Tiene la palabra

Antel me llamó, pero sigo igual

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Antel antes de hacer proyectos como el Mercurio debe arreglar problemas que verdaderamente tienen a la gente muy molesta y si no se puede arreglar que cobren la mitad de la factura, ya que aparte de no poder conectarme a Internet a buena velocidad pago mensualmente de 1.000 a 1.400 pesos por mes de teléfono, ya que pierdo tiempo y dinero como se ve. El día 15 de agosto salió publicado en su diario un reclamo que realicé por la mala conexión a Internet que tengo por haberme instalado (Antel) el teléfono de Ericson, con el cual la velocidad máxima de conexión es de 14.400 bps. Al otro día recibí la siguiente nota en mi email: Se solicita a Ud. tenga a bien suministrar a esta Administración su número de servicio telefónico, en función de la nota publicada por el matutino LA REPUBLICA titulada «Mala conexión a INTERNET en líneas atendidas por Ericsson» en su edición del pasado 15/8/00 en página 17. A los efectos de proceder con su reclamo. Sin más y esperando su respuesta a lo saluda atentamente: Washington Masanti Gerente de Prensa y RR.PP. ANTEL Respondí al Sr. Washington Masanti el email explicándole mi situación.

A la semana llama un técnico de Antel a mi casa preguntándome cuál era el problema que tenía con el teléfono. Le expliqué que como mi conexión no excedía los 14.400 bps, me era imposible hacer nada en Internet, contestándome el técnico (cabe aclarar que muy amablemente) que si me conectaba a esa velocidad estaba todo bien y que él lo único que podía hacer era inspeccionar el teléfono. Acepté que viniera la inspección, y luego de ella me dijeron que estaba todo bien y que la conexión a 14.400 era lo máximo que yo podía tener con ese tipo de tecnología.

El reclamante <[email protected]>

 

La cúpula del Partido Nacional de ayer y de hoy

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Allá por el año 58 cuando aún no había empezado la Primaria tuve la gran felicidad de conocer a dos personas que me enseñaron a conocer y querer un pedazo de historia de este país que se llama Partido Nacional. Esos señores eran Carminillo Mederos y Wilson Ferreira Aldunate y desde ese momento cada discurso de estos señores me hacía poner la piel de gallina, sobre todo de Ferreira.

Hoy miro esta penosa realidad que tiene el Partido, con dirigentes que lo único que les interesa es acomodar gente sea donde sea, con dirigentes inmorales que dicen que el Partido el 31 de octubre no se adaptó al nuevo sistema electoral. Sin embargo, en departamentos en los que no sacamos diputados, el 14 de mayo ganamos por destrozo, dirigentes que dicen que el partido vota lo que le sirva al país. Pero que voten sin pedir entes autónomos, embajadas, ministerios. Eso es lo que le pedimos a los dirigentes. Recordemos aquella frase: se nos ganó una comadreja colorada al rancho y vemos con mucha pena que son los mal llamados blancos que se pelean por entrar en la cueva de la comadreja colorada. Pienso que si aún quedan dirigentes que piensan que el Partido puede volver a ser gobierno, tendrán que tratar de abrir nuevas trincheras, porque como estamos ni el más iluso lo cree.

No me cabe duda que si Wilson hubiese sido cuestionado, como hoy algunos dirigentes, ya hubiese dado el paso al costado por la unión y la dignidad del Partido, que nunca se tendría que haber perdido. No cabe dudas que los dirigentes resistidos están en Canelones y Montevideo, entonces pedirles a esos que se creen dueños del partido que den el paso al costado y es verdad que como dicen son tan blancos como el más blanco, cosa que no se demuestra poniéndose una golilla o un poncho blanco para decir un discurso.

Nuestro Partido ha sido un partido seguido por la mala suerte. En 1904, cuando más lo precisábamos, se nos fue Aparicio. En 1987 se nos fue la gran esperanza imposible de llenar: Wilson.

Hace tan poco tiempo Villanueva Saravia, muerte aún sin aclarar, el último blanco que por su pasión, su cariño a la causa podía haber sido líder natural. En 2004 se van a cumplir 100 años de la muerte de Aparicio, ojalá que no tengamos que enterrar al partido con las cenizas de Aparicio.

Queremos que los dirigentes escriban Dignidad con la D de Dignidad y no con la D de Demagogia aunque les cueste trabajo.

Sin otro particular lo saluda atte.

Juan E. Bone

 

Llegó la Piqueta Fatal…

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Ayer a la hora 15 y 30, con una tarde serena y agradable, comenzó la destrucción de lo que hasta ese instante había sido el Parque de la Escuela Nº 7 Juan José Morosoli, creado y ejecutado por quien fuera hasta hace 30 años maestro y director de la misma, Homero Guadalupe, destituido y vuelto a nombrar por requerimiento de todo el Barrio Olímpico, padres y vecinos de la Escuela.

El parque llegaba hasta doctor Rivero casi en su totalidad, con una variedad de árboles hasta de 12 a 15 m de altura, entre otros dos hermosas palmeras y un enorme ceibo rojo.Todo ello ya es historia.

De aquí en más hablo en forma personal para vertir mis conceptos por el hecho de haber sido la única voz que se manifestó de forma contraria a lo que califico de un atropello más del Codicen y que no será el último.

Responsabilizo a la Dirección de la Escuela, personal docente, Comisión de Fomento y personal de Servicio, por no haberse movilizado conjuntamente para detener este atropello, que de aquí en más y de por vida es irreversible.

Aproximadamente 190 alumnos por turno saldrán al recreo para no otra cosa que permanecer de pie por falta absoluta de espacio. Tampoco habían pájaros y enorme cantidad de palomas que volaban hacia mi patio, en donde con migajas de pan se me acercaban mansamente, produciéndome regocijo.

Nunca más volverá a poblarse de niños corriendo raudamente, plenos de alegría promisoria esperanza y futuro.

Lucía S. Riccetto

 

La gallina de los huevos de oro

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

¿Qué me aflige más: haber duplicado mis 25 octubres o mis 42 kg? Indudablemente lo segundo porque depende de mí. Por eso hoy 1º de noviembre mi aflicción se duplica exponencialmente aún más que antes por las fuentes laborales, puntualmente, las que también dependen de mí, o sea la de los guardas de ómnibus. Porque son salidas laborales primeras de la juventud, las fuentes laborales tradicionales. Es esa la gallina de los huevos de oro. Estrecho la mano de aquellos que luchan por ella y por un transporte digno. Condeno a los dirigentes del transporte que hoy se pasean por Europa sin tener la menor sensibilidad para respetar el origen de un servicio y las necesidades de los habitantes de su país.

Dra. Teresa Ginés Alvarez – Ex vicepresidente de Cutcsa

 

Todos somos bagayeros

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Causa estupor (por no decir, risa), lo que viene aconteciendo en torno al contrabando en Uruguay. No al de las pistas de aterrizaje de las estancias (por donde entra de todo, incluso droga, al país). No al llamado «contrabando técnico», donde fraguando boletas de embarque y otra serie de documentación trucada, muchos importadores se las arreglan para entrar contenedores que escapan al control fiscal de otros muchos, traídos legalmente. No al contrabando que suelen traer las delegaciones deportivas o los civiles o militares que van «en misi
ón» al exterior. La cosa parece estar centrada, desde el Ejecutivo, en el contrabando hormiga (o no tanto) que penetra al de una frontera desguarnecida, cuando no por estancias de «alambrado doble y móvil», perteneciente a poderosos que tienen establecimientos de campo a uno y otro lado de la frontera. Que los hay y muchos.

La bronca del señor Presidente parece centrarse en los «funcionarios aduaneros corruptos», muchos de los cuales, la mayoría, provienen de centros políticos del partido (hoy en el gobierno) que prácticamente ha gobernado al país en los últimos cien años. (¿O nos quieren hacer creer, por esas cosas que suelen suceder, que son frenteamplistas?) Lo que en buen romance significa que son viejos conocidos de la gente que hoy día gobierna. Sean colorados o blancos, lo que hoy por hoy es prácticamente lo mismo.

Como en este país todo (o casi todo) se sabe, la gente que trabaja en las aduanas está que «arde». Y con razón, dado que (como lo reconoce el propio señor Jorge Sienra) a veces hay pedidos de «flexibilización» desde «arriba». ¡Todo un absurdo pero también una realidad!

¿Qué viajero no trae algo comprado en el exterior? ¿Cuántas veces en la aduana –previa recomendación de un «grande»– lo están esperando para darle el consiguiente «siga, siga» sin mediar revisación alguna?

Todos sabemos que es así, por lo cual poner el grito en el cielo como si esto constituyera un «mal» nuevo, resulta francamente ridículo!

Alguien dijo una vez que «en Uruguay, todos somos bagayeros». Nada más cierto. ¿O usted conoce a alguien que habiendo viajado no haya introducido al país un artículo comprado en el exterior?

Pero hay algo más. Se comenta entre allegados a la Aduana que hay un «viejo rencor» (como el famoso tango) de Jorge Batlle hacia los funcionarios, que una vez, le «lingaron» una mercadería que una ex diputada, amiga suya, quería pasar por Carrasco sin objeciones. ¿Será cierto? Habría que preguntárselo a los funcionarios actuantes.

B. M.

 

Presidente, ¿nos vamos o nos quedamos en Uruguay?

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

No entiendo. ¿Cuál es el propósito del Gobierno? Exprimirnos como una naranja por quedarnos en nuestro país.

Explico:

Vivo en Juanicó, Canelones, estoy unas 10 horas al día de lunes a viernes en Montevideo. La mayor parte de estas horas trabajando en Ingeniería de Sistemas, con mucho esfuerzo hace aproximadamente 2 años compré un autito que está empadronado en Montevideo.

Esa es la situación normal de mi vida, pero la Intendencia de Canelones me exige que empadrone en Canelones pues vivo en Juanicó, yo argumento que trabajo en Montevideo. Eso no les interesa mucho pues lo que les interesa es sacar zorros a la calle cuando se les acercan los días de pago, en consecuencia si paso la matrícula a Canelones en cualquier momento se le ocurre a la IMM hacer lo mismo que Canelones y jugamos un ping pong con mi Patente, pero esa es la justicia de este País. Por otro lado se les están acabando los autos y buscan nuevos recursos, y les cuento uno de los nuevos recursos: mi suegro, hombre rural o de campaña, ¡bah!, uno de esos que están pasando zozobras, trabaja como feriante en Canelones. Hace un tiempito fueron estafados él y otros feriantes por un presunto integrante de la IMC haciéndoles creer que pagaban el tributo a la IMC dándoles papeles falsos. Ahora como a la Intendencia otra vez le aprieta el zapato, a mal puerto fue por agua, quitarle a los feriantes lo poco que tienen para darle de comer a sus hijos. Pues tienen que pagar UTE, OSE, sueldos, etcéera, y no les da por la buena administración económica que llevan a cabo. A mi suegro lo amenazaron de que no armara el próximo sábado por su deuda, y mi suegro argumentó que él iba a armar pues necesitaba dinero para darle de comer a sus hijos.

¿Cuál es la idea del gobierno? Echarnos a todos y quedarse ellos con el país, esto no será la dictadura pero el último de todas maneras tendrá que apagar la luz. Hace unos 2 meses vi por televisión a Traverso entrevistando a Hierro, la disfruté pues le dijo una gran verdad, «usted hace 3 meses habló de una recuperación del país a esta altura, ahora argumenta inconvenientes y traspasa la mejoría del país para dentro de 2 meses, tendré que convocarlo dentro de 2 meses para preguntarle por la recuperación». Ya pasó el plazo hay que convocarlo y preguntarle ¿esperamos 2 meses más o nos vamos todos del país?

No entiendo: tengo un bebé de 3 meses y tengo miedo por mi situación económica y de los que me rodean.

Por favor, al gobierno le digo, cuéntennos si esta caída tiene levante pues esta presión no se aguanta.

Un saludo

Darío – Papá de Steven y marido de Verónica – CI 3.876.004-8

 

Las trampas del sistema de salud

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Estas líneas que hoy le escribo simbolizan sin ninguna duda la impotencia en su plenitud.

El tema es la salud.

En primer lugar le diré que quien suscribe y su familia viven en un pueblo llamado Fraile Muerto, a 38 km de la ciudad de Melo.

El día 6 de noviembre mi suegra se sintió mal y hubo que llevarla a la sociedad médica Camcel.

Se atendió en el pueblo y hubo que trasladarla hacia Melo.

Menuda fue la sorpresa cuando estábamos en el Sanatorio y los médicos no la atendieron porque estaba dada de baja en Disse, aunque los pagos al BPS están al día. Fue trasladada al Hospital porque el caso era de emergencia.

El mismo médico que la atendería en el Sanatorio lo haría en el Hospital pero hace 24 horas que se encuentra en el Hospital y todavía no la ha visto el especialista.

Hoy realicé los trámites necesarios para regularizar la situación en Disse ya que el Sanatorio cobrará todos los atrasos (repito que en el BPS no hay deuda).

Luego que Disse le da de alta en sus archivos en el Sanatorio se niegan a aceptarla porque ella debe firmar un papel.

Aún está en el Hospital y le quieren cobrar $ 3.000 por haber pasado la noche allí.

¿Este es el Uruguay solidario? ¿Usted qué opina?

[email protected]

 

La independencia de una periodista

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Por la presente me dirijo a usted para solicitarle la publicación de lo siguiente. Siento la necesidad de compartir con usted y con la masa de lectores de LA REPUBLICA, la alegría que me ha dado la señora periodista Sonia Breccia, al verla decididamente comprometida con las causas del pueblo oriental, tan engañado y explotado en estos quince años de gobiernos constitucionales.

Por los que son dueños del poder y por sus corifeos, que les baten palmas sembrando confusión entre los esquilmados, contando siempre con gran número de «periodistas o comunicadores» siempre bien dispuestos. Llevo vistos varios de sus programas televisivos del actual ciclo y es notoria su actitud de defensa acérrima de la ciudadanía estafada por el gobierno de turno. Es admirable su valentía, teniendo en cuenta que su programa se emite por el canal oficial del Estado. Su inventario meticuloso programa a programa de todas las medidas del gobierno del doctor Batlle que nos perjudican, una a una y con los comentarios especializados de sus ayudantes nos está permitiendo apreciar lo que sucede, y no creer la historia oficial. Hago notar la importancia que tiene para la audiencia nacional, el tener otra trinchera del periodismo honrado, veraz y valiente, que ayude a la población de este país a estar informada. Co
n transparencia.

Como usted puede apreciar, doctor Fasano, no será solamente su pluma combativa, pensamiento lúcido y justiciero el que combata la mentira en soledad. Con este nuevo aporte al periodismo de verdad ya supongo que será reconfortante para usted para su eterna lucha. Aprovecho para solicitarle si fuere posible que publique nuevamente la exposición que hiciera el señor senador Fernández Huidobro, en el homenaje al general José G. Artigas. Es de rigor decir que lo solicito debido a los elogios a esa pieza oratoria vertidos por uno de los colaboradores de la señora Sonia Breccia en dos programas consecutivos, donde recomendó su lectura.

Publicado en LA REPUBLICA. Doy por descontado que será así (para todos los que no tuvimos la oportunidad de hacerlo).Dr. Fasano aprovecho para felicitarlo y saludarlo con un fraterno abrazo.

Se despide de usted muy atentamente

Juan Menéndez – CI 1.985.528-0

Nota de Redacción: Volver a transcribir un discurso no es posible por razones editoriales y de espacio. Pero puede el lector presentarse y pedir en Secretaría de Dirección una fotocopia de la página en que salió publicado, que con gusto se la obsequiaremos.

 

La inasistencia mutual

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Ruego a usted publicar la siguiente carta, que envié a las autoridades del Casmu.

Quiero poner en su conocimiento los siguientes hechos.

Mi madre, de 93 años (socia del Casmu desde el mismo año de su fundación), fue internada en el Sanatorio I el 23 de setiembre pasado con un cuadro de infarto cerebral y serio problema aórtico.

A los 3 o 4 días de internación (7º piso, cama 707) y mejorados notoriamente sus signos vitales, empezó a quejarse de un fuerte dolor de espalda que informé reiteradamente y al que no se le dio importancia. También se le instaló un cuadro de flemas que no podía arrojar y empezaba a provocarle tos y ronquera. Nunca le hicieron una aspiración como después me enteré debió habésele hecho. Una nurse llegó a decirme ante mi insistencia: «Dígale que las trague».

El día lunes 2 de octubre el médico de piso (que había estado de licencia hasta ese día) me informa de un posible alta y ante mi insistencia accede a hacerle «una plaquita» y le dan el alta. Después de varias horas de espera al camillero, este me dice, con más espíritu responsable que el resto del personal: «Esa señora tiene muchas flemas, yo así no la llevo porque puede ahogarse, hágale hacer una aspiración». Con sorpresa, me nteré que eso debió hacerse durante los días que estuvo internada.

Se le hizo ante mi instancia una aspiración superficial. Al día siguiente en domicilio al tragar alimento mi madre empieza a atorarse y toser, y seguía con su insoportable dolor de espalda. Llamo al Casmu 9 (mi madre tenía atención domiciliaria), me dicen que llame a urgencia, donde no atendieron los reiterados llamados. Por suerte llegó la médica que correspondía por el régimen de asistencia domiciliaria, mira la «plaquita» que aparentemente nadie había mirado en el sanatorio y decide internarla urgente con una congestión instalada y para hacerle una profunda aspiración.

Quiero aclarar que desde ese momento, el servicio brindado a mi madre, ahora en el 6º piso, ha sido impecable, e independientemente de su recuperación o no, la atención tanto del médico como de su personal no me merece ningún reparo. Pero sí acuso a las nurse en especial y al personal del 7º piso (con excepciones) de falta de consideración y solidaridad con el enfermo y actitud soberbia y desconsiderada hacia los familiares que en circunstancias dolorosas sólo quieren ayudar y proteger a sus enfermos sufrientes y son tratados como molestos entrometidos, ignorantes o faltos de inteligencia.

Sabiendo las dificultades materiales por las que la institución y el menguado personal pasa, algunas veces me ofrecí a ayudar en lo que pudiera, y la respuesta siempre era: «Ahora vamos» o «Mi compañera va a ir», cosa que casi nunca se cumplía.

Sé las dificultades que enfrentan médicos y funcionarios de la salud en general y del Casmu en particular, y me he solidarizado, como trabajadora, con ellos; pero no quiero silenciar estos hechos que atañen más que a circunstancias salariales o laborales, a valores éticos y humanitarios.

Entre los reclamos de los funcionarios del Casmu a sus autoridades (muy justos por otra parte) hay uno que dice «respeto a los derechos humanos». Una anciana sufriendo 8 días por algo subsanable, ¿no tiene derechos humanos?

Ilse Marino

 

Carta abierta al ministro de Turismo

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Todos los años cuando me tomo las vacaciones, salgo al exterior con mi esposa, Miami, Cruceros por el Caribe, Europa, México, etc.

Este año, nació mi hija y en este momento con 6 meses, es imposible viajar; a tales efectos decidimos salir hacia Colonia y visitar algunos lugares del Uruguay que no conocemos y evitar así Punta del Este, con sus precios insoportables.

Lo vi a usted en la TV, muy preocupado, pero razonablemente entendí que los comerciantes en general le darían una mano.

Como ejemplo de que sucede todo lo contrario a lo que usted dice y pregona, le cuento lo que me sucedió el sábado 28 en Colonia.

Cuando llegamos, luego del viaje desde Montevideo, mi esposa y mi suegra necesitaban entrar a un gabinete higiénico, y como eran las 14.30 horas, momento de darle de comer a la bebé, decidimos sentarnos cómodamente, en el restaurante Mercado del Puerto de Nelson Eduardo Fripp Cal, en la calle Eugenio Araus 244, teléfono 26921 Colonia del Sacramento.

Junto a mi hijo mayor, y mientras le calentaban la comida a la bebé, fuimos viendo la carta.

Cuando vi los precios, no me pareció educado levantarme e irme junto a mi familia, ¡¡pero realmente era lo que debería haber hecho!!

El pedido fue éste: una paella para 2 personas, 3 crepes de verdura y ricotta, mostacholes con frutos del mar, 3 refrescos chicos. Pagué IVA incluido: $ 930 y faltaban 2 días para inaugurarse la temporada en Colonia.

Tengo la boleta para prueba irrefutable de este arrebato, y además es imposible agregar más comentarios, porque no serían publicables.

No tenga duda, señor ministro, que mis próximas vacaciones… serán en el exterior.

Atentamente,

HJBO – CI 1.169.585-4

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