses y vivimos en 18 de Julio y Andes.

Queremos a través de vuestro medio felicitar a la IMM por la iniciativa de convertir a nuestra principal avenida en peatonal los domingos por la tarde. Realmente, de ser una calle «muerta» se ha transformado en una llena de música, gente y paseo.

No obstante ello estamos sufriendo algunas cosas que realmente nos preocupan, algunas vinculadas a esta iniciativa, otras no sabemos:

1- Este domingo (30/01) comenzó a sonar la música desde las 9 de la mañana (demasiado temprano para ser domingo), intercalando a Jaime Roos con El Sabalero, Ruben Rada, Araca la Cana y otros uruguayos más, con publicidad (que dicho sea de paso y salvo por alguna música pegadiza que ya es conocida, no se entiende nada). La música estridente por efecto (y defecto) de los antiguos parlantes grises con forma de cono colocados en toda la avenida resulta muy, pero muy molesta. Fuimos todos «despertados» en nuestro día de descanso a una hora que quizás (seguro en nuestro caso) no era la que queríamos. Por otra parte, esta estridencia duró todo el día, hasta las 20 hs. en que comenzó la música en vivo del bar de la esquina (18 y Convención), que suele extenderse hasta las 23:30 por los «bises» que pide la gente.

Yo me pregunto ¿para qué comenzar tan temprano? ¿cuánta gente camina durante el día un domingo de enero por 18 de Julio? Creo que deberían darse cuenta, tanto IMM o su concesionario y anunciantes, que realmente el efecto que se genera es de rechazo, por cuanto a quienes aquí vivimos «se nos mete» en nuestros hogares una música y una publicidad que no sintonizamos y bastante nos molesta.

2- 18 de Julio no es la principal avenida de un balneario donde seguramente la gente comience el lunes por la mañana levantándose cuando le plazca y yéndose para alguna playa. La música en vivo que ponen los negocios que están sobre la avenida (que parece compitieran para ver quién lo hace más fuerte) un rato se soporta, pero cuando llegan las once y media de la noche y muchos de nosotros nos levantamos a las 6 para trabajar 10 o 12 horas, nos resulta francamente insoportable. ¿No puede terminarse antes la música en vivo, por ejemplo 22 hs? O de lo contario ¿no puede ponerse un límite al volumen, que no se admitan más de «x» decibeles? (Nótese que quien suscribe vive a una cuadra de uno de los bares con música en vivo, no me quiero imaginar lo que sienten quienes viven «arriba» de él).

3- El sábado 29 también fuimos «despertados» por otra concesión (supongo) de la IMM: una camioneta Pick Up con una bomba de agua en la caja que iba regando (a las 8:30 hs) todos los arbolitos que están en la vereda.

El ruido de la bomba de agua (fuertísimo) despertó primero al bebé y en cadena a sus papás. Nos encanta 18, está mucho más linda, los árboles quedan bien y no los queremos perder, pero ¿es necesario hacerlo a esa hora? Y si la respuesta fuera que sí, ¿no puede hacerse disminuyendo el ruido? Ojalá que sí.

Sin otro particular, los saluda y agradece

 

Policía Caminera y las luces rotas de día

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Solicito a Ud. tenga a bien publicarme esta carta abierta al señor ministro del Interior.

He visto en TV al señor ministro y jefes de Caminera decir que una luz quemada se multa (varias veces).

Puedo salir de día con las dos luces y al kilómetro recorrido se quema una, lo intimo a que expliquen cómo se sabe a pleno sol que se lleva una o las dos luces quemadas.

Hay autos que requieren cierto desarme para cambiar la lámpara. Los autos del 90 en adelante tienen todo el sistema eléctrico por circuito integrado electrónico y si se quema el relé integrado de luces (cosa que se da a veces a menudo), cómo sabe un conductor y cómo lo consigue, no es en todos lados que hay un relé de circuito para cada auto y no son todos los técnicos electricistas que saben dónde ubicarlos en el auto, porque son diminutos. Nuestros autos no tienen ninguna indicación de media luz encendida (excepto que accione la llave). Todos los autos por lo general tienen una luz violeta en el tablero para indicar luz larga, pero en la mayoría si se queman las luces y la llave está en posición de luz larga, igual prende la luz del tablero violeta (recalco) aunque tenga las luces quemadas.

Pregunto: si por casualidad me entero que tengo una luz quemada, ¿me quedo tirado en medio del campo a pleno sol (en estos días de 40 grados), con la familia, con los niños?

Le pregunto al señor ministro que diga por los medios, ¿si sale a pleno sol en su auto cómo sabe que se le quema una luz en el camino, cómo se consigue auxilio para una lámpara que no son todas iguales (y no en todos los pueblos y ciudades hay lámparas y todos los modelos)?

¿Esto no estará rayando en el disparate?

Un conductor de ruta de 40 años en las mismas sin tener una sola multa. Multar un conductor porque a pleno sol se le queme una lámpara y no tenga un remisero como saberlo es un abuso.

No es problema de más o menos luces, es un problema de que alrededor del 40 % de los choferes manejantes, no están en condiciones de conducir ni en ruta ni en ciudad.

 

A usted lo considero un amigo, a pesar de que…

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Lo considero un amigo a pesar de nuestros esporádicos encuentros y, sobre todo, porque considero a LA REPUBLICA un amigo del cual soy asiduo lector, molesto su atención para hacerle llegar, más que una crítica, un sentimiento que, estoy seguro, es compartido por muchos de sus lectores. No siempre coincido con los enfoques de LA REPUBLICA, y es bueno que así sea, pero soy del criterio de que la pata de la cual cojea el diario plural es su sección internacional. Dos botones de muestra –aunque pudiera señalar otros muchos– son la cobertura que se le ha dado en el diario que Ud. dirige (en la sección Mundo) al caso del niño cubano Elián González y los recientes sucesos de Ecuador. Vil, cuando menos, es el enfoque del redactor que, en su nota del domingo 16 de enero, encabeza diciendo que Elián «se ha convertido en codiciado trofeo disputado por el gobierno y el exilio cubanos». ¿Acaso desconoce quien escribió la nota los millones de cubanos que, en Cuba, exigen el retorno de Elián? ¿Acaso no se ha enterado el periodista que los familiares directos de Elián –su padre, sus abuelos por línea paterna, su abuela por línea materna– luchan denodadamente por el retorno del niño a Cuba? ¿Acaso no sabe el articulista que el gobierno cubano sólo ha acompañado la exigencia de quien es el padre del niño y por ello, a quien le corresponde su custodia? Evidentemente, si hay aquí intereses políticos son los de los cobardes que, amparados en una bandera ajena, atacan a la que debía ser la suya y han hecho un gran negocio «luchando», desde no tan lejos –apenas 90 millas– a muy buen recaudo contra su propio país. No menos hiriente a la sensibilidad de cualquier ciudadano del mundo medianamente informado (que no deformado por las grandes compañías de la «información») fue el tratamiento que dio LA REPUBLICA al levantamiento popular en Ecuador cuando en su primera página encabeza una foto con un «vuelve una macabra rutina que se creía erradicada de Latinoamérica», «un coronel dio ayer un golpe de Estado en Ecuador» (sábado 22 de enero). Olvidando así lo que realmente fue un levantamiento popular (las encuestas dieron
un 76% de aprobación al levantamiento) en contra de las medidas de neoliberalismo rampante (dolarización incluida) dirigidas, una vez más, en contra de los 2 millones de indigentes y los 5 millones de pobres de un país de 12 millones de habitantes. Con ellas el Sr. Mahuad (por respeto no escribo aquí lo que el también ex presidente de Ecuador, Abdalá Bucaram, dijera de él y fuera publicado en su momento por LA REPUBLICA) quería sacar al Ecuador de la crisis a costa del hambre y el sufrimiento de su propio pueblo. Hoy el redactor de los títulos puede sentirse satisfecho: el levantamiento popular, mediante maniobras truculentas, fue sofocado. Hay ¿orden institucional? (¿acaso no fue derrocado el presidente?): un representante del «Opus Dei» gobierna Ecuador. Los coroneles (militares dignos que se negaron a disparar contra su pueblo) fueron arrestados por los generales (que seguramente, en su cobardía, más temprano que tarde, alegarán problemas de salud para no ser juzgados). Los indígenas, los verdaderos dueños de esta tierra que hoy pisamos y que llamamos Latinoamérica, seguirán pasando hambre y sus dirigentes seguirán siendo perseguidos. La dolarización será aplicada junto con el paquete de medidas económicas de Mahuad… y dormirán tranquilos los acreedores de Ecuador (y hasta Brady y su «Plan») porque hay «orden institucional» y el «populacho», una vez más, fue puesto en su lugar. Permítame despedirme parafraseando una frase de un grande de nuestro continente a otro aún mas grande (aunque a ambos, a Ud. y a mí, «el sayo nos quede grande»): a quien, por otras vías, busca lo mismo.

 

Miss Atlántico: bajo nivel

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Como lector de su periódico y sabiendo lo importante que es expresar las críticas constructivas, le cuento la extrañeza que sentí ayer cuando al ver el programa Miss Atlántico en Canal 12 donde con bombos y platillos anunciaban un gran show, nos encontramos con un espectáculo mediocre, donde las chicas participantes anunciadas como del exterior no tenían el nivel que merece una elección internacional, y además el cantante que presentaron como un showman era un verdadero desconocido y además con malísima voz.

Este tipo de eventos no sólo desprestigian a nuestro país, sino que alejan a los telespectadores de esas patrañas. ¡Por favor mejoren el nivel!

 

¡Topless sí o sí! (Si nos dejaran)

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El día domingo 6 de febrero de 2000, me encontraba con un grupo de amigos leyendo una revista de esas para pasar el rato enterándose «lo in» y «lo out» de la presente temporada (del 2/2/00). Disfrutando el buen tiempo que ha reinado en esta temporada en nuestro país y en Punta del Este, principal balneario uruguayo, de nivel internacional (según quieren que creamos), estaba en la parada 25 de la Playa Brava, a casi 100 mts. de otra persona, alrededor de las 14:45 hs.

Desde hace 8 años hago topless, y es la primera vez que me lo prohíben y de la siguiente manera que paso a relatar: un oficial de Prefectura (léase marinero) se acercó hacia mí montado en un cuatriciclo y con la vista baja se disculpó diciéndome que estaba prohibido hacer topless, me pidió por favor que utilizara la parte de arriba de mi bikini o de lo contrario me retirara del lugar alegando que lo que yo hacía constituía un atentado a las buenas costumbres según lo que establece el Manual de Prefectura (del siglo pasado…, para evitar discusiones, por lo menos del milenio pasado) que recibe al comienzo de cada temporada e indicándome que si lo deseaba tenía un lugar específico al cual concurrir, a los cual le pregunté cuál era ese lugar específico y me contestó: «Chihuahua». Yo le expliqué que esa era una playa nudista y que lo que yo hacía era topless no nudismo. Le enseñé la portada de la revista que estaba leyendo que decía: «Topless sí o sí» y lo consulté acerca de para quién corría la prohibición, si para todo el mundo o sólo para alguien que no se llama Daniela Cardone, Lara Bernasconi o alguna otra persona «conocida», o hay que ser porteña y el topless está prohibido para las uruguayas. Recuerdo que teniendo yo 4 años de edad, mi madre hacía topless en Punta del Este, y eso que estábamos en pleno proceso (léase Dictadura). Por supuesto que, aún sin mirarme a los ojos, quedó atónito ante esa portada y pregunta.

Yo me pregunto: ¿las autoridades del Ministerio de Turismo quieren que nuestro balneario sea internacional y Prefectura prohíbe hacer topless, cosa que como mucha gente sabrá, es lo más común en el resto del mundo? ¿Es de esta forma que queremos que vengan turistas de todas partes del mundo a disfrutar de nuestras costas pero de la manera que no incomode a otros?

Como dijo alguien en ese artículo de la revista en cuestión: «lo que nos alimenta desde que nacemos debería mostrarse sin ningún pudor».

Señores autoridades pertinentes, actualicen ese Manual que ya entramos en el nuevo milenio, y si queremos prosperar y tener un balneario de nivel internacional, ¡no podemos seguir rigiéndonos por los manuales del absurdo!

 

Cuando la Miss es repetida

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Le escribo para dejar una inquietud:

En el programa de Miss Atlántico que trasmitió Canal 12 el sábado pasado, los televidentes nos encontramos con una sorpresa. En representación de Uruguay presentaron a una chica elegida en 1998 como Miss Uruguay en Canal 4.

Nos preguntamos muchos televidentes: ¿los organizadores no tienen mucha inventiva?, ¿no hay modelos y chicas hermosas en nuestro país, que tienen que insistir con la misma que fue Miss Uruguay hace dos años y en otro Canal? Por favor, más imaginación y poner un poco de esfuerzo en buscar nuevas caras.

 

No se vio en el cine uruguayo

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Hace algún tiempo en Buenos Aires, se produjo el estreno de una película llamada «Garage Olimpo». Como es de notoriedad, mostrando el horror de uno de los centros de dentención y tortura de la dictadura argentina, donde incluso estuvieron detenidos y martirizados luchadores sociales uruguayos. La película en cuestión, obtuvo lauros internacionales en Europa, razón por la cual uno no se explica por qué su exhibición no se llevó a cabo en salas cinematográficas uruguayas.

¿Será que la prohibieron?

Hay quien dice que sí y, en ese caso, bueno sería saber el nombre del que «dio la orden». De pronto fácilmente localizable en el Ministerio de Educación y Cultura. Suponer que con una población mayoritariamente de izquierda como la que tiene Montevideo (y si no que lo diga la Corte Electoral…), a ningún empresario cinematográfico de la capital se le ocurrió la idea, menos aún en estos tiempos de crisis en el sector, cuesta creerlo. Pero, reiteramos: anda el rumor de que «Garage Olimpo» fue prohibida en su exhibición desde «altas esferas». Si ello es cierto, ¿dónde está la Democracia?

Saluda muy cordialmente,

 

La respuesta de un ministro del Servicio Exterior

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

En respuesta a lo expresado por ese matutino el día 2 de enero (página 3) referido a la no remisión de balances del parte del servicio exterior uruguayo, puedo asegurarle que el conocimiento y la aplicación estricta de las normas contables que rigen obligatoriamente a todos los organismos del Estado y en particular las normas específicas en el Servicio Exterio
r, que integro, respeta las Rendiciones de Cuentas y tienen una larga tradición en el personal de nuestra Cancillería. Ello es así por dos motivos muy sencillos: a) por el debido cumplimiento de las obligaciones elementales de trabajo; b) por que las sanciones por el retraso del plazo de veinte días que se otorga para el envío de las cuentas y de las obligaciones contables, estipulan la inmediata retención del sueldo del funcionario responsable de la oficina en falta.

La gran mayoría de los funcionarios diplomáticos, yo le diría el 98 por ciento de ellos, ejercen sus funciones con gran vocación de servicio, con absoluta honestidad, con rigor y muchas veces con espíritu de sacrificio. Hay pocas excepciones, que son las que confirman la regla que, en el humano error, en un momento de flaqueza o con una ambición excesiva, caen en la búsqueda de la pequeña ventaja o en la deshonestidad. Y para ellos, siempre ha habido y hay sanciones administrativas y penales, si corresponde.

Pero por otra parte, también es necesario destacar que algunos funcionarios, ya por frustración o desengaño ya por otros motivos personales, han abandonado la carrera diplomática, profesión muchas veces ingrata y no siempre fácil de ejercer; las desilusiones y los sufrimientos son muy fuertes porque incumben también a las familias (por los destinos difíciles, por el desarraigo, por las mudanzas frecuentes, por la imposibilidad de trabajo de los cónyuges, por la dificultad de adaptación de los hijos a nuevos amigos y a nuevos colegios, por el bajo y ridículo salario en Montevideo con un régimen de dedicación total, etcétera.

Y en este querido Uruguay en que se critica tanto a los funcionarios del Estado, creo que es objetivamente positivo tener empleados públicos que sirvan al país y a su gente, dentro y fuera de nuestras fronteras. Hay excelentes funcionarios municipales, extraordinarios carteros y ferroviarios, eficientes trabajadores en Ancap y OSE, sacrificados maestros y profesores en Primaria y Secundaria, responsables enfermeros y médicos en Salud Pública, etcétera; y sucede lo mismo en el Servicio Exterior de la República, aunque las condiciones de ingreso en este caso y la evaluación y control de sus tareas, por razones obvias que se aplican en la gran mayoría de los países del mundo que cuentan con un cuerpo diplomático organizado, sea diferente.

Conocemos la posibilidad de grandeza de nuestro país en lo interno y en lo internacional y por él apostamos; por ello señor, yo deploro las intenciones reiteradas de perjudicar con informaciones falsas, injustificadas, no verificadas y dignas de lamentar, la imagen de nuestra Cancillería y de los ciudadanos bien intencionados que allí trabajamos. Es con sentida tristeza y a veces con profunda indignación que leo con frecuencia, en el diario de su digna dirección, referencias negativas, críticas severas y acusaciones infundadas, de carácter general, formuladas contra el Servicio Exterior de la República y los hombres y mujeres que allí trabajan. El cuerpo diplomático del Uruguay, como todo servicio integrado por un número importante de individuos, cuenta con funcionarios excelentes, otros buenos y algunos menos competentes. La gran mayoría de ellos ha ingresado al Ministerio de Relaciones Exteriores por concurso de oposición y méritos, realizan metódica y preceptivamente cursos de actualización permanente de sus conocimientos, están sujetos a evaluaciones y calificaciones periódicas de sus tareas tanto en el exterior como en el país, con ascensos organizados por concurso y con un estatuto que regula su actividad laboral y que pauta con frecuencia aspectos importantes de su vida privada, vinculados con la representación que invisten.

El Servicio cuenta con personal con alto grado de competencia, eficiencia e integridad, para la administración pública internacional de los asuntos del país, aunque no hay duda de que existen disparidades como en todo grupo humano organizado.

 

Antel construye su torre y sus funcionarios no son capaces de colocar teléfonos

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Aprovechando de su habitual gentileza, solicito a Ud. me permita dirijirme públicamente a las autoridades competentes de Antel a través de LA REPUBLICA. Pienso que, antes que nada, por este medio tal vez se decidan a modificar ciertas medidas injustas y costosas adoptadas en perjuicio de los abonados y además sería interesante verificar –siempre a través de la opinión de los lectores– si el caso que nos interesa se repite frecuentemente, como justamente sospechamos.

Anoche, en todos los canales de TV, con enorme e indisimulado entusiasmo del Presidente de la República, Antel nos deslumbró con el lujo y la fastuosidad de la «Torre de los Cien Millones», perdón, quise decir «de las Comunicaciones» Uno queda pensando y se pregunta: ¿es justo todo ese despilfarro del dinero que, después de todo, aportan los abonados, cuando por otra parte, esta misma delirantemente rica Antel comete el abuso, como corresponde llamarlo, de obligar a los nuevos abonados que solicitan servicio telefónico, a contratar y pagar de su bolsillo a un electricista y todo el cableado necesario para instalar un teléfono, cada vez que los funcionarios encargados de realizar dicho trabajo renuncian a realizarlo porque, como alegan «no encuentran el enhebrado»?

El inquilino anterior a mí, tenía teléfono. Por lo tanto, estamos seguros que cableado había y que debería estar disponible para este apartamento puesto que, sin lugar a dudas, ya fue pagado por él y funcionaba.

El funcionario de Antel aduce que entre la maraña infernal de centenares de cables entreverados y «sin chapa de identificación» que se encuentran en la caja de cables y en el ducto, es imposible identificar el correspondiente a este apartamento y que también puede haber sucedido que se lo adjudicaron a otro inquilino o comercio, puesto que en este edificio (Torre y Galería del Virrey) hay algunos que tienen dos o tres teléfonos. Sabemos, a través de porteros y encargados, que la situación es común en muchos edificios de la zona. (Ej.: Edificio Ciudadela, Palacio Díaz, Palacio Salvo, Galería del Virrey, etc., con cabinas de cables que parecen platos de espaghetti enredados y pegoteados donde nadie entiende nada. Los he visto; son alucinantes).

A este punto deseo formular a Antel las siguientes preguntas?

1) ¿Por qué el abonado debe pagar por el pelotudismo de sus propios funcionarios que no marcaron (aunque fuera con un miserable cartoncito) los cables de cada apartamento a medida que los instalaban, retiraban o cambiaban?

2) Con las tarifas que cobran (por nuevo servicio financiado: $ 2.394,75), ¿no pueden pagar capataces o inspectores que fiscalicen el trabajo de las cuadrillas visto que ni se toman la molestia de «desfacer los entuertos» que cometen sus propios compañeros de trabajo, penalizando así al abonado?

3) ¿No es responsabilidad exclusiva de Antel que las instalaciones de bornes y cables (a las cuales sólo sus funcionarios tienen acceso) se encuentren en esta caótica situación de deterioro progresivo a través de años y años de desprolijo e ineficiente manejo?

4) ¿Es admisible que se adjudiquen a otro abonado (dando por disponibles) los cables pertenecientes a otras unidades sólo porque los funcionarios de Antel «se olvidaron» de ponerles una identificación?

5) ¿Les parece justo y normal que, además de tener que pagar los $ 2.394,75 (que es lo que Uds. cobran por el nuevo servicio financiado), el abonado deba afrontar por su cuenta el costo de quizás cuántos metros de cable (calcular 10 pisos y varios metros de corredores) y la mano de obra de un electricista?

6) ¿Hasta cuá
ndo van a seguir agregando cables en los ductos (que ya muchos están al punto de saturación), si cada vez que se solicita un teléfono los funcionarios de Antel «no encuentran el enhebrado» y se pone uno nuevo mientras que los anteriores, inutilizados, pagados y desperdiciados, seguirán ocupando un lugar? Quiero dejar constancia de que en lo que reguarda a mi solicitud de teléfono, tiene que quedar anulada porque el electricista por mí interpelado, coincide con el encargado del edificio (Galería y Torre del Virrey) en que no queda espacio disponible «ni para un solo cable más. Forzando el paso de una cinta para enhebrar otro, se correría el riesgo de dejar sin teléfono a todos los abonados del edificio». ¿Antel asumiría la responsabilidad?

7) En cierto momento me preguntaron si al menos no sabía quién era el inquilino anterior o qué número tenía. No lo sé y creo que no tengo por qué saberlo. ¿Acaso Antel no lo puede averiguar en tres segundos con sólo consultar una computadora?

Muchas gracias, Sr. Director, por brindar como siempre su desinteresado espacio y apoyo a quienes nos sentimos injustamente lesionados por el poder prepotente e inapelable de «los de siempre».

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