A pesar de la crisis económica el público concurre al cine
Hace algunos años, durante la administracción del doctor Tabaré Vázquez, la Intendencia Municipal de Montevideo se interesó por la adquisición de los cines Plaza y Central con el fin de construir un complejo cultural.
«Esto es un misterio, nunca pudimos saber por qué no se llevó a cabo. En las conversaciones que mantuvimos el directorio de la CCC y las autoridades comunales, llegamos a un acuerdo verbal. Después no supimos más nada, la Intendencia se retiró de las conversaciones sin dar ningún tipo de explicación y nos quedamos sin concretar un negocio y sin poder realizar otro, ya que en esos momentos teníamos pensado abrir varias salas en el de Punta Carretas Shopping», sostiene Julio Arocena Noceti, gerente de Compañía Central Cinematográfica.
«Sin embargo a pesar de este hecho nos podemos considerar optimistas. En 1991 teníamos en Montevideo 14 salas y en este año 2000 contamos con 47. Esto obedece a una razón, el público se ha duplicado en los tres últimos años, ya que en 1997 tuvimos en nuestra ciudad ochocientos mil espectadores y no me cabe duda de que al finalizar este año llegaremos a más de dos millones de entradas vendidas», sostiene Arocena.
Para nuestro entrevistado, la crisis del cine se puede dividir en cuatro tiempos. Primero la llegada de la televisión que empieza a tomar fuerza a mediados de los sesenta. La segunda cuando se afirma con el color a principio de los ochenta. Luego la entrada del video acrecienta la crisis y el último golpe se lo asesta el cable.
«Lentamente el cine va revirtiendo esta situación y para ello empieza por reciclar salas haciéndolas más pequeñas, mejorando la proyección y el sonido, brindando otras comodidades al espectador. Sucede algo contradictorio, en medio de esta crisis que todos reconocemos, el cine aumenta su público y su actividad», dice Arocena.
La sala perdió alrededor de treinta mil espectadores el año pasado.
«Este cine tiene ‘un tapón’ que todo aquel que quiere acceder a la sala debe sortear, los quioscos de los artesanos que le quitan visibilidad. Estos negocios fueron colocados allí en forma provisoria, y estos muchachos que los atienden hace ocho años que esperan una solución definitiva que les sería útil a ellos y dejaría un corredor libre desde la avenida a la entrada del cine que nos serviría a nosotros», nos comenta.
Sin embargo Arocena sigue mostrando su optimismo. Considera que la relación con las autoridades municipales y con su máximo jerarca el intendente Mariano Arana es cordial y en varias oportunidades han discutido estos problemas buscando una solución que todavía no han hallado.
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