Un centenar de familias pobres de Salto no puede pagar sus facturas a OSE

Sin agua

Salto

La Intendencia salteña está intentando mediar ante el ente estatal, en procura de una fórmula que mitigue los efectos sociales de la cesación del abastecimiento del vital líquido elemento.

En la actualidad, existen alrededor de 600 conexiones de agua potable que han sido canceladas por OSE a causa de sus adeudos, de las cuales casi un centenar se ha reconectado al ramal abastecedor en forma clandestina.

Una serie de inspecciones de OSE determinó que más de medio centenar de viviendas en el Barrio Artigas y una cifra aproximada en el Barrio Horacio Quiroga se reconectaron subrepticiamente. Según las fuentes del organismo, las reconexiones ilegales podrían ser muchas más y por el ello esta semana se realizarán nuevos contralores .

La bancada de ediles y el diputado del Encuentro Progresista Ramón Fonticiella iniciaron gestiones ante el intendente Eduardo Malaquina y el Directorio de OSE, para «lograr una solución inmediata» ante la «proximidad de la estación estival, la cual golpea con mucha crudeza a nuestro departamento» y por «la gran población infantil que tiene dichos barrios».

Los representantes comunales y el nacional señalaron al intendente que la comuna «se haga responsable del suministro de agua potable a dichas familias» por «un límite de tiempo de 12 o 15 meses», controlando a través de los medidores de OSE ya existentes, «quienes hacen un uso debido del vital elemento o quienes no».

Fonticiella, a su vez, en diálogo con LA REPUBLICA, advirtió sobre los problemas sanitarios que puede aparejar esta situación.

Por su parte, el secretario de la Intendencia, doctor Carlos Orihuela, afirmó que OSE debería subsidiar, en cierta forma, el abastecimiento de agua potable a las familias más carenciadas, hasta determinado nivel.

«Nos organizamos inmediatamente para ver de enfrentar de alguna manera la situación.

Hay cosas que tienen que aclararse previamente para que no existan confusiones en cuanto a cuáles son las competencias de los distintos organismos públicos.

La Intendencia no pretende sacarse de encima ninguna de las obligaciones que tiene a su cargo y las que asume cuando se trata de resolver problemas importantes como el que nos ocupa.

Pero hay que tener muy claro que esta no es una situación originada en referencia a servicios o incompetencia del área municipal, sino que se trata de un ente autónomo, como OSE, que tiene competencia exclusiva en cuanto al tema del agua potable».

Al respecto, Orihuela agregó: «OSE resolvió por su cuenta realizar las inspecciones correspondientes en todos los servicios de agua potable de la ciudad, aduciendo la existencia de irregularidades, más que nada en cuanto al consumo de agua y la existencia de conexiones clandestinas, la que originaría una pérdida importante de agua que repercutiría en las arcas de OSE.

OSE tiene impedido, por estatutos, hacer donaciones de agua, salvo en el caso de situaciones especiales, de contenido social.

De lo contrario, tiene la obligación estatutaria de cobrar el agua. A esto se agrega que el ente tiene una situación deficitaria importante por la falta de facturación de lo que produce y tendría que cobrar a la población».

«Nosotros empezamos a actuar, primero reuniéndonos con las jerarquías locales de OSE y posteriormente manteniendo un diálogo con los vecinos de los inundados del barrio Artigas y al resto del barrio, donde se originó la situación.

Notamos la preocupación de las familias que se hallan en la situación.

Nos encontramos que hay algunos que tienen el deseo y la posibilidad de regularizar la situación y hay otros que no están en condiciones de hacerlo.

Ante esta situación, fijamos una estrategia de trabajo que tiene dos partes: la primera plantear una solución inmediata al tema, cosa que ya se hizo y está funcionando, en cuanto a que desde el primer día se están enviando camiones cisterna para abastecer de agua al barrio.

Pero además en estos momentos se ha dispuesto agregar tanques de depósitos de agua para asegurar una reserva que asegura que no haya falta de agua en los intervalos entre los viajes de los camiones».

«Pero también ya previmos en coordinación con OSE propuso esta salida y está solucionado, la instalación de canillas de abastecimiento público, a costo de OSE y seguramente el consumo estará a cargo de la Intendencia mientras dure este abastecimiento de emergencia».

Aclaró que en las entrevistas mantenidas con jerarcas locales de OSE se planteó la necesidad «de trasmitir al Directorio de OSE la necesidad de buscar soluciones concretas, no a esta situación de emergencia, sino a la situación general, que sería similar en otros barrios de la ciudad, y familias carenciadas, de bajos ingresos».

Se aspira a que el Directorio de OSE apruebe una medida de este tipo, sin costo para aquellas familias muy carenciadas.

Concluyó en que «hay una señal por parte del Directorio de OSE de no cobrar las multas, pero OSE sigue pretendiendo que las deudas, que andan en el entorno de 2.000 pesos por cada usuario, deben ser abonadas, así fuera en cuotas.

Nosotros ya les dimos nuestra posición, entendiendo que esto no es posible, pero el Directorio no se muestra convencido y se han limitado a indicarnos que elevemos un memorando al Directorio. En eso estamos trabajando».

El vicepresidente de OSE, Ariel Moller, dijo, en un reportaje concedido al diario salteño Cambio, «que el organismo mantiene el criterio de que el agua hay que pagarla, confirmando que, en estos momentos, estamos teniendo algunos problemas con estos barrios y en este está procediendo como procede con todos los deudores. Ellos tienen mil maneras de ponerse al día, entre las que se incluye la negociación de un plazo para el pago, por lo que se ordenó el corte administrativo».

El jerarca confirmó que desde el pasado fin de semana está funcionando un poste surtidor en la zona del barrio Artigas, de donde podrán abastecerse gratuitamente todas las personas».

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