Punta del Este, Capital de los océanos

En una jornada marcada por la emotividad, miembros de la Fundación Philippe Cousteau, autoridades de la Intendencia de Maldonado, políticos, representantes del sector privado y público en general asistieron a la designación de nuestro principal balneario como «Capital de los oceános». Al caer la tarde del sábado, en la hermosa pérgola del puerto, se llevó a cabo la ceremonia de la unión de los oceános con la mezcla de las aguas de distintos mares y océanos que finalmente fueron lanzadas al Río de la Plata.

Durante todo el sábado o casi, el balneario se vió convulsionado por el arribo de los reputados miembros de la Fundación Philipe Cousteau (hijo del brillante oceanógrafo Jacques Cousteau) con asiento en España. Dicha fundación había decidido (como ya lo había hecho, por ejemplo, en Cartagena de Indias) designar a Punta del Este capital de los oceános. O más concretamente una unión de los pueblos de España y Uruguay a través del mar en una ceremonia de alta emotividad que se practicó al atardecer en la bella pérgola ubicada en la no menos bella zona portuaria.

La ceremonia contó con la presencia de las máximas autoridades departamentales encabezadas por el intendente de Maldonado, Camilo Tortorella y políticos del Partido Nacional. No se avistaron, aunque fueron invitadas, personalidades políticas de los restantes partidos políticos.

Por su puesto que en el acto estuvieron presentes las autoridades de la Fundación Costeau, autoridades españolas, entre ellas el embajador de España ante Uruguay.

La jornada de unión de los océanos comenzó en horas tempranas de la mañana en el recinto de la Liga de Fomento, donde se formalizaron los lineamientos (y a su vez se detallaron a la opinón pública) y sus razones. Por la tarde, se inauguró una muestra de pintura con artistas varios y con una temática vinculada al mar, y hacia el atardecer, como señalábamos, se dio lugar en forma protocolar a la ceremonia de unión de los océanos por parte de las autoridades, previa intervención del coro de la comuna de Maldonado.

Después llegó el turno de los oradores, y el primero fue el senador nacionalista Jorge Larrañaga: «Es un honor hoy, en esta ceremonia de los pueblos en Punta del Este, reconocer a la Fundación Cousteau en cuanto a su tarea, su esfuerzo, su labor vinculada a la preservación de los mares, algo que tenemos que hacer por la historia de la humanidad, por cuanto no podemos permitir que el hombre destruya».

Larrañaga agregó que: «Tantas cosas debemos impulsar por la vía legislativa en cuanto a la preservación para hacer realidad el pensamiento de Cousteau: los mares son el sujeto de la preservación vincualado del porvenir propio y profundo de los seres humanos».

Antes de las palabras del legislador nacionalista, se habían propiciado dos actos que emocionaron a la multitud reunida: el descubrimiento de dos anclas, una uruguaya y una española, como símbolo de unión de los pueblos y también el descubrimiento de otro monumento, un banco-libro que fija para siempre la devoción por las historias del mar a partir del texto de Richard Durant y su libro «Historia del Vapor de la Carrera».

Larrañaga dijo asimismo que «hoy, en este mundo tan globalizado, debemos priorizar el sentimiento de unidad de los pueblos para hacer un mundo mejor para los que están y los que vendrán».

Por su parte el escritor Richard Durant señaló que «cuando uno escribe un libro jamás piensa que va a terminar siendo un monumento. Uno va buscando y rescatando las historias en este caso del Vapor de la Carrera, algo que fue importantísimo en la vida de los uruguayos y también de los argentinos. Tampoco pensé que estas historias del Vapor de la Carrera iban a ser seleccionadas por la fundación Costeau y que hoy es todo un honor».

Durant dijo que «el banco-libro tiene sus antecedentes, porque la Fundación Cousteau elige a un escritor en todas las partes del mundo que haya escrito historias del mar. Así ocurrió por primera vez en Asturias donde se eligió nada menos que a Gabriel García Márquez y su «Relato de un náufrago» para la unión de los océanos que se efectuó en Cartagena de Indias el pasado año. No estamos nosotros a la altura de tales autores, pero sí digo que estos bancos-libros nos hermanan por que, tanto la literatura como la investigación , debe unir a la gente, que es el propósito de la Fundación Costeau».

Durante el final de su monólogo agradeció profundamente a todas las autoridades haber sido seleccionado para la citada unión de los océanos.

El presidente de la Fundación Costeau, Agustín Santarúa manifestó en tono épico el honor y el agradecimiento por la hospitalidad y la generosidad de la gente y autoridades de Maldonado y Punta del Este. Luego se escuchó en las voces del Coro de niños de la Intendencia de Maldonado el célebre «Himno al mar» del compositor uruguayo Eduardo Fabini.

El turno fue luego para el secretario de la Fundación Costeau, Lobeto Lobo: «Es un honor para la fundación Costeau, la incorporación de Punta del Este a las ciudades hermanadas y que sienten a la mar como la piel de la unión de los pueblos y que se comprometen a defender lo que han heredado y a restaurar lo que se ha dañado», dijo.

Por las autoridades de Asturias, habló su alcalde, Federico Zapico: «Este es el inicio de un intercambio más profundo entre nuestros pueblos, así que me dirijo a vuestro intendente para concretarlo». Posteriormente agradeció emocionado a todos los presentes la hospitalidad brindada.

El intendente Camilo Tortorella dijo que todo este emprendimiento cultural es «un homenaje a la memoria de Jacques Costeau y a la de su hijo, pero también un homenaje a la vida y al mar en este encuentro emotivo de culturas».

Señaló con agradecimiento a la Fundación Costeau que se eligiera a Punta del Este como unión de los océanos y los pueblos «porque es un punto de referencia para todo marino».

La cercanía de la hermandad entre los pueblos, pues, consistió en traer aguas de todos los océanos y mares que fueron vertidos en vasijas y luego volcadas al Río de la Plata, lo que fue el punto más alto de emotividad de este ritual ecoambiental y cultural.

El cierre de la oratoria estuvo a cargo del embajador de España ante Uruguay, quien agradeció profundamente a las máximas autoridades y pueblo de Maldonado por haber permitido esta ceremonia festiva y cultural de hermandad. El embajador evocó la época colonial y el virreinato –no sabemos si venía al caso, no recordó la tremenda matanza de aborígenes, claro– y agradeció al almirante de la armada española Germán Portal, quien certificó en la ceremonia la veracidad de las distintas aguas recolectadas y mezcladas para el ritual final.

Recordó la figura de Juan Díaz de Solís, la virgen de la Candelaria y subrayó la vocación republicana de los uruguayos y a próceres como José Artigas.

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