Turismo: reclaman más inversión y menos tributos
Operadores privados puntaesteños y de otros destinos turísticos del país, respondieron masivamente a la convocatoria de la Cámara Uruguaya de Turismo, para tratar la situación del sector, a la que calificaron como «estado de emergencia». La asamblea debatió por espacio de dos horas y se declaró en «sesión permanente».
«Estamos perdiendo unos 200 millones de dólares», advirtió el presidente de la Cámara Uruguaya de Turismo Walter Sobrero. Todo comenzó en el 98 y en el 2000 se efectivizó y lo más triste es que no vemos soluciones para esto».
El empresario recordó a sus pares, que el año pasado se planteó a las autoridades oficiales la posibilidad de eliminar el IVA a los turistas y una reducción del propio impuesto a los establecimientos hoteleros. Sin embargo, no hubo respuestas.
Asimismo, se advirtió en torno a la situación brasileña en términos de competividad y tampoco se tomó ninguna medida a nivel oficial.
Dijo que «las tarifas que se cobran ya no son rentables para los hoteles, y esto significa que los costos han superado enormemente a las tarifas. Pero a la vez con estas tarifas no somos competitivos ante destinos turísticos como los del Brasil», reflexionó Sobrero.
Paquete de medidas
Lo cierto es que, ante el estado de las cosas, el presidente de la Cámara de Turismo subrayó que «se debe diseñar un paquete de medidas para paliar estas consecuencias tremendas que está viviendo el sector turístico y adecuar los tributos de las tarifas públicas, No puede ser que en el este se pague el doble por concepto de agua potable que en el resto del país, tampoco puede ser que no haya créditos blandos. El BROU puede decirnos que la gente del sector turístico no es repagadora de sus créditos, y si no somos repagadores es porque las tasas de interés no son competitivas. Y en esta situación precisamos créditos blandos».
Sobrero sugirió que debe existir «una adecuación de los impuestos, de los aportes patronales y asimismo incentivos para las bajas temporadas. Por otro lado, Sobrero dijo que «se necesita una urgente apertura de los cielos para facilitar el acceso de turistas. No puede ser que en plena temporada aumente la tarifa aérea de 160 a 240 dólares entre Buenos Aires y Montevideo, mientras en Punta del Este ofertan un pasaje de Buenos Aires a Atlanta en 290 dólares y fracción. No puede ser».
«También precisamos de manera urgente un fondo de promoción porque el Ministerio de Turismo no puede estar pendiente de los aportes que le haga el Ministerio de Economía. Tenemos que gestar un fondo propio, o sea disponer de una suma nuestra para reposicionar nuestros destinos a un buen nivel de competitividad».
«No vivimos de limosna»
Por su parte, el presidente de Audavi, Federico Gambardella, denunció que «las autoridades de este país colocan siempre al turismo en el último lugar. Se podrán crear nuevos ministerios, pero el de Turismo siempre estará a la cola, lo que es increíble por las sumas enormes que la industria turística le ofrece anualmente al país.
Reclamó «una política turística seria, responsable y emprendedora. El turismo no vive de limosnas: no tenemos que ir a golpear a las puertas del Ministerio de Economía y por lo tanto la promoción es una obligación del Estado. Nosotros los rentadores de autos, hotelería, gastronomía, etcétera, no sacamos de los dineros del Estado sino de nuestros bolsillos: la promoción millonaria en pesos parte de todos nosotros. Así que no pedimos ni pediremos limosnas», enfatizó Gambardella evocando nuevamente a la grave crisis que padece el sector.
«Hoy tenemos que buscar las soluciones y no que traten de venir a darlas en noviembre de 2000″, dijo en tono severo Gambardella. «Pretendemos una política turística sana, honesta y de frente», agregó.
Asimismo sostuvo: «Si esto sigue así, mejor dedicarnos a otra actividad. Tenemos que vivir con decencia y por lo tanto que los impuestos sean los adecuados y estar preparados ante los cambios de monedas y otros cambios que nos han perjudicado enormemente y tener un aliciente de parte del gobierno y no darnos a los privados tanto por la cabeza como ha ocurrido a la fecha».
Gambardella manifestó no conocer a Alfonso Varela, futuro ministro del ramo. «Dicen que está vinculado a Exxel y a Devoto, y tal vez no es lo que esperábamos, pero digo, en nombre de todos, que tenemos que solicitarle una reunión urgente para tratar estos temas y tratar de promover un buen diálogo, algo a lo que el sector privado siempre ha estado dispuesto».
«Crisis es grave»
El miembro de la Cámara de Turismo, Augusto Victorica, señaló que «la crisis es realmente grave y no es casual que haya personas vinculadas al quehacer turístico provenientes de todo el país. Hay que trabajar con unidad. Y el Poder Ejecutivo y la clase política en general debe tomar conciencia de la importancia del turismo como fuente de trabajo. Y entonces, ante la crisis, las autoridades políticas deben tomar conciencia de la cantidad de gente que vamos a tener que enviar lamentablemente al seguro de paro, todo un efecto negativo para el país».
Y señaló: «Acá se habla de que el sector turístico genera inflación. Se olvidan que da trabajo a unas 200 mil personas, por lo que se está desconociendo la realidad económica del país. Si aportamos entre 600 y 800 millones de dólares al año en materia de ingresos de divisas, eso en rigor representa la tercera parte de las exportaciones del Uruguay», reiterando que la clase política debe tomar conciencia de todos estos tópicos.
«El que venga que tenga el conocimiento necesario para desmenuzar la realidad del sector turístico», dijo Victorica con severidad.
El empresario consideró que hay que hacer estudios de marketing, «que no puede hacer el sector privado porque no estamos en condiciones de costearlos, algo que sí puede hacer el gobierno porque tiene los fondos necesarios».
Yo no pongo, por ejemplo, en tela de juicio lo que se invierte en otros sectores. Pero el sector agropecuario va a sufrir unas pérdidas muy importantes este año y que afectarán a todos o casi todos los departamentos del país. Pero estamos olvidándonos (las autoridades políticas) lo que representa la infraestructura turística y la mano de obra que está otorgando. En Salto se ha producido un crecimiento vertiginoso, la desocupación a escala es más baja que en los Estados Unidos. Y ojo que esto no se revierta, porque sería demasiado que nuestra industria en Salto ingrese en una fase de crisis. Porque para que se caiga lo que nos queda de la industria turística, falta muy poco».
Victorica redondeó que es el Estado el que debe «verter fondos para el turismo, así como vierte fondos para crear los institutos de investigación agropecuaria, para crear las condiciones de sanidad adecuadas y así la carne se pueda vender en todas partes del mundo. Por lo tanto, reclamamos igualdad de criterios». Y aun más: ante la crisis «precisamos del respaldo del BID y del Banco Mundial, que sería algo fundamental para nuestra labor». Y por cierto en torno a esta temporada: «El mes de enero fue malo; el mes de febrero en lo que va de estos días, espantoso».
Y asimismo: «Que haya un Ministerio de Turismo que realmente funcione y que el nuevo ministro esté empapado de los mecanismos de la industria y que se pueda rodear de gente que conozca nuestra problemática. Esto no es un problema político partidario, sino netamente turístico y debemos trabajar con unidad, porque hoy estamos con tarifas prácticamente de temporada baja y los turistas no están».
Trabajar con unidad dentro del sector privado y correspondencia con el oficial. Fijar un paquete de medidas para presentar ante el nuevo ministro de Tu
rismo y si es posible ante el presidente electo, el doctor Jorge Batlle. Y declararse «en sesión permanente» fueron las conclusiones de la reunión ocurrida en el Holiday Inn.
El turismo en su peor encrucijada: si crisis significa cambio, pues habrá que sensibilizar a las autoridades y trabajar en forma mancomunada, porque como ocurrió casi al borde de la temporada estival «no se puede hacer una promoción mal hecha», inapropiada y con los personajes que no fueron adecuados.
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