En Salto se cortan 300 conexiones por mes
La presidenta de OSE, Esther Yáñez, confirmó a LA REPUBLICA que los técnicos de la empresa desconectaron 70 de las 800 conexiones clandestinas detectadas en un barrio de Salto, cuyos residentes adeudan un promedio de $1.000 de agua y a quienes se les cortó el suministo el fin de semana.
Recalcó que, ante de realizarse los cortes, se dispuso la instalación de postes surtidores «lo más próximo posible a las viviendas», para no dejar a la gente sin el vital elemento, pero advirtió que si el ente sigue con esa relación de 100 facturas emitidas y sólo 10 cobradas, como se da en este barrio, su situación «se verá comprometida».
La titular del ente aguatero puntualizó que en Salto se cortan mensualmente 300 conexiones por falta de pago de las facturas, para lo cual el organismo contrató a una empresa privada que cumple dicha tarea.
Explicó que ante el crecimiento de la morosidad en barrios de Salto, entre los que se encuentra los inundados y otros, se pidió desde dicha ciudad la intervención de la inspección general para saber «qué estaba pasando», ya que «resulta sospechoso que la gente no solicite la rehabilitación del servicio y se le acumulen facturas impagas».
La inspección, agregó la jerarca, detectó 800 conexiones clandestinas de un total de 1.010 servicios en distintos barrios que forman un núcleo que tiene un sistema independiente de abastecimiento.
«En esos barrios solamente cobramos 10 facturas de 100 que emitimos y se levantaron (desconectaron) 70 conexiones clandestinas», recalcó.
Para cortar el abastecimiento de agua por morosidad, la empresa tiene instrucciones de no sellar el caño de la red de distribución sino que se corta el caño de plástico que va entre la red y el medidor.
En este caso se puede realizar una conexión ilegal haciendo un by pass con una T entre el caño y el corte derivando así el agua para el interior de la vivienda.
En el caso de las conexiones que se decidieron «levantar», se fue a la tubería, a la red de distribución y se cerró el pasaje del agua.
«Previo a hacer el corte –señaló Yáñez–, se dio una orden expresa de que se colocaran postes surtidores más próximos a las viviendas, ya que los que hay actualmente están a 300 metros».
«Es un problema tremendo para OSE, porque nosotros tenemos la sensibilidad más la responsabilidad de administrar la empresa. OSE debe pagar la energía eléctrica, los productos químicos, y un montón de cosas para lo cual necesita recuperar el dinero por el servicio que presta».
La jerarca sostuvo además que dio instrucciones a los gerentes de la regional del litoral para que dieran a los deudores la mayor de las facilidades e incluso consultarlos sobre mediante qué tipo de régimen ellos podrían hacer frente a esas deudas. «Sabemos la situación del país, de estos barrios, pero no podemos permitir que nos roben el agua», indicó.
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